domingo, 14 de septiembre de 2008

CON BOLIVIA, CON VENEZUELA


Los pueblos de Bolivia y Venezuela dan su respaldo democrático mayoritario, repetido, indudable a las políticas de control de las industrias de los recursos naturales, extensión de la educación, la salud y la seguridad social gratuitas e inclusión que desarrollan sus respectivos gobiernos.

Pero el gobierno de Estados Unidos apoya en forma política, diplomática, militar, financiera y propagandística movimientos que se proponen el derrocamiento violento de los gobiernos democráticos de Venezuela y Bolivia, y la secesión de cinco provincias de ésta.

Los pueblos de América Latina y el Caribe sin excepción afirman y confirman su derecho de darse democráticamente el gobierno que prefieran, de adoptar las políticas de bienestar necesarias para la mejora de sus condiciones de vida y de utilizar para ello los recursos de sus países en la forma en que soberanamente lo decidan.

Pero el gobierno de Estados Unidos a lo largo de dos siglos ha agredido en forma sistemática, repetida y brutal a los pueblos de América Latina y el Caribe para impedirles ejercer estos derechos, para reducirlos a Estado Libre Asociado, para secesionarlos según su conveniencia, para apropiarse del excedente económico y de los recursos naturales de nuestros países.

Los pueblos de Bolivia y Venezuela, hoy dueños de gobiernos elegidos democrática y legítimamente con sus votos; hoy dueños de sus recursos naturales; hoy dueños de sus destinos; ejercen y ejercerán su derecho de defenderse.

Los pueblos de América Latina y el Caribe, todos los pueblos del mundo, apoyamos el derecho de los pueblos de Venezuela y Bolivia de gobernarse democráticamente, disponer de sus recursos y decidir libremente sus destinos y sus asuntos internos soberanos, porque son los mismos derechos que corresponden a todos nuestros pueblos, porque defenderlos para naciones hermanas es defenderlos para nosotros mismos, porque nuestra solidaridad, nuestra representación en los organismos internacionales, nuestra unidad, deben impedir de una vez por todas que pueblo tras pueblo, país tras país, sigan siendo inmolados al saqueo de recursos y a los planes de imponer una dictadura planetaria que no queremos para nuestros países ni para el mundo ni para nuestros descendientes.

LITERATURA DE VIAJES


1
Literatura de viajes es una de las pocas redundancias felices. La lectura es peregrinación desde la letra inicial hasta la final, y la propia oración es travesía de la cual sale modificado, enaltecido o aniquilado el sujeto que la inicia. El lector cumple la paradoja perfecta del viajero inmóvil. Al igual que el trashumante, algo se modifica en él, y al final de su periplo deviene, como el viejo marino de Coleridge, un hombre más triste y más sabio. Viajamos para conocer el mundo; si somos afortunados apenas llegaremos a conocernos un poco más nosotros mismos.

2
Viaje, imagen de la vida, del crecimiento, de la transmutación. En la página en blanco y en el camino intentamos resolver las antinomias entre inmovilidad y cambio, conocido y desconocido, esclavitud y liberación, pertenencia y aislamiento, Yo y Otros, azar y necesidad, Paraíso Perdido y Tierra Prometida. Quien viaja rompe vínculos, se exilia. Ulises enfrenta cada día una muerte distinta, mientras Penélope viaja cada día del principio al fin de una tela siempre idéntica. No hay partida que no arroje duda sobre el regreso. Por lo mismo que ambiciona, el viajero renuncia. Morir, dormir acaso, dice Hamlet. Partir, quizá soñar. Toda religión es un viaje imaginario a partir del último instante. Lo único que diferencia el viaje de la muerte es la posibilidad del retorno. Pero aquél que partió ha muerto, así como aquello a lo que regresa.
3
¿Existe en verdad una disyunción entre el viajar tangible y el fantaseado? Por real que sea un viaje, se lo emprende en alas de lo imaginario. Somos una especie trashumante: dedicamos nuestros primeros millones de años a la recolección, la caza la pesca; sólo nuestro hermano Caín nos sembró en la tierra y nos convirtió en sedentarios y por tanto en soñadores. Así como los hombres se dividen entre aristotélicos o platónicos, también se separan entre estacionarios o errabundos. El Ser no tiene otras raíces que las imaginarias. Por ello, las primeras errancias cuyo recuerdo se conserva son todas fantaseadas. Desde la Epopeya de Gilgamesh a la Odisea, desde el Éxodo al Viaje al Oriente, desde el Ramayana hasta el Mahabarata, desde los periplos de Simbad hasta las travesías de San Brandán, las traslaciones eran peregrinantes delirios cuya remotez posibilitaba tomarlos como fidedignos. Con el empequeñecimiento del mundo por la conquista o el comercio, el nuevo trashumante es a la vez viajero y autor y sus testimonios capitulan ante una que otra realidad. El Anábasis es casi verídico; el Millón de Marco Polo casi nunca, y sin embargo debemos a su ilusorio Catay la realidad de América y la circunnavegación del globo.
4
Todo viaje es un progreso que se desarrolla paralelamente en lo exterior y lo interior. La más perfecta forma de travesía es el viaje iniciático, que han cumplido millones hacia La Meca o Santiago de Compostela o Jerusalén o París, y que literariamente cumplen Mahoma a horcajadas de Borak, los protagonistas de la Divina Comedia, del Pilgrim’s Progress, de la Muerte de Arturo o de las Aventuras de Arthur Gordon Pym. El Quijote que deserta de un lugar de la Mancha corta voluntariamente vínculos con la realidad, de la cual no quiere acordarse. En vano tropezará con ella a cada paso de Rocinante; el delirio transforma todo, salvo su lugar natal, al que regresará descalabrado como Alonso Quijano. Nadie es caballero andante en su tierra. Sólo la ajena comarca desata la lengua del memorialista o del profeta. Viaje que no culmina en una Revelación es perdido.
5
Si todo lo perecedero es un símbolo, también lo será lo imperecedero. Podemos intentar una emblemática de los parajes por los cuales se traslada el vagamundo. Los mandalas son la escritura bidimensional de un modelo del universo en dimensiones infinitas. Las ruedas de la vida, el compendio de las incontables reencarnaciones. La catedral es una narrativa sólida que se recorre; no en balde su piso con tanta frecuencia reitera el tema del laberinto. Los jardines del renacimiento, el parque de Bomarzo, son la escritura tridimensional de una narrativa hermética, la Hipnerotomaquia Poliphili, alegoría del amor profano escondida tras la búsqueda del amor divino que dará lugar, entre otras ramificaciones, a Romeo y Julieta y los luminosos jardines de Versalles.
6
Asimismo podemos traducir los accidentes geográficos de la literatura de viajes a significados alegóricos. Sabemos ya que el río es el tiempo; que remontarlo es la imposible vuelta al origen y descender por él la final fusión con la mar, que es morir, o el alma, por su profundidad impenetrable y sus incontrolables borrascas. El desierto es la ascesis; la llanura, la niveladora igualdad; la montaña la difícil ascensión hacia la pureza: la selva, la proliferación pecaminosa de la vida y sus asechanzas, el pantano, el vicio estancado y absorbente, el prado, el reposo amable. Las vastedades desiertas que estremecen al romántico o al naturalista son Dios, todavía libre de las falsedades que sobre él acumula la veneración de sus criaturas. Martín Fierro, Arturo Covas o Marcos Vargas se internan a la vez en la vastedad americana y en la devoradora inocencia de la naturaleza anterior al pecado. No hay detalle topográfico que Freud no asimile a otro erótico. Nada de extraño tienen entonces los mapas en los cuales cartógrafos sentimentales trazaron itinerarios de la pasión, como el del País de La Ternura en la Clélia de Madeleine de Scudéry (1654), con su Mar Peligroso, su Lago de la Indiferencia, sus ciudades de la Maledicencia, de la Sensibilidad, de la Constancia. No en balde en imperecedero párrafo comparó La Rochefocauld el fin del amor con el término de un viaje.

domingo, 7 de septiembre de 2008

LAS MUJERES PIRATAS SE PONEN LOS PANTALONES


MARY READ es hija de la viuda de un marino que jamás retornó del mar, dejándole un niño. En un amorío casual, la viuda concibe a Mary, y para disimular se despide de los deudos de su marido, pare a la niña en el campo y, habiendo muerto su primer hijo, retorna donde los parientes del esposo vistiendo a la hembra de varón para hacerla pasar por el primogénito.

LA MADRE MANTIENE EL ENGAÑO para no perder la asignación de una corona semanal que le pasa la madre del marido difunto, y que cesa con la muerte de ésta. Mary, de trece años, debe emplearse como criada de una dama francesa; siendo intrépida, fuerte y de mente inquieta, se alista en una fragata, la deja en Flandes, se engancha en la infantería como cadete, se comporta con valor en los combates, pasa a un regimiento de caballería, se enamora de un joven camarada flamenco y corre numerosos peligros para protegerlo. Mientras comparten la tienda, Mary le revela su verdadero sexo simulando descuido, y excitado el compañero de armas ante la fácil presa, encuentra tal resistencia que le pide matrimonio, el cual contraen cuando el regimiento se acoge a sus cuarteles de invierno.

PARA SENTAR CABEZA dejan el servicio y montan la fonda “Las Tres Herraduras” en Breda. Pero el joven marido muere, y la Paz de Ryswick deja la fonda sin clientela de oficiales. La viuda para ganarse la vida reingresa en la infantería, donde la falta de perspectivas la impulsa a embarcarse hacia las Indias Occidentales.

EL BARCO EN EL CUAL VIAJA MARY vestida de hombre es abordado por piratas ingleses, que la retienen después de saquear el buque y dejarlo ir. Mary comparte el cruento oficio de sus secuestradores hasta que se acogen a la amnistía real de 1717; vive algún tiempo en tierra, hasta que la necesidad la fuerza a alistarse entre los corsarios que arma contra los españoles el capitán Wood Rogers, gobernador de la isla de Providencia,.

LOS PIRATAS VUELTOS CORSARIOS por la amnistía tienden a devenir de nuevo piratas. Mary lleva la dura vida de a bordo fingiendo una vez más ser varón. Otra tripulante vestida de hombre, Anne Bonny, la toma por un joven bien parecido hasta que Mary le revela la verdad, causándole un gran desengaño. A pesar de ello, mantienen una intimidad que causa los celos del amante de Anne, el pirata John Rackam, quien amenaza degollar a Mary hasta que Anne le cuenta todo.

ENTRE LOS PRISIONEROS que hacen en los abordajes se encuentra un joven que causa conmovedora impresión en Mary. Para insinuársele, le habla en contra de la vida de pirata, y cuando ha ganado su confianza, muestra descuidadamente sus senos que, aclara el exacto cronista capitán Charles Johnson, eran muy blancos. Sobreviene una reyerta entre el joven y un pirata, y se citan para un duelo en un isla cercana. Mary desafía al rufián; concerta con él otro duelo dos horas antes, y en duro combate con espada y pistola deja al pendenciero tendido.

LIGADOS POR EL SACRIFICIO, que consideran válido como un matrimonio, Mary concibe de su protegido, a quien luego en el juicio se niega a identificar. Aunque Mary declara aborrecer tal vida, y haberla adoptado por la fuerza, los testigos afirman que ella y Anne Bonny defendieron el puente, y llamaron a los escondidos en las bodegas a combatir como hombres, y al ser desoídas les dispararon, matando un hombre e hiriendo otros.
TAMBIÉN EN ACTAS consta que Anne Bonny le pregunta qué gusto puede encontrar en la vida de pirata, en peligro de morir por la espada o el fuego o la ignominiosa horca. A lo que Mary contesta que la horca no debe ser mayor dureza, y que sin ella todo cobarde se haría pirata; que muchos de los que engañan viudas y huérfanos y oprimen a los prójimos sin dinero para hacerse justicia, estarían robando en los mares, y el océano repleto de canallas. Tales argumentos no causan buena impresión en los jueces.
POCO DESPUÉS DEL PROCESO las autoridades verifican que Mary está embarazada, por lo que le acuerdan la áspera piedad de retardar la ejecución hasta después del parto. Habiendo contraído una violenta fiebre, la valerosa Mary muere de ella en prisión.

LIGADOS POR EL SACRIFICIO, que consideran válido como un matrimonio, Mary concibe de su protegido, a quien luego en el juicio se niega a identificar. Aunque Mary declara aborrecer tal vida, y haberla adoptado por la fuerza, los testigos afirman que ella y Anne Bonny defendieron el puente, y llamaron a los escondidos en las bodegas a combatir como hombres, y al ser desoídas les dispararon, matando un hombre e hiriendo otros.
TAMBIÉN EN ACTAS consta que Anne Bonny le pregunta qué gusto puede encontrar en la vida de pirata, en peligro de morir por la espada o el fuego o la ignominiosa horca. A lo que Mary contesta que la horca no debe ser mayor dureza, y que sin ella todo cobarde se haría pirata; que muchos de los que engañan viudas y huérfanos y oprimen a los prójimos sin dinero para hacerse justicia, estarían robando en los mares, y el océano repleto de canallas. Tales argumentos no causan buena impresión en los jueces.
POCO DESPUÉS DEL PROCESO las autoridades verifican que Mary está embarazada, por lo que le acuerdan la áspera piedad de retardar la ejecución hasta después del parto. Habiendo contraído una violenta fiebre, la valerosa Mary muere de ella en prisión.

ANNE BONNY nace en un pueblo irlandés cercano a Cark, hija ilegítima de un abogado casado y de una criada de la casa de éste, a quien la celosa cónyuge encarcela bajo la falsa acusación de haber robado unas cucharillas. Absuelta a los seis meses por falta de evidencia, la criada da a luz una niña y vive con el abogado. La niña, que pierde tempranamente a su madre, es descrita por Johnson como “de un temperamento orgulloso y valiente”. Según rumores, habría acuchillado a una criada y repelido a un pretendiente que intentaba forzarla con tal violencia, que estuvo quebrantado largo tiempo.

MIENTRAS SU PADRE le busca un buen partido, la impulsiva Anne se casa con un joven marino sin mayores cualidades. Rechazados por el padre, los tórtolos se embarcan hacia la isla de Providencia, donde Annie conoce al pirata John Rackam y acepta irse a la mar con él vestida de hombre.

COMO GRAN PARTE de sus colegas, Rackam se acoge a la amnistía real de 1717; al igual que ellos, cambia la piratería por el corso, y luego sustituye éste por su profesión originaria, siempre acompañado por Annie. Por este mal camino llegan al abordaje en que Annie Bonny y Mary Read resisten furiosamente mientras todos sus cómplices se rinden.

SU PADRE y muchos plantadores de Jamaica favorecen a la detenida, pero el abandono por ésta de su esposo legal endurece a los jueces. El día en que Rackam va a ser ejecutado, se le permite verla, pero Anne apenas le dice que “sentía verlo allí, pero que si hubiera peleado como un hombre, no tendría que ser colgado como un perro”.

LA EJECUCIÓN DE LAS EMBARAZADAS se retrasa hasta después del parto. Anne da a luz en prisión, y aunque desde entonces las noticias sobre ella se pierden, de lo único que está seguro el exhaustivo cronista Charles Johnson es de que no fue ejecutada.

domingo, 31 de agosto de 2008

MORAL Y LUCES


El diputado que promueve los casinos instaló casinos en los cuarteles y ya no hay cuarteles sino casinos. El diputado que promueve los casinos instaló casinos en las leyes y ya no hay leyes sino apuestas. El diputado que promueve los casinos instaló casinos en los tribunales y ya no hay sentencias sino jugadas. El diputado que promueve los casinos instaló casinos en Palacio y ya no hay Palacio sino dados. El diputado que promueve los casinos colocó traganíqueles en los abastos y ya no hay alimentos sino apuestas. El diputado que promueve los casinos instaló maquinitas en las escuelas y ya no hay escuelas sino prostíbulos. El diputado que promueve los casinos metió ruletas en los partidos y ya no hay partidos sino fichas. El diputado que promueve los casinos instaló timbas en los hoteles para turistas y desde entonces no hay turismo sino crimen organizado. El diputado que promueve los casinos instaló bingos en los hogares y ya no hay ciudadanos sino tahúres. El diputado que promueve los casinos instaló casinos en la revolución y ya no hay revolución sino cuanto hay pa eso. El diputado que promueve los casinos convirtió al país en un casino y ya no hay país sino mugre. El diputado que promueve los casinos instaló traganíqueles en los barrios de los paramilitares y ya no hay diputados sino paramilitares.

FUGA DE CEREBROS
Últimamente parece haberse intensificado la fuga de cerebros. Detrás de muchas caras eminentes, bajo demasiadas frentes epónimas, empieza uno a sospechar la ausencia de un cerebro fugado o que nunca estuvo. Parecen irse, dejando tras de sí sólo rostros grises y arrugados como sus circunvoluciones. Después de su partida deshabitan tantos seres que como cascarones vacíos pululan en las instituciones, en las academias, en las asociaciones. A veces la fuga se produce masivamente, a veces huyen amenazados por la vaciedad de quienes han perdido su propia masa encefálica y no toleran que otros la conserven, o la exorcizan con vacuas fórmulas y repeticiones. Como para advertir la ausencia de cerebro hay que tener uno, parece que cuando el último se haya dado a la fuga, se volverá a la normalidad.

FÁBRICA DE CADÁVERES
Las inquietudes sobre el propósito del cosmos se han apaciguado ante la evidencia de que no es otro que la apropiada fabricación de cadáveres. Desacertadamente especulan algunos que su finalidad, es la vida, pero en la medida en que toda vida tiende a su extinción, el perfeccionamiento sólo se logra cuando sus estructuras orgánicas quedan inmovilizadas, como una obra de arte que sólo en su inutilidad culmina. Todo sigue en el universo en una febril agitación; más allá del cadáver no hay nada. Podría ser el mundo entero un vasto cadáver, pues hay más materia muerta que viva. Con el último suspiro de los suspiros su finalidad por fin se habrá cumplido.

ÚNICO
Sólo un ser existió, existe, existirá y es el que en este momento lee estas líneas. Muchos aparentes seres pululan a tu lado, te molestan o favorecen, pero de ellos sólo conoces la torpe multitud de los actos y nunca la interioridad que te permita establecer si en verdad existen o si son sólo autómatas con apariencias de pensamiento. También un fonógrafo habla y una calculadora razona, una animación de computador gesticula y un muñeco de cera aparenta facciones. Pero imposible es saber qué hay en el fondo de tantas miradas sin fondo. Hasta un animal huye o amenaza sin que eso que dentro de él fulgura demuestre la palpitación del existir. No tienes conciencia de que haya otras conciencias ni de que existan otras existencias. Los discursos con los que los otros te atormentan son tus propias y contradictorias voces, por descansar de las cuales las atribuyes a bocas externas. En el sueño pero en la vigilia también estás rodeado de sombras en las que crees y que creas. La pobreza del universo es de tu propio tamaño. Este párrafo ha sido escrito por ti mismo; la prueba es que has dispuesto todo para que te llegue en medio del diluvio de los infinitos mensajes del mundo, y por el mismo hecho de que era inevitable que te llegara, te sorprendes al leerlo.