sábado, 18 de junio de 2022

COLOMBIA EN LA OTAN: EJÉRCITOS LATINOAMERICANOS, COMANDANTES IMPERIALES

 Luis Britto García

                                                     1

La Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reunida en La Habana en 2014 proclamó a América Latina y el Caribe como Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”. No fue mero saludo a la bandera. A partir de las Independencias, en Nuestra América las guerras internacionales han sido escasas, y casi siempre incoadas por intereses transnacionales. Al mismo tiempo, los esfuerzos de Estados Unidos para utilizar nuestros ejércitos para sus fines particulares han sido múltiples, y no siempre rechazados.

2

Para comenzar, la potencia del Norte articuló en 1914 un proyecto de Fuerza de Intervención Latinoamericana contra Venustiano Carranza, y ejerció intensa presión diplomática para que Juan Vicente Gómez enviara tropas venezolanas para la Primera Guerra Mundial. Se dice que el déspota comentó: “¿Qué tiene que hacer burro en pelea de tigre?” Idénticos apremios se ejercieron contra el Presidente Isaías Medina Angarita para que sacrificáramos soldados en la Segunda Guerra Mundial, pero sólo declaramos la guerra a Alemania de manera formularia, pocas horas antes de su rendición. La potencia norteña comprendió que debía atar institucionalmente a nuestros ejércitos a sus necesidades estratégicas. Para ello indujo en 1947 en Río de Janeiro a 21 países latinoamericanos y caribeños a unirse al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

3

Suscrito en el contexto de la Guerra Fría, el TIAR colocaba los ejércitos latinoamericanos y del Caribe a disposición de Estados Unidos en cualquier circunstancia en que éste juzgare que había agresión, pues declara que “un ataque armado de cualquier Estado contra un Estado americano, se considerará como un ataque contra todos”, y prevé la respuesta incluso a la agresión indirecta, vale decir “que no sea un ataque armado”. A partir de allí se considerará “ataque contra todos” la más leve reforma democrática económica o social que afecte a intereses estadounidenses.

4

Así, la X Conferencia Interamericana reunida en Caracas en 1954, en el espíritu del TIAR, justifica una intervención “si el movimiento comunista internacional llegara a dominar las instituciones políticas de cualquier Estado americano”. Tal acuerdo sirve de pretexto para una intervención estadounidense que derroca el gobierno democrático de Jacobo Arbenz en Guatemala. Luego, el TIAR es invocado contra la revolución cubana en 1962, y contra el gobierno dominicano democrático de Juan Bosch en 1965, derrocado por el ejército de Estados Unidos con apoyo de una supuesta “Fuerza Interamericana de Paz” suministrada por las dictaduras que imperaban en Brasil, Nicaragua, Paraguay y Honduras. En 1999, Estados Unidos presiona diplomáticamente para involucrar a Panamá, Ecuador, Perú y Venezuela en la contienda colombiana. La total subordinación del TIAR a los intereses de Estados Unidos quedó en evidencia cuando éste permaneció inactivo ante la agresión por Gran Bretaña contra Argentina en la Guerra de las Malvinas. A pesar de lo cual, el Documento Santa Fe IV, a comienzos del presente siglo, cuenta entre los instrumentos de coacción militar de la gran potencia: “El Tratado de Río (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) sigue siendo viable. La Junta de Defensa Interamericana (IADB) sigue funcionando. SOUTHCOM todavía es una institución válida, a pesar de los cotidianos ataques de afuera –los comunistas– y de adentro: el ‘políticamente correcto’ Departamento de Defensa.”(Documento de Santa Fe IV).

5

El Southcom, o Comando Sur, es el organismo que rige la progresiva ocupación de América Latina y el Caribe por fuerzas de EEUU. Para ello tiene instaladas en países de la región unas 76 bases militares, que interfieren en la política interna o apoyan golpes de Estado. Asimismo, influyen a través de la venta de armas, el financiamiento de la defensa, supuestos planes de ayuda médica, asistencia humanitaria y DDHH, así como programas de entrenamiento y educación militar para los oficiales de los ejércitos latinoamericanos, a fin de imponerles la ideología, lealtades y valores del Imperio.

6

El modelo ideal de injerencia armada norteña en Nuestra América cristaliza en Colombia. Ya en 1951 enviaba ese país sus soldados a la guerra de Corea.  En su territorio están enclavadas 9 bases militares estadounidenses, aunque todos sus aeropuertos son centros de operación, reparación y abastecimiento de naves de guerra yankis. Su personal se pretende inmune a las leyes y tribunales locales. Se instalaron en el primer productor de cocaína del mundo con la excusa de combatir el narcotráfico y éste no ha hecho más que crecer.  El ejército de ocupación extranjero compuesto esencialmente de mercenarios promueve una cultura de la violencia que incita a muchos a participar mercenariamente en cuerpos paramilitares internos o externos.  Hay profusa participación de colombianos tarifados en gran parte de las guerras del Imperio. De Colombia parte la agresión contra Ecuador en 2008, así como los frustrados intentos de magnicidio, invasión con mercenarios de Silvercorp, conatos de violación de fronteras bajo el pretexto de ayuda humanitaria y descarada invasión paramilitar contra Venezuela.

7

El 10 de marzo de 2022, tras reunirse con Iván Duque, el Presidente Joe Biden declara que Colombia, antes “Aliado Especial Extra OTAN de Estados Unidos”, pasa a ser “Aliado importante de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)”. El ministro colombiano de Defensa, Diego Molano, afirma haber recibido “una invitación a participar del Grupo de Contacto en Defensa de Ucrania y allí se hizo un requerimiento, un llamado de la OTAN para poder proveer educación y entrenamiento a las Fuerzas Militares ucranianas en desminado militar”. Tenemos así un país de la “Zona de Paz” latinoamericana, involucrado una vez más en una contienda del Viejo Mundo que no le concierne. El papel que el Imperio asigna a los ejércitos de Nuestra América es el de fuerza de ocupación de sus propios países y proveedores de carne de cañón barata para sus guerras.

TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO.


    jueves, 16 de junio de 2022

    VIDA Y MILAGROS DE LA OTAN

    Luis Britto Garcia 

    1

    En medular y documentado trabajo, demuestra James A. Lucas  que, desde el fin de la II Guerra Mundial, Estados Unidos ha matado más de 20 millones de personas en 37 países víctimas (https://www.globalresearch.ca/us-has-killed-more-than-20-million-people-in-37-victim-nations-since-world-war-ii/5492051). Ese genocidio ha sido cumplido en parte significativa a través de la North Atlantic Treaty Organization, (NATO, u Organización del Tratado del Atlántico Norte: OTAN para los  hispano parlantes). Al final de la conflagración mundial,  las fronteras políticas se confundieron con los límites de la ocupación militar de  las potencias  vencedoras. En vano fue que los soviéticos invocaran en todos los tonos la paz y el pacifismo. El objetivo de Estados Unidos y sus satélites era crear una amenaza militar que forzara a sus antiguos aliados a gastar en armamentos los fondos que  pudieran invertir en reconstruir un país que sobrellevó la más pesada parte de la carga destructiva de dos contiendas mundiales. No hubo paz: el fin de la II Guerra Mundial fue el estallido de la Guerra Fría.

    2

    Fuere cual fuere su temperatura, la  Guerra requiere ejércitos, y para formarlos es preferible que los propios países ocupados pongan el dinero y la carne de cañón. Hacia su decadencia, el Imperio Romano se mantuvo con legiones de mercenarios de los pueblos oprimidos. Inglaterra dominó la India con tropas de cipayos locales. Bajo la influencia de Estados Unidos, veintiún repúblicas americanas suscribieron en Río de Janeiro en septiembre de 1947 el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que las obligaba a  prestarse asistencia militar en el caso de agresión de una potencia extracontinental. Dicho modelo inspiró el Tratado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) suscrito en 1949  y el Tratado del Sureste del Asia (SEATO) suscrito en Manila en 1954. Es la primera piedra de tres alianzas militares que colocan de hecho bajo control estadounidense los ejércitos de América Latina y el Caribe, de  Europa Occidental y del Sureste del Asia.  La docena de países que en principio se unieron a ella no lo hicieron por una decisión soberana: estaban militarmente ocupados por ejércitos estadounidenses e ingleses y por tanto incapacitados para decidir libremente su propio destino.

    3

    Concebida como amenaza, la OTAN no ha dejado de hacerse cada vez más amenazante. Arranca con una docena de miembros en 1949, y en la actualidad comprende 30, de los cuales 14 se incorporaron luego del fin de la Guerra Fría, cuando su supuesta finalidad –contener la Unión Soviética- había desaparecido. Durante la Guerra Fría, mantuvo cerca de medio millón de efectivos ocupando Europa. Para 2019, sus moderados gastos ascienden a US$1.036 trillones (un trillón es un millón de millones: la unidad seguida de doce ceros). Imaginémonos el Paraíso que sería el Viejo Mundo, de haber aplicado esos recursos a la paz, a la cultura, a la convivencia.

    3

    Dice la voz popular que cuando en un gallinero hay dos gallos, uno está haciendo el papel de gallina. Preguntémonos qué rol desempeñan ejércitos y gobiernos nacionales en países ocupados por tropas de una confederación extranjera. A los altaneros europeos, que colonizaron el mundo, les toca probar el estatuto de colonias. El papel de la OTAN de fuerza de ocupación foránea del “Mundo Libre” cambió por un inaudito acontecimiento. La Unión Soviética, que desde 1917 había resistido victoriosamente el asedio de todos los imperios del mundo, sucumbió ante la traición interna. Fingiéndose socialista, el neoliberal Boris Yeltsin se hizo elegir Presidente de Rusia por el Poder Legislativo de la Duma, y decretó medidas de libre mercado que suscitaron el rechazo popular. Una muchedumbre protestataria se reunió ante el Parlamento; misteriosos francotiradores hicieron víctimas entre los manifestantes y las fuerzas del orden, y Yeltsin ordenó al ejército demoler a cañonazos la Duma, con los parlamentarios dentro. Gracias a este democrático procedimiento, perdió la Unión Soviética su condición  de Segunda Potencia Mundial y terminó disolviéndose en 1991.

    4

    No hay más triste situación que la de un país reducido a botín. El gobierno de Yeltsin  inició un remate a precio vil de los bienes y servicios públicos creados durante 74  años por los obreros soviéticos. De esta rebatiña emergió una nueva oligarquía, no surgida del talento, del trabajo ni de la producción, sino del latrocinio del patrimonio de todo un pueblo. Una encuesta de 2018 reveló que  66% de los rusos deploraba la disolución de la URSS. 

    5

    Mientras existió la Unión Soviética, la amenazadora OTAN no emprendió ni una sola  acción ofensiva. Disuelta aquella, el envalentonado ejército de ocupación de Europa se convirtió en violenta fiera dispuesta a imponer al resto del mundo la unipolaridad. En 1990 y 1991 ya despliega una “fuerza de rápida reacción” en el escenario de la invasión de Irak a Kuwait. Entre  1993 y 1995 fuerza la desintegración de Yugoeslavia, estableciendo una zona de “Exclusión Aérea” sobre ella, derribando sus aviones, bombardeando sus defensas y ocupando el país a ser fragmentado con 60.000 efectivos. En 1999 bombardea  la martirizada nación durante 78 días, y en 2001 ocupa Macedonia con el pretexto de desarmar milicias albanesas que operaban en la zona. El mismo año ya se cuadra con Estados Unidos en operativos para prevenir supuestos ataques terroristas en el Mediterráneo. En 2003 asume el   comando de tropas de 42 países para controlar Kabul, la capital de Afganistán, donde permanecen hasta que los afganos los expulsan en 2021. A partir de  2004 entrena las fuerzas represoras en Irak. Desde 2009 despliega buques de guerra en el golfo de Adén, el Océano Índico y en Somalía. Para 2011, crea otra zona de “Exclusión Aérea” sobre Libia, embarga  la importación de armas y lanza 9.500 misiones de bombardeo para impedir que las fuerzas locales se defiendan de mercenarios invasores, lo que resulta en el asesinato del presidente Muammar Kadafi, la desintegración del país, el robo de los 250 mil millones de dólares de sus reservas internacionales y una guerra civil que dura todavía. Pero su objetivo fundamental es incorporar países en la frontera de Rusia, que sitúen sus proyectiles nucleares a cinco minutos de Moscú. En 1990 Gorbachov consintió la reunificación de Alemania bajo la promesa de que “la OTAN no se expandiría al Este ni una pulgada más”. Desde entonces, a la  Alianza Militar se  han unido 14 países de Europa del Este, y ya están inundando de armas y asesores a Ucrania, en la frontera de la Federación Rusa.

    Bien decía el Ché Guevara: No, al Imperialismo no hay que creerle ni un tantito así.

    TEXTO/FOTO: LUIS BRITTO.  

     

      CONSULTE TAMBIÉN:

    VEA EN YOUTUBE:

    LA PLANTA INSOLENTE: VENEZUELA CONTRA SEIS IMPERIOS (Cómo Venezuela ganó la Guerra de Cuarta Generación en el siglo XX)

    https://m.youtube.com/watch?v=cU2GmdHF06s 

    DIRECCIÓN: Román Chalbaud GUIÓN: Luis Britto García

    INAUGURAMOS PÁGINA WEB:

    COMO MUCHOS DE MIS LIBROS ESTÁN AGOTADOS, CON LA INVALORABLE COLABORACIÓN DE RAFAEL PIRE CORDERO INAUGURAMOS LA  PÁGINA WEB:http://www.desdelpatio.org/britto

    DONDE EL LECTOR ENCONTRARÁ LOS SIGUIENTES TÍTULOS: 

    RAJATABLA/

    PARA REPOTENCIAR NUESTRA CONSTITUCIÓN

    TODO EL MUNDO ES VENEZUELA/ 

    LA CIENCIA, FUNDAMENTOS Y MÉTODO /

    CONCIENCIA DE AMÉRICA LATINA/ 

    AMÉRICA NUESTRA, INTEGRACIÓN Y REVOLUCIÓN, TOMOS  I Y 2./

    DEMONIOS DEL MAR: PIRATAS Y CORSARIOS EN VENEZUELA, 1528-1727 /

    DICTADURA MEDIÁTICA EN VENEZUELA 

    LA MÁSCARA DEL PODER: DEL GENDARME NECESARIO AL DEMÓCRATA NECESARIO /

    LA LENGUA DE LA DEMAGOGIA: DE LA CONCERTACIÓN POPULISTA A LA EXPLOSIÓN SOCIAL/

    EL IMPERIO CONTRACULTURAL: DEL ROCK A LA POSTMODERNIDAD

    PARA REPOTENCIAR NUESTRA CONSTITUCIÓN

    EL PROYECTO SECRETO DE CONSTITUCIÓN, con comentarios de Luis Britto García 

    DESCARGUE OTROS LIBROS DE LUIS BRITTO EN INTERNET:

    Abrapalabra:

     

    http://bibliotecayacucho.ml/libro/abrapalabra/

    Rajatabla:

    https://mariainescarvajal.files.wordpress.com/2011/03/rajatabla.pdf 

    Dictadura Mediática en Venezuela:

    www.minci.gob.ve

    http://www.corneta.org/No_14/corneta_dictadura_mediatica_

    El Imperio Contracultural: del Rock a la Postmodernidad:

    http://lhblog.nuevaradio.org/b2-img/ElImperioContracultural.pdf

    http://www.lajiribilla.co.cu/pdf/libroimperiocont.html

    https://iaedenzulia.files.wordpress.com/2013/02/el_

    La invasión paramilitar: Operación Daktari:

    www.minci.gob.ve

    Socialismo del Tercer Milenio:

    tercer-milenio.pdf

    https://web.archive.org/web/20130509143451/http://www.
     
    monteavila.gob.ve/mae/pdf/socialismo-tercer-milenio.pdf

    La Ciencia: Fundamentos y Método
    "http://editorialubv.files.wordpress.com/2013/05/libro-la-
    ciencia-fundamentos-y-mc3a9todo.pdf"

    El pensamiento del Libertador: Economía y Sociedad:

    http://blog.chavez.org.ve/temas/libros/pensamiento-libertador/

    La máscara del Poder:

    http://www.minci.gob.ve/wp-content/uploads/downloads/2013/01/la_mascara_del_poderbrittoco.pdf

    La lengua de la Demagogia:

    http://www.minci.gob.ve/wp-content/uploads/downloads/2013/01/la_lengua_de_la_demagogiabrit.pdf

    La paz con Colombia:

    http://www.urru.org/videosbolibananos/Textos/2008/LaPazEnColombia_




    sábado, 4 de junio de 2022

    LAS ENERGÍAS ALTERNATIVAS CONTRA EL PETRÓLEO

     

    Luis Britto García

    1

    Las resoluciones del Acuerdo de París y de la Cumbre de Glasgow exigen, según resume la ONU, que las emisiones  de CO2se reduzcan alrededor del 45 % para 2030 y que se alcance el cero neto hacia 2050” (https://www.un.org/es/climatechange/net-zero-coalition). Una  masiva campaña propagandística pretende que es posible prescindir como por arte de magia del consumo de energía fósil en ese limitado plazo. Para juzgarla, recordemos que el denigrado CO2, o anhídrido carbónico, es el gas que expulsa la respiración de los animales, y que sin él no existirían las plantas, que lo descomponen para producir oxígeno. Cero neto de CO2 sería asimismo cero vegetales y animales. Miremos las cosas en perspectiva.

    2

    La Revolución Industrial, el desarrollo, la hegemonía de Europa y de Estados Unidos sobre el resto del mundo, son desde fines del siglo XVIII un producto del derroche de energía fósil, primero el carbón, luego los hidrocarburos que para 2017, según la Agencia Internacional de las Energías Renovables suplen el 81,7% del consumo energético  global  (https://goo.gl/Pc2WuA). Es ilusorio creer que para el venidero cuarto de siglo el planeta se las arreglará con el 19,3% que aportan  las energías alternativas, teniendo además en cuenta que para 2040 la  Agencia Internacional de Energía prevé una intensificación de la demanda energética del 60%. No: durante mucho tiempo la economía global dependerá de la energía fósil; la cual es además indispensable para habilitar las fuentes alternativas. Examinémoslas.

    3

    La  hidroeléctrica en 2019 aporta 7% de la energía mundial y casi  la mitad de la fuerza producida  por fuentes renovables. Pero las represas requieren  ciertas configuraciones geológicas naturales con cursos de agua; cortan abruptamente sus sistemas ecológicos, exigen titánicos trabajos de remoción de tierras, edificación de barreras y fundición de pesadas turbinas. Iguales exigencias presenta el  aprovechamiento de la fuerza de las mareas y las olas.

    4

    La energía eólica para 2019 generó un 2% de la electricidad del mundo. No  es una proporción remarcable. Hay que añadir que no todos los terrenos se prestan para su aprovechamiento, que la presencia y velocidad de los vientos es variable; que los gigantescos molinos y los generadores que convierten rotación en electricidad son sumamente costosos y que su fabricación a partir del aluminio y otros metales es contaminante; que  emiten ruidos molestos, resultan peligrosos para las aves,  y que la conducción de la electricidad a los sitios de consumo exige onerosos tendidos. Debido a ello, incluso sus defensores reconocen que “Aunque el costo de la energía eólica ha disminuido drásticamente en los últimos 10 años, la tecnología requiere una inversión inicial mayor que los generadores de combustibles fósiles y que la solar fotovoltaica, con unos costes de mantenimiento que a veces no resultan rentables para aerogeneradores de menor tamaño” (https://vortexbladeless.com/es/ventajas-desafios-energia-eolica/).

    5

    La energía  fotovoltaica produce para 2019 el 1% de la electricidad mundial. Pero la irradiación solar depende de la duración del día y la nubosidad: los paneles  para aprovecharla requieren una complicada refinación del silicio, así como la paralela fabricación de baterías para acumular la corriente generada y tendidos para transmitirla.

    6



    El aprovechamiento de la biomasa tradicional cubre el 9,1% del consumo energético en 2017, en gran parte como leña, desechos, bagazos, etanol y aceites vegetales, pero requiere maquinarias para la siembra de cosechas o  la recolección, y su explotación puede destruir  bosques y biodiversidad. La  geotérmica exige excavaciones para conducir el agua a gran profundidad o a zonas volcánicas, así como turbinas para que el vapor genere electricidad. La peligrosísima y contaminante energía nuclear provee poco más del 5% del consumo energético global, y no es renovable.

    7

    Seamos claros. Si las llamadas energías alternativas no han sustituido a la  fósil en el mundo capitalista,  es porque la Tasa de Retorno Energético, es decir, la relación entre el costo y el rendimiento económico  de las primeras es menos rentable económicamente que la de la del carbón y los hidrocarburos.  Como señalan investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts, “muchos negocios han implementado estrategias de energías renovables, pero no han recibido muchos ingresos financieros. (…) La encuesta encontró que de 400 compañías con inversiones en energías renovables, apenas un 20% lograron un beneficio de 15%. Los investigadores del MIT señalan que lo ideal es una rata anual entre 25 y 30%” (https://onlinebusiness.northeastern.edu/blog/does-investing-in-green-energy-produce-great-returns/).

    8

    El mayor beneficio económico en el menor tiempo posible es el único Evangelio del capitalismo. Las energías alternativas sólo serán aplicables a corto plazo gracias a incentivos fiscales que las hagan más ventajosas, o a políticas públicas que las vuelvan obligatorias. A falta de unos y otras, la explotación masiva de  energías renovables sólo se emprenderá cuando la progresiva extinción de las  fósiles  no deje alternativas, quizá demasiado tarde para  disponer de los enormes recursos energéticos que su instalación requiere.

    9

    Pensemos de nuevo en el mundo del año 2040, para el cual la  Agencia Internacional de Energía prevé una intensificación de la demanda energética del 60%.  Preguntémonos cómo se logrará satisfacer esa incrementada demanda con fuentes renovables que en la actualidad producen apenas el 19,3 % de la globalmente requerida. Sólo revolucionarias medidas socialistas lograrían articular instalaciones que suplieran el restante 81,7% de la demanda planetaria con energías renovables. China invirtió en ellas más de 360.000 millones de dólares en 2016, y se ha convertido en el mayor recolector de energía solar del planeta.

    10

    Pero  para aprovechar energías renovables es preciso aplicar intensivamente las cada vez más escasas fuentes de energía fósil, de la cual Venezuela posee la primera reserva global. El  mundo depende de nuestros recursos. No los entreguemos.



    TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO



     

    sábado, 28 de mayo de 2022

    ELECCIONES EN LA HERMANA COLOMBIA

     Luis Britto García 


         

    1

    Hermana República, sí, por más que sus oligarquías quieran volverla hermanastra.  En Venezuela y Colombia vemos el funcionamiento de dos modelos contrapuestos. En la primera, moderadas reformas socialistas la convierten en el país con menor índice de desigualdad de la región, y en blanco por parte de Estados Unidos de intervenciones,  sabotajes, golpes, atentados magnicidas, robos de activos y reservas internacionales e inmisericorde bloqueo. En Colombia, la oligarquía se entrega incondicionalmente a la potencia del Norte. Veamos los resultados.

    2

    En Venezuela las oligarquías se fortalecieron apropiándose del ingreso del Oro Negro, que sólo después de 1999 pasó a ser aplicado primordialmente a las políticas sociales. En Colombia, las elites se afianzaron con los réditos del Oro Blanco. La Oficina de Naciones Unidas para el control de las Drogas calcula  que allí  en 2020 se produjeron 1.010 toneladas métricas de cocaína pura, un aumento del 8% con respecto al año anterior. De ese infame   negociado muy poco le toca al pueblo: su país es el segundo más desigual de toda la región, después de Brasil. El Oro Blanco se invierte en política, degenerándola  en parapolítica. El narcotráfico paga  campañas de mandatarios,  legisladores o jueces, lo cual explica que no sea erradicado. Cuando un candidato amenaza romper el orden oligárquico, es asesinado, como ocurrió con Jorge Eliécer Gaitán en 1948, y décadas después con Jaime Pardo Leal en 1987, con Bernardo Jaramillo Ossa,  Luis Carlos Galán y Carlos Pizarro León Gómez en 1990, con Álvaro Hurtado en 1995, con infinidad de luchadores sociales todos los años.

    3

    Tras el asesinato de Gaitán y la espantosa represión contra el Bogotazo, sectores populares toman la vía de la guerrilla revolucionaria. Para mantenerse en el poder, la oligarquía neogranadina se entrega a la potencia del Norte. Ya en 1951 reclutas colombianos son forzados a pelear a favor de Estados Unidos en Corea. El Plan Colombia deviene el último eslabón  del Plan Puebla-Panamá, con el cual Estados Unidos habilita un corredor estratégico para invadir América del Sur. Las oligarquías neogranadinas, tan feroces contra su pueblo, le ceden sin disparar un tiro la soberanía a la misma potencia que les arrebató Panamá, y le permiten  instalar nueve bases militares, cuyas fuerzas de ocupación se pretenden inmunes a  leyes y tribunales locales. Todos los aeropuertos colombianos son bases donde aviones de guerra yankis se alojan, reparan y amunicionan. De su territorio sale la intervención contra Ecuador en 2008, así como la invasión de los paramilitares, el atentado magnicida con drones y la estúpida Operación Gedeón de los mercenarios de Silvercorp contra Venezuela.

    4

    Impotente para vencer la rebelión popular con su propio ejército y   el estadounidense del Plan Colombia, la oligarquía libra la guerra fratricida con  delincuentes “paramilitares”, que sin adscripción institucional perpetran  masacres y crímenes de lesa humanidad. Según el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica colombiano,  entre 1958 y julio de 2018 la confrontación deja un saldo de 262.197 víctimas fatales: 94.754 causadas por  paramilitares, 35.683 por la guerrilla y 9.804 por agentes del Estado. Entre los caídos hay 46.813 combatientes y 215.005 civiles: casi cuatro veces más. Muchos son “falsos positivos”, inocentes ejecutados para hacer méritos. Desde entonces, han redoblado masacres y asesinatos de activistas acogidos a los acuerdos de Pacificación. El ejército, o  paramilitares, expulsan campesinos de sus tierras con la excusa de combatir a la guerrilla, y luego adjudican los fundos a latifundistas o trasnacionales. Para esta lucrativa operación desalojan, según la ACNUR, algo más de 7.7  millones  de desplazados. Según dicho organismo, más de cinco millones de nacionales han dejado el país.

    5

    En aras de la alianza con Estados Unidos, en 2006 Colombia suscribe  un Tratado de Libre Comercio que le impide proteger su agricultura e industrias nacionales. Los resultados no se hacen esperar. Según Gustavo Petro  hablando con congresistas estadounidenses les dije que, en perspectiva hacia adelante, el TLC iba a ser un instrumento que iba a empoderar el narcotráfico en Colombia. Esa fue mi tesis. Bueno, ¿qué sucedió?, que se empoderó el narcotráfico, disminuimos nuestra producción alimenticia, que se vació el campo de Colombia, que se desindustrializó; lo que teníamos de industria metalmecánica ya no existe. Y lo que ha crecido es la producción de cocaína. Hay que hablar con Estados Unidos sobre el TLC.” Dos años antes, por inspiración de Venezuela, en la Cumbre de las Américas había sido derrotado el ALCA, Súper Tratado de Libre Comercio que pretendía colonizar a toda América Latina y el Caribe.

    6

    Señas premonitorias anuncian  los cambios políticos. La oleada de protestas del Caracazo anticipó el fin del bipartidismo en Venezuela, la de Chile la agonía del pinochetismo. El 2020 arranca en Colombia un estallido social brutalmente reprimido, que en mayo de 2021 se vuelve Paro Nacional: ambos  podrían augurar el fin del gobierno de la oligarquía.  Diez días antes de las elecciones, Gustavo Petro lidera la intención de voto con un 35,8%, mientras que las organizaciones uribistas cuentan con un décimo de la previa adhesión. Existe  posibilidad cierta de que  el próximo Presidente sea Petro. Éste, ex guerrillero del M-19, declara sin ambages a R.J.Benelli: “No propongo un programa de izquierda”. Promete Reforma Agraria,  incrementar la educación pública, gratuita y de mejor calidad, crear un banco público que implemente políticas populares, estimular emprendimientos y combatir la desigualdad. Y también, cumplir con el FMI. Para ello, debería elevar los impuestos a las oligarquías locales y extranjeras, e invertirlos en las necesidades del pueblo, que paga un brutal IVA de 19%. En efecto, señala Petro que “la reforma tributaria tiene que darse para el nuevo gasto social y para disminuir el déficit fiscal”. Pero añade  “Los sectores más ricos del país no tienen 48 billones para dar adicionalmente al Estado. Esa opinión es legítima”. Una reforma tributaria de Iván Duque, dirigida fundamentalmente contra el pueblo, fue el detonante  de la explosión social de 2020. Difícil  complacer a la vez al pueblo, al FMI y a “los sectores más ricos”. Nadie puede servir a dos patronos, dice el Evangelio.

    Es la opción que pende sobre Petro, y sobre todos los mandatarios latinoamericanos.

      

    IMÁGENES DE FERNANDO BOTERO

    domingo, 22 de mayo de 2022

    CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

     


    Luis Britto García

    1


    En Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, una benévola Morsa invita a un grupo de almejas a un banquete del cual serán el plato principal. Al convite de la Morsa se asemejan estas Cumbres en las cuales un país  hegemónico  convoca a otros para devorarlos. Oficialmente las monta la Organización de Estados Americanos,  residenciada en Washington, en el antiguo edificio de la Unión Panamericana, cuyo presupuesto depende en más de 60% del aporte estadounidense, y a la cual el Ché definió como “Ministerio de Colonias de Estados Unidos”. En efecto, la OEA esgrime contra todos los países de Nuestra América una Convención Interamericana de los Derechos Humanos en virtud de la cual deben acudir anualmente a Washington a ser acusados por una Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y juzgados por una Corte Interamericana de los Derechos Humanos. Estados Unidos astutamente evitó suscribir la mencionada Convención, pues ser sentenciado por un organismo internacional lesionaba su soberanía. Por idéntico motivo la República Bolivariana de Venezuela, por decisión unánime de todos sus Poderes, se retiró en 2017 de la OEA.

    2

    Si cupieran dudas acerca de la orientación de estas Cumbres, basta revisar sus sedes y  mandatarios  huéspedes. La I sesiona en 1994 en Miami, “show window” del modo de vida estadounidense, convocada por Bill Clinton, descuartizador  militar de Yugoslavia, Checoeslovaquia y Haití. La II se reúne en 1998 en Chile, presidida por Eduardo Frei Ruiz-Tagle, heredero del pinochetismo. La III opera en 2001 en Quebec, alojada por Jean Chretien, mandatario sumiso a las políticas de su poderoso vecino, y es sacudida por masivas protestas anti globalización. La IV sesiona en 2004 en Monterrey, frontera mexicana con la potencia norteña, bajo la presidencia de Vicente Fox, mandatario identificado  con intereses y políticas de ésta. La V, para variar, sesiona en 2005 en Mar del Plata, Argentina, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, y resulta el gran fiasco para Estados Unidos. Sus turiferarios llevaron para ser aprobado “fast-track”,  sin examen ni  discusión, el ALCA, monstruoso tratado hemisférico de Libre Comercio que pretendía la entrega masiva al capital estadounidense de los recursos naturales, estratégicos y turísticos de Nuestra América, permitía la incondicional exoneración de impuestos de los empresarios y la eliminación de los derechos laborales y sindicales de trabajadores latinoamericanos y caribeños. Las delegaciones lo rechazaron de plano. Participación protagónica tuvo la  venezolana, siguiendo  instrucciones del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

    3

    Amoscados, los funcionarios de la OEA tardaron cuatro años en convocar otra Cumbre en 2009, en la ex colonia británica de Trinidad y Tobago bajo la presidencia del neocolonialísimo Patrick Manning. Para seguir pisando bajo seguro,  en 2012 congregaban  otra en Colombia,  ocupada por nueve bases militares estadounidenses declaradas e infinidad de otras disimuladas en sus aeropuertos y enclaves estratégicos. Para mayor seguridad, la OEA reúne la VII Cumbre en 2015 en Panamá, país secesionado de Colombia por una intervención yanqui,  de nuevo sembrado de bases militares estadounidenses en violación de los acuerdos Carter-Torrijos, dolarizado y presidido por el también dolarizado Juan Carlos Valera. La Cumbre del 2018 es reunida en  la ciudad sede del tristemente célebre Grupo de Lima, y presidida por Martín Vizcarra, ex vicepresidente del todavía más tristemente célebre ex Presidente Pedro Pablo Kuczynski, depuesto por corrupción.

    4

    Así, se entiende que los preparadores  de la IX Cumbre de las Américas en 2022 intenten pisar firme convocándola para Los Ángeles (ciudad que arrebataron a México junto con más de la mitad de su territorio en 1845), dirigida por su propio Presidente Joe Biden, y sólo con  delegados de países que consideran suyos. En el magistral relato “Confesión de un Ególatra”, Otrova Gomás describe el banquete que  un engreído se dedica, y cuyo único invitado, previsiblemente, es él mismo. Creyéndose todavía  Primera Potencia del Mundo, Estados Unidos sólo admite debatir consigo mismo, o con reflejos suyos. Así como impone presidentes auto-elegidos, aspira a una Auto-Cumbre.  

    5

    Como en la de Hamlet, en la locura de la Morsa y de la OEA hay un sistema. La IX Cumbre se convoca para comprometer a Nuestra América como instrumento en el Holocausto estadounidense contra Rusia y China. Cada vez que Estados Unidos se mete en un pleito serio, busca el respaldo del Patio Trasero. Para ello lanzó cuando la Segunda Guerra Mundial la política del “Buen Vecino”. Nada de invitar almejas que no se dejen comer, ni países que no  se definan como incondicionales. Por ello, a mucha honra, se excluye del Banquete del Ególatra a Cuba, Nicaragua y Venezuela. Pero no están solas. El  Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señala: “¿Cómo es que convocamos a una Cumbre de las Américas, pero no invitamos a todos? ¿Entonces de dónde son los que no están invitados? ¿De qué continente? ¿De qué galaxia? ¿De qué satélite? Si hay exclusión, si no todos son invitados, habrá una representación del gobierno de México, pero no iría yo”. Xiomara Castillo, Presidenta de Honduras, cuyo esposo Manuel Zelaya fuera depuesto por golpe del Comando Sur, afirma que una Cumbre no sería tal “si no estamos todas las naciones”. Funcionarios de Brasil  informan que  el Presidente  Bolsonaro  considera no asistir. El  de Argentina manifestó que asistiría, pero  que debían ser invitados todos los mandatarios de la región. El presidente temporal de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) manifestó: “Le pido a los organizadores lo que López Obrador ha pedido: que inviten a todos los países latinoamericanos”. Los países de la Comunidad del Caribe (Caricom) no asistirán a la Cumbre  si se excluye de la cita a alguna nación. Y Luis Arce, Presidente de Bolivia, víctima apenas repuesta de sangrienta intervención de Estados Unidos perpetrada mediante la OEA, afirmó que  “Una Cumbre de las Américas que excluye a países americanos no será una Cumbre de las Américas plena, y de persistir la exclusión de pueblos hermanos, no participaré de la misma”, pues “si se desconoce el pluralismo, se ignora el principio de autodeterminación y se veta la participación de países hermanos”.

    6

    Para el momento en que escribo, aparentemente no asistirán a la Cumbre los Presidentes de Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Bolivia, Brasil, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Vicent y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, y Venezuela. No han confirmado asistencia Chile ni Perú.

    Con la unipolaridad, va en vías de extinción la incondicionalidad.



    TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO

     

    sábado, 14 de mayo de 2022

    BASE MILITAR DE EEUU EN ARGENTINA

     Luis Britto García


    1

    Incontables recursos aplica Estados Unidos para forzar su hegemonía en Nuestra América. A ello contribuyen su Doctrina Militar; su Sistema Hemisférico de Seguridad; su cuerpo de Doctrinas y Resoluciones legitimatorias de la intervención; una batería de Tratados Internacionales entreguistas; su espionaje estratégico y sociológico; su intento de restringir la talla de los ejércitos latinoamericanos y caribeños; el plan  de reducirlos a meras policías antidrogas; sus programas de adiestramiento de nuestras oficialidades; sus Ejercicios Conjuntos con ellas;  sus instructores destacados para instilar adhesión a los intereses e injerencias estadounidenses; las masivas ventas de armamentos; la constitución de Fuerzas Interamericanas de Intervención; la injerencia  disfrazada de ayuda humanitaria; la subordinación a la OEA y a la OTAN, el acoso y bloqueo mediante países cómplices, la ocupación del espacio aéreo, los conflictos de baja intensidad, la Guerra de Cuarta Generación; la provocación de secesiones. Y como si ello fuera poco,  la instalación de bases militares, a las cuales el Presidente George W. Bush llamó en 2002 “uno de los símbolos más profundos del compromiso estadounidense con nuestros aliados y amigos”.

    2

    No hablaba por hablar: Estados Unidos mantiene 6.000 bases militares en su territorio y unas 800 en 135 países, de las cuales 76 están en América Latina y el Caribe. Como residuo de sus intervenciones o anuncio de las venideras, el Imperio  enclava un cinturón de estos “profundos símbolos” en Nuestra América. La soberanía  que los antepasados conquistaron a sangre y fuego es entregada por gobiernos serviles entre  tratados complacientes y brindis claudicantes. Con la ejecución de los acuerdos sobre el canal de Panamá fue desocupada la base Howard en 1999; no tardaron ser instaladas 12 más. América Latina y el Caribe sigue siendo una región ocupada: restan al Comando Sur las bases de Guantánamo en Cuba, una docena en Puerto Rico, entre ellas la  de Vieques, 3 en Honduras,  entre ellas la de Soto Cano, donde se fraguó el golpe contra Zelaya; la de Comalapa en El Salvador; 8 en Perú, entre ellas las de Iquitos, que domina la Amazonia, así como las de Santa Lucía Huallaga, Santa Lucía y Palmapampa. 

    3

    En lugar de disminuir, su número aumenta: a principios del Tercer Milenio instala Estados Unidos  las nuevas bases aéreas  Reina Beatriz en la isla de Aruba y Hato Rey en la de Curazao, como respuesta a las negativas del presidente Chávez a permitir la instalación de bases en Venezuela. Estos  enclaves cumplen el cometido estratégico que le asignaron los Países Bajos al ocuparlas en 1634: flanquear las costas venezolanas y facilitar incursiones contra ellas; entonces para el tráfico de esclavos, ahora bajo la excusa del control del narcotráfico.

    4

    No podía ser olvidada la vecina Colombia, escenario de interminable intervención. En ella funcionan 9 bases, entre ellas  Las Tres Esquinas y la de Larandia: de hecho, todos los aeropuertos colombianos operan como bases donde las aeronaves militares estadounidenses se guarecen, reparan y recargan.  El Comando Sur opera asimismo 17 bases terrestres de radares: cuatro con sede en Colombia, tres en Perú, y varias móviles o de ubicación secreta en  los Andes y el Caribe. Las autoridades estadounidenses sostienen que los delitos del personal de tales bases no pueden ser juzgados por las leyes y los tribunales del país huésped.  Alegando la deshonrosa condición de país ocupado, Colombia ha sido aceptada como Aliado Especial extra-OTAN, lo que la privilegia para comprar los excedentes de armas estadounidenses y almacenar las reservas  bélicas de dicho país.




    5

    Comentario aparte merece la base de Manta, en Ecuador, que dominaba uno de los puertos fundamentales de un país petrolero, la frontera con la convulsionada Colombia y la estratégica cuenca del Putumayo. Tras ímprobos esfuerzos Rafael Correa logró su cierre: quizá ello desencadenó la intervención estadounidense en el golpe apoyado por la Confederación de Naciones Indígenas que casi le cuesta la vida al Presidente. Su sucesor Lenin Moreno, también apoyado por la CONAIE, entregó a Estados Unidos como base militar las inapreciables islas Galápagos, patrimonio de la humanidad por su biodiversidad incomparable y por  ser el sitio donde Charles Darwin concibió el monumento intelectual de la Teoría de la Evolución.

    6

    La progresiva ocupación castrense norteña de América Latina no  olvida al Cono Sur. Estados Unidos hizo lo posible y lo imposible por derrocar al Presidente electo Juan Domingo Perón e instalar en su lugar atroces dictaduras militares, con un saldo estimado de treinta mil argentinos asesinados. En 1981 Argentina intentó recuperar las islas Malvinas; Estados Unidos se negó a apoyarla, incumpliendo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y permitió que las islas fueran ocupadas por el Reino Unido, potencia sometida a la OTAN, alianza militar a su vez sometida a los yankis. Quizá en agradecimiento por esta traición incalificable, el  gobierno argentino de 1998 se convirtió en “Aliado Especial Extra-OTAN de Estados Unidos” (junto con Brasil y Colombia), y el actual abdica de su soberanía permitiendo al Comando Sur estadounidense la construcción de una base militar en Neuquén, casualmente cerca del yacimiento petrolífero de Vaca Muerta.

    7

    Al respecto, sintetizamos argumentos irrefutables del pedagogo Gustavo Cirigliano, de la profesora Elsa M. Bruzzone del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA), y del documento elaborado por la Multisectorial “No a la Base Yanqui en Neuquén”, de organizaciones sociales, sindicales, políticas y de Derechos Humanos de la provincia: Que América Latina y el Caribe ha sido declarada Zona de Paz y es por tanto contradictoria la instauración en ella de bases militares de potencias ajenas a la región. Que la Constitución de la República Argentina prohíbe la instalación  en su territorio de bases militares foráneas. Que tales enclaves al principio invaden, como  en Neuquén, con  la excusa de prestar “ayuda humanitaria”. Que  pasan de ello a autoclasificarse como FOL (lucha antidrogas) y luego a redefinirse como CSL (De Seguridad Cooperativa). Que ocupan Zonas Económicas “ricas en recursos naturales estratégicos” o “bienes comunes: tierras fértiles, agua dulce, minerales, hidrocarburos, biodiversidad”. Que su verdadero y oculto objetivo es operar como bases de apoyo y proyección geoestratégica, favorecer a las compañías foráneas en la explotación de recursos no renovables y proteger las vías para exportarlos.

    Graves e inenarrables sacrificios nos costó la Independencia. Nuestra América no debe volver a ser nunca un continente ocupado.

     


    TEXT0/IMÁGENES: LUIS BRITTO