domingo, 11 de octubre de 2026

DISCURSO Y NO DISCURSO

Luis Britto  García



Tras todo Poder hay un Discurso; tras cada  vacío de poder  un No Discurso.

Todo discurso político que no expresa soberanía o la lucha por ella es ficticio. El discurso de quien involuntariamente ha perdido libertad o soberanía no puede ser otro que el de recuperarlas.

Entre soberanía y aniquilación no hay término medio. El poder no acepta socios sino sirvientes, y sólo mientras le sean útiles.

Cuando el sujeto declina la voluntad de poder, se vuelve portavoz del mensaje de quien lo ha dominado, y el discurso se torna fantasma, espectro, negación de sí mismo: No Discurso.

El Poder no muere cuando es derrotado por una potencia irresistible, sino cuando le sirve pretendiendo estar todavía investido de autonomía.

La pugna política es también confrontación entre narrativas, una de los cuales puede ser la que no se atreve a decir su verdadero nombre:  el, impronunciable, secreto o inadmisible: la Voz del Amo asumida como propia  por el Sirviente: el No Discurso.

Un discurso  político promete Objetos del Deseo, fines tangibles o sustantivos:   alimentación, educación, salud, vivienda, sanidad, vialidad, transporte, salarios, bienes o servicios. cultura, recursos naturales,  defensa.

En la medida en que un proyecto político cede su poder soberano a otro y pierde la capacidad de proporcionar Objetos del Deseo,  deja asimismo de enunciarlos y deviene  No Discurso.

El No Discurso ofrece sólo valores instrumentales indeterminados y transitivos: Estabilización, Recuperación, Transición. No  especifica puntos de partida ni objetos del Deseo. Nunca define de cuál inestabilidad se arribará a cuál equilibrio; de cuál pérdida se recuperará, de qué situación se transitará a cuál otra, ni por qué. 

El No Discurso no tiene origen. Como la soga en casa del ahorcado, nadie lo nombra porque todos lo tienen presente: una catástrofe o una derrota que por culpabilidad o vergüenza  es imprescindible no mencionar. 

El Agresor cumple su voluntad  a través de violencias que atribuye al portavoz del No Discurso. Éste se disculpa alegando que obra bajo la amenaza  de que podría ocurrir algo  peor.

El No Discurso es la pretensión de la amenaza  de convertirse en Razón.

Anhela el No Discurso revestirse de todas las apariencias de legitimidad sin lograr más que despojarse de ellas. Como al verdugo, su  eventual legalismo no lo exime del unánime desprecio, empezando por el de sí mismo.

El mensaje del No Discurso es la Omisión.

Al presentar como propios  medios y fines que otro le dicta, el lenguaje del No Discurso es la Opacidad.

Nadie sabe qué está prohibido (quizá todo) qué está permitido (quizá nada) ni quién lo decide (a lo mejor  nadie).

Cuando una narrativa  deviene  instrumento del No Discurso, es devorada por éste. Sus elementos  van siendo desenfatizados y finalmente desincorporados: Soberanía, Nación, Independencia, Constitución, Derecho, Patria.

        Al despojarse el No Discurso de sus objetivos finales, no le queda más  propósito que su propia preservación: es auto referente, se ha convertido en su mismo Objeto del Deseo. A esto se le llama pragmatismo.

Fuera del Amo, el No Discurso no acepta a nadie más que  a sí mismo.

Todo debe y puede ser sacrificado en aras de una finalidad impronunciable: el Yo a cambio de la  universal anulación de todos los derechos del Otro.

 El Pragmatismo no es un objetivo sino un instrumento: se define  por el sujeto al cual beneficia. Hay un Pragmatismo  a favor de la colectividad, y otro a favor de quien la sacrifica. Ambos  son antagónicos.

Entre Amo y Esclavo no hay asociación, coordinación ni cooperación: apenas incondicionalidad.

Decía Voltaire del Lord Protector  Oliverio Cromwell que todo el mundo sabía hasta dónde llegaban los poderes de un Rey, pero nadie conocía los límites de los de un Lord Protector. Así como no tiene origen, el No Discurso no reconoce límites.

Por lo mismo que se origina fuera de la Constitución, el No Discurso se pretende  por encima o más bien por fuera de ella. Centenares de ciudadanos son inmolados en bombardeos. Connacionales son  ilegalmente secuestrados o deportados para ser  juzgados por leyes y jueces extranjeros. Compatriotas son ejecutados extrajudicialmente, El ingreso público es transferido inconstitucionalmente al Tesoro de una potencia extranjera, o a cuentas secretas bajo  manejo personal de funcionarios foráneos. Recursos naturales e industrias relativas a ellos son privatizados o explotados en condiciones palmariamente desfavorables para la República. Servicios públicos indispensables son incondicionalmente subastados. Las opiniones disidentes no son publicadas, sus autores son agredidos o se exilian por temor a las consecuencias. Fuerzas Armadas y policías políticas  de potencias foráneas operan irrestrictamente en el territorio de la Patria. La ejecución extrajudicial por cuerpos armados foráneos se convierte en norma, pública y notoria.  

El No Discurso instaura  un orden cuya única norma es el Hecho Cumplido.

Así como el Agresor no reconoce límites, tampoco admite responsabilidad por  sus decisiones. Las formula indirectamente a través de autoridades del No Discurso coaccionadas por la amenaza.

El contenido del No Discurso es la amenaza de algo peor, pero peor que el No Discurso no hay nada.

El No Discurso se expande porque la realidad que encubre es impresentable.

El No Discurso no aclara, no precisa, no define: se resume en un teléfono que promete preservarte a cambio de que lo destruyas todo.

Todo elogio del Agresor hacia el No Discurso es insulto.

Hay un sabor amargo en la boca que ningún enjuague  lava.

Desdichado del que espera sobrevivir haciéndose instrumento de quien lo destruye.

A No Discurso, No obediencia.

El No Discurso no tiene más poder que el que tú le concedas. 

FOTOS/TEXTO:LUIS BRITTO.

 

 

  

INVASIÓN IMPERIAL

Luis Britto García 

1

Cruza el Caribe la más poderosa flota que jamás surcó sus aguas. Sesenta fortalezas flotantes mortíferamente artilladas transportan quinee mil hombres para avasallar  Tierra Firme. Son veteranos de las más cruentas guerras. El rumbo es Sudoeste, siguiendo las corrientes y los amigables alisios. La escuadra deja atrás raudamente un collar de islotes. Hacia Sotavento se perfilan pequeñas y áridas colinas. Se arrojan anclas, se aprestan cañones. Nada resistirá al torrente de hierro del Imperio.

2

El Pacificador don Pablo Morillo y Morillo, recién nombrado  Capitán General de Venezuela y General en Jefe del Ejército Expedicionario y Teniente General de los Ejércitos de la Corona en Tierra Firme, viene como invasor y resiente no ser tratado como salvador. Desde el castillo de popa de su formidable nave almirante San Pedro Alcántara, el 10 de abril de 1815 dicta áspera reconvención para los margariteños: “A mi llegada a este punto me sorprendió el no ver dirigirse al buque de mi residencia con aquella alegría y sumisión de que he tenido repetidos ejemplos en España y en América, las autoridades que gobernasen en esta isla interinamente.  La sospecha  de que Su Majestad Católica el Señor Don Fernando Séptimo no encontraría vasallos en ella, y sí desleales, me puso en la dura obligación de cumplir el precepto de tomar la isla a viva fuerza.”  

3

Los lugareños no tienen una sola pieza de artillería con qué responderle. Piraguas de pescadores no son unidades para enfrentar navíos de tres cubiertas y sesenta metros de eslora de una  flota que abarca los horizontes. La población indefensa huye a las áridas colinas. Las improvisadas autoridades interinas apenas contestan, en pliego remitido bajo bandera blanca: “Pedimos a Vuestra Excelencia las seguridades que prescribe el derecho de gentes... para abrir los tratados que convengan a la seguridad de esta isla... y a la benéfica intención de Vuestra Excelencia...”

4

Todo Imperio se presenta como redentor pero su oficio real es el saqueo. En el inexpugnable alcázar del San Pedro Alcántara, el Pacificador habla sin tapujos: “Mi intención es conseguir para esta expedición los auxilios que debe todo vasallo leal, como decís serlo en nombre de los pobladores de la isla. Para adelantar la guerra, las autoridades leales han de proveernos un empréstito de doscientos mil pesos; treinta mil quintales de tasajo; diez mil barriles de harina; noventa mil quintales de galleta; seiscientos cerdos, dos mil gallinas, bacalaos, jabón, jamón, menestras, jarcias, forrajes para reses vivas, según la relación que os entregará el intendente.”

5


La pragmática Historia preserva los dictados de los poderosos, disimula o extravía las objeciones de los débiles. Imaginemos las de los infelices convocados para congraciarse con el poder que viene a destruirlos. Uno de ellos apuntará que  después de cuatro años de Guerra a Muerte no queda cosa en toda la Capitanía con qué mantener una aldea. Otro interlocutor incómodo apuntará que la sedición no ha sido reducida porque el hambre la alimenta. Que se mantienen en la Capitanía diez mil lanceros de José Tomás Boves, Caudillo del Rey en Tierra Firme, muerto en Urica. Que son salvajes desnudos. que hacen la guerra en la misma condición de los insurgentes. Que muerto en batalla el Taita, sólo quedan cuarenta y cinco blancos entre comandantes y oficiales. Que susténtanse devorando reses que ellos mismos enlazan. Que gran parte son esclavos fugados. Que desertarán antes que aceptar la esclavitud de nuevo. Que convendría a Usiría mantenerlos en filas pagándoles con el Tesoro  de la Expedición.

6

Se mecen las cubiertas. Trepidan los carros del centenar de cañones. El Pacificador calla. Un tenso silencio anuncia que la conversación deriva hacia los puntos incómodos sobre los cuales hay que guardar silencio. El Pacificador trae instrucciones precisas de remitir a España esos oficiales blancos y desbandar las peligrosas compañías de lanceros harapientos. “Para más altos fines está reservado el Tesoro de la Flota- arenga el Pacificador.- Bajo mi mando vienen las tropas peninsulares que han derrotado a Bonaparte. Ellas no pueden maniobrar sin tener numerario y todo lo demás necesario y aun superfluo en abundancia. Impondremos requisas y empréstitos. Señalaremos a cada ciudadano la cantidad de dinero que ha de dar en veinticuatro horas. Apropiaremos cuanto ganado se encuentre para el servicio del ejército. Se prohibirá matar para consumo de particulares”. Pero -objeta algún interino- ello es condenar a morir de hambre a gentes ya estragadas por la guerra. Obligados a dar lo que no tienen se sublevarán de nuevo ¿No sería más fácil ir comprando suministros y voluntades con el tesoro de la flota?...

7

En el silencio que sigue trepidan quedamente  los maderos del Imperio, las  olas que besan su casco, la escuadra y el mar mismo. Sobre el Tesoro de la Flota corre a bordo el chisme de que el grumete que cargaba las cajas dejó caer una, de la cual sólo brotaron clavos. Prueba de que el oro habría sido ya robado en Cádiz, antes de embarcar.  Al fin el interino encuentra voz para decir, con pánico acaso demasiado visible:-Mas... cúmplase la voluntad... de Usiría.

8

El Pacificador se incorpora. Saluda secamente. Hace una seña. En las cubiertas de sesenta fortalezas flotantes millares de hombres aprestan los cañones. Los artilleros acercan sus mechas.  El mar relampaguea. Millares de cañones truenan de uno a otro  horizonte. Sopla  humareda de pólvora que nubla  hileras de  bayonetas de húsares en formación y  penachos y morriones  y   uniformes dorados y velas en facha y el vértigo de los elevados mástiles y el blanquísimo parasol de Su Excelencia y  los estandartes y banderolas que por la driza se remontan a los cielos tras la salva de la victoria.

9

El Pacificador abandona en su chalupa el gigantesco San Pedro Alcántara. inútilmente anclado entre Coche y las ruinas de Cubagua, donde el Imperio fundó la primera ciudad cerca de Tierra Firme. Horas después, marinos y soldados se arrojan al mar desde sus cubiertas, huyendo del misterioso incendio que devora la cámara del Tesoro. El San Pedro Alcántara y el Imperio estallan, en una nube de clavos.

Inútilmente he buceado en esas aguas sin encontrar doblones de oro, y sí muchos clavos.



TEXTO: FOTOS: LUIS BRITTO.

 

 

 

martes, 6 de octubre de 2026

INTELIGENCIA

 

Luis Britto García

 1


Inteligencia, poder del universo. En la novela de André Malraux La condición humana, un personaje pregunta siempre a los demás qué es la inteligencia, sabiendo que cada quien le responderá con la definición de si mismo. La mayor potencia conocida del cosmos es la que pretende conocerlo. Asombra la ínfima atención que se ha prestado a este don que consiste en ponerle atención a todo. Se la mide con precarios exámenes que no se sabe si reflejan dones o conocimientos. Se ignora por qué se presenta en escasos elegidos y fuera de ellos en casi nadie. La inteligencia, al igual que la riqueza, está mal distribuida. Se precisa que se transmite por herencia genética entre un 20% y un 50% de los casos, vaguedad que equivale a no decir nada. Mientras mayor es el cociente intelectual de los padres, hay una tendencia a que resulte elevado el de los hijos. Lamentablemente, el genio no es hereditario.

2

Quien domine la inteligencia lo dominará todo. Ante esta certidumbre, es asombrosa la escasez histórica de intentos del Poder para producirla o reproducirla. En La República, escrita hacia el 380 A.C., Platón postula una sociedad en la cual los sabios concertarían uniones entre progenitores escogidos para  intensificar las cualidades que  harían de sus hijos excelentes Productores, Guerreros o Reyes Filósofos. La  única recomendación que el Poder Real acogió de esta utopía es el profiláctico rechazo de los poetas. Pero Percy Bisshe Selley afirma que el poeta es el oculto legislador del mundo. El Poder sólo mueve cuando conmueve.

3

De lo que menos sabemos es del Saber. ¿Por qué surgen la Atenas de Pericles, la Italia del Renacimiento, la España del Siglo de Oro?  Toda afirmación nace del empleo intensivo de las capacidades, entre ellas el pensamiento. La decadencia adviene cuando la prepotencia interpreta las señales de peligro como elogios. Todo Siglo de Oro nace del pensamiento, toda decadencia de su ausencia.

4

La herencia espléndida  del intelecto llamada civilización nos tienta a disimular sus altibajos. Una lectura ingenua de El Origen de las Especies (1859) suscitó el espejismo de que la Evolución es ininterrumpida ascensión hacia la excelencia. Fascinado por el  paradigma ascensional, Herbert Spencer inventó clases sociales superiores, Augusto Comte Civilizaciones culminantes, y Nietzsche alucinó Superhombres, pero se  abstuvo astutamente de definir lo que los caracterizará.  No, desde luego, el Unbeflecten Erkennis (Inmaculado Conocimiento), o Sabiduría. El Superhumano será una Bestia Rubia, o Super Bestia. Pero de esas hay ya a montones. El riguroso Darwin jamás postuló tales cosas. La Selección Natural elimina ciertos organismos y permite que otros se multipliquen sin más criterio que la azarosa adaptación a un medio variable. La Inteligencia es la mutación que nos instituye como humanos. Si nos preservará o nos destruirá es lo que está por verse.

5

.

Luz del mundo, la  inteligencia parece por momentos extinguirse o intensificarse. Thomas Flynn verificó un incremento de 0,3% anual en los test de inteligencia, en virtud de lo cual la generación actual tendría un cociente superior en 15 puntos al de hace medio siglo. El llamado Efecto Flynn es explicado por la influencia de un ambiente cada vez más estimulante, mejor nutrición, cuidado parental y educación. Flynn señala que la vida moderna plantea problemas cada vez más abstractos, que capacitan para mejores resultados en los test. Apuntó Voltaire que vemos lejos, porque miramos desde los hombros de gigantes ¿Terminaríamos vislumbrando el infinito, desde la cumbre ascendente de las generaciones?

6

En el momento en que esta montaña rusa nos catapulta al optimismo, el 15 de enero de 2026 un grupo de neurocientíficos advierte  ante el Comité de Ciencia, Comercio y Transporte del Senado estadounidense que los jóvenes actuales puntúan en los test de inteligencia por debajo de sus predecesores.  Ted Cruz,  presidente del Comité, informó que los menores dedican entre cinco a ocho horas diarias a  dispositivos electrónicos, y los definió como  “Una infancia basada en el teléfono móvil”, lo que acarrearía una crisis de salud mental, aprendizaje y creatividad. El neurocientífico Jared Horvath concluyó que : “Nuestros hijos son menos capaces cognitivamente que nosotros a su edad”,  y que  la generación Z, nacida  entre 1997 y 2012 y la primera adicta a internet, calificaría peor  en atención, memoria, lectura, matemáticas o cociente intelectual a pesar de tener  más escolaridad. Un resumen de 71 estudios aplicados a 100.000 personas verifica que el mayor uso de plataformas de videos cortos como You Tube Shorts, Instagram Reels y Tik Tok coincide con un peor estado de salud cognitiva y mental.

(https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Es-la-generacion-Z-menos-inteligente-Que-hay-detras-de-su-declive-en-algunas-pruebas-cognitivas). La noticia enciende las alarmas; los medios hablan de un “Efecto Flynn inverso”. La película Idiocracy (2006) de Mike Judge, profetiza unos Estados Unidos poblados por cretinos, donde las instituciones culturales serían las agencias publicitarias.

7

Por una paradoja incomparable, mientras hacemos a la  Inteligencia Artificial cada vez más amenazadora y omnipotente, nuestra  Inteligencia Natural  degradaría hasta la  estupidez y la irrelevancia.  Pero la introducción de toda herramienta del pensamiento es interpretada como una merma de éste. Sócrates deploró el uso de libros porque debilitan  la memoria. El invidente Homero recitaba los 12.000 hexámetros de La  Odisea sin errar uno. ¿Disminuye la calculadora nuestra capacidad de realizar operaciones matemáticas? ¿Sería concebible que a medida que la inteligencia de los ordenadores se hiciera infinita, la nuestra se redujera a cero? Toda generación denigra de las que le preceden y las que le siguen. De creerle, el mundo empezó con ella y terminará con la siguiente. Cuando   muchacho,  los vejetes nos regañaban por  buscar la liberación nacional o la utopía. Quizá las alarmas actuales sobre declinación cognitiva en los más jóvenes sean solo manifestación de igual fenómeno.

8

Nos afanamos armando una inteligencia artificial sin saber en qué consiste la natural, o si siquiera existe. No podemos crear una mosca, y pretendemos aniquilar el universo. Quien domine el enigma de la inteligencia destruirá el mundo, al despojarlo de misterio.



thesingingcanary:
“ Education / Formatting (2016)
www.dojo.electrickettle.fr
”

 IMÁGENES: Dojoelectrikette y Singing Canary.



 

 

NO SOMOS NI UN PROTECTORADO NI UNA COLONIA

 

Venezuela. Luis Britto García: «No somos ni un protectorado ni una colonia, sino un país en guerra» (video)

Resumen Latinoamericano, 05 de octubre de 2026.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

PIRATAS, CORSARIOS Y NEGREROS EN EL CARIBE INTELECTUAL

 

Luis Britto García

1

Durante años incontables, piratas, corsarios y negreros hicieron fácil presa en nosotros,  motilones mansos del Caribe intelectual. Se entiende el motivo: debido a nuestra endeble autoestima, sólo aceptamos maltratos de los forasteros. Mientras que a nuestros compañeros de tribu, no sólo no les toleramos los abusos, sino que hasta olvidamos agradecérselos. Nadie es pirata en su tierra.

2

Sirva de ilustración la ejemplar historia de Sir Francis Drake. En  los años sesenta del pasado siglo, la juventud venezolana estaba entre fuegos cruzados: el balístico de la policía, y el lingüístico de Sir Francis Drake. Este había descubierto, en no sé cuál examen de admisión, que un preinscrito en Medicina no sabía quién era Platón. Ello le bastó para descalificar públicamente a toda una generación. Como escuché decirle a un bachiller que le pidió ayuda para una verbena: “No le doy nada porque usted pide para hacer la revolución, y eso no lo va  a hacer la juventud, sino el pueblo”. Verbi gratia: la juventud no forma parte del pueblo. Y menos puede pretender cambiar un sistema (político y educativo) que la mantiene en ignorancia más o menos platónica.

3

Certifico que ésta mezquindad tenía basamentos ideológicos, y no financieros. Sólo como director de un instituto de filología motilona, embolsaba Sir Francis Drake diez mil doblones mensuales al cambio de tres cincuenta (el Presidente de la República, para esa época, apenas tocaba doce mil). Tan miliunanochescos honorarios se justificaban por su obra: Sir Francis Drake redactaba la Declaración Universal de Principios del Pirata y del Bucanero Intelectual. La misma figura en la Introducción a su única obra difundida. En ella, el humilde Azote de los Mares reconoce (cito del pergamino, que lo aguanta todo) que las páginas de su libro “representan en gran parte una colaboración abnegada de alumnos y de amigos. Tengo que resignarme a callar sus nombres, porque nunca podría darlos todos”. Obviamente. Mal le iría al corsario que confesara los nombres de aquellos a quienes saquea. Pero a la hora de firmar y cobrar, no tenía Sir Francis Drake reparo en firmar como suya la “colaboración abnegada” de esa misma juventud a la cual en público descalificaba.

4


Entretanto, su colega de la Hermandad de los Mares, Sir Walter Raleigh, se dedicaba a otra tarea si cabe más mortífera: almidonar los discursos de los caciques o presidentes motilones, lo cual es como llover sobre mojado. Es decir, se dedicaba al oficio, tan común entre filólogos, de la redundancia. Esta utópica tarea no dejaba de reportar beneficios. Mientras los autores motilones tenían que ganarse un premio internacional o cimentar una reputación ídem para publicar en el exterior, Sir Walter Raleigh se hizo pagar por el cacique de turno -vale decir, por el Fisco- la edición de sus desconocidas obras completas ¡por Seix Barral! Al mismo tiempo, vendía al mismo Fisco su biblioteca (seguramente llena de las susodichas obras completas) por la modesta suma de un millón de doblones de a 4,30. Pequeños detalles prestigiaban aquel abordaje: el millón debía ser pagado de inmediato. El Fisco sólo tendría la biblioteca a la muerte del filibustero (y ya se sabe que los piratas nunca mueren). En el pergamino, la venta leonina debía figurar como donación, para que Dios, la Patria y usted la agradecieran.

5

Bucanero implacable a la hora de sacarle el ojo al Fisco motilón, Sir Walter Raleigh era por el contrario de una generosidad saudita al extenderle patentes de corso a sus colegas brigantes. Sucedió que no sé cuál institución contrató a Sir Henry Morgan un aparatoso Diccionario Manual de Motilonia, geográfico, histórico y biográfico. Como este último, según es práctica bucanera, no sabía nada del trabajo encomendado, se lo hizo escribir por esclavos. Inevitablemente, Sir Walter Raleigh redactó el prólogo de la supuesta obra de Henry Morgan e ineluctablemente, tras un “examen severo”, la consideró “un espléndido andamiaje en documentación y bibliografía”, “que responde a la mejor técnica”, de un autor “riguroso, exigente consigo mismo”, ya que contaba con “la excelente preparación y experiencia traída de otros zodíacos”.

6

Pero el negrero propone, y el esclavo dispone. En el “espléndido andamiaje” de la pirática fragata, los escritores esclavos engastaron malignamente perlas como las siguientes: Que Teresa de la Parra es “novelista francesa radicada en Venezuela”. Que Daniel Mendoza escribió El Llanero (cualquier motilón digno de su guayuco sabe que el verdadero autor es Bolívar Coronado). Que Guillermo Meneses es creador de La Musa de Arlequín (Meneses bien vale una Misa). Y que en Mérida hay colosales cultivos de “arroz, cacao y tabaco”. En resumen: una verdadera Enciclopedia de Tlon motilónica, que tuvo que ser ocultada vergonzosamente en alguna caleta ignorada.

7

Se me preguntará con qué autoridad discurro sobre profesión tan provechosa y prestigiada. He pilotado todo tipo de veleros, desde los balandros de Otrova Gomás hasta el desmesurado “Alexander von Humboldt” de la Deustsche Stiffund Sailtraining. Repelí ataques de lanchas filibusteras con pistolas de señales. He buceado en casi todos los mares y esquivado todo tipo de ataques corsarios,  figurados y reales. Naufragué muchas veces, y renací algunas. Escribí anónimamente un Manual de Estilo para un diario de circulación universal (los manuales de estilo no se firman porque expresan el criterio de una institución). Sin embargo,  Pata de Palo Montbars y Mary Read Garfio tatuaron sus inolvidables nombres como “corrector y revisor” en la primera página. Todavía viven de haber firmado lo que no escribieron. Entregué mi obra teatral La Misa del Esclavo al dinámico director Barbanegra y a los pocos meses fue estrenada con ligeras modificaciones, con la firma de Barbanegra como autor. Colecté testimonios para un relato sobre la masacre de Cantaura. Al rato apareció como obra teatral, sin mención de fuentes. De mis nueve guiones, cinco han sido objeto de tentativas de latrocinio, apropiación indebida de proyecto, desaparición del texto o suplantación por escritores fantasmas. En vano mecanismos como  Chatbot y GPT, que escriben automáticamente lo que sea, eliminan la necesidad del plagio.  A trabajo terminado le sale abordaje en el Caribe intelectual. Me plagian, luego existo. 

8

En la cuna de todo Imperio está el pirata, y en su velorio la falsa bandera. Pasaron los tiempos de la insolente Jolly Roger, la calavera con las tibias cruzadas de la Muerte Soberana. Nos amenaza la ambigua edad del disimulo. Para facilitar o eludir el pillaje, se multiplica el surtido del cambio de banderas, no para simular lo que no se es, sino para disimular que no se es nada. El recio aparejo del velamen para avanzar contra viento y marea es suplantado por la veleta, que nunca llega a nada. Sólo entonces se dice, con Dylan Thomas: “Y la muerte perderá su imperio/ y los muertos desnudos serán sólo uno/ con el hombre en el viento y la luna occidental/ y sus huesos blanquearán y desaparecerán/ estrellas fulgurarán donde hubo hombros y pies/ y aunque enloquezcan, no perderán la razón/ y aunque se abismen, resurgirán/ y aunque los amantes se extravíen, perdurará el amor/ y la muerte perderá su imperio”.




TEXTO/FOTOS:LUIS BRITTO.

 

QUÉ SOMOS?

 

    “¿Qué   somos?” es la pregunta que nos formulamos tras cada cataclismo. Pocos pueblos han suscitado tantas y tan contradictorias definiciones como el venezolano. El cronista Caulín atribuyó a los caribes “el criarse demasiadamente libertosos y andar a su albedrío”, “Bravo pueblo” nos llamó el autor de un himno que inauguró la República y libertó seis países.  “No somos indios, ni europeos, sino una especie media (…) somos un pequeño género humano», afirmó Bolívar en la Carta de Jamaica. De “bárbaros” y “salvajes” nos tacharon los  positivistas. Los populistas nos definieron sólo por carencias: Hambrientos, Ignorantes, Enfermos, Incapaces de mejorar por sí mismos. Durante el último cuarto de siglo, el bolivarianismo intentó contrarrestar esta colección de dicterios llamándonos antiimperialistas, patriotas, nacionalistas. Son elogios que requieren confirmación en los hechos.

Hacia  2017 publiqué El verdadero venezolano: Mapa de la Identidad Nacional,  intento de compendiar las conclusiones metodológicamente válidas sobre la Personalidad Básica de nuestros compatriotas, entendida ésta  como la suma de sus Necesidades, Creencias, Valores, Motivaciones, Actitudes y Conductas. 

Pero la Personalidad es el compendio de los rasgos que imprimen en el ser humano la sociedad y la cultura en la cual se desarrolla. Existen estructuras todavía más profundas de nuestro ser: la configuración biológica. Todas y cada una de nuestras células contiene una clave responsable de la estructura de nuestro organismo, testigo de la de nuestros antepasados y determinante de la de nuestra descendencia: el ADN o Acido desoxirribonucleico, código oculto que rige las especies, las razas, las debilidades, las fortalezas y quizá parte de las aptitudes de los seres.

Descendemos  todos de la primera célula viviente.

Para sobrevivir en un mundo cambiante, los organismos deben a su vez modificarse. La diversidad inagotable de la vida se debe a mutaciones ocurridas al azar en el material genético originario. Si estos cambios resultan eugénicos, es decir, favorecen la supervivencia y la reproducción, los descendientes viven y se multiplican. Si son disgénicos, acarrean la extinción.

La vida además desarrolla otro mecanismo para sobrevivir al cambio: genera seres individualmente únicos y diferentes por vía de la reproducción sexual. Ésta combina los genes del padre y de la madre para engendrar cada criatura con una fórmula genética específica y exclusiva, que no se repite ni siquiera en los mellizos. De tal modo se evita en lo posible que un solo factor adverso, cambio ambiental, enfermedad o competencia de otros organismos elimine la totalidad de la especie. Nuestros genes son una especie de firma o clave mediante la cual perduran en nosotros nuestros antepasados. Descifrarla aporta informaciones irrecusables sobre nosotros y ellos. 

      El venezolano es resultado del mestizaje. Todos los pueblos lo son ¿Pero de la mezcla entre quiénes, en cual proporción y de qué género? En el censo de 2011, los encuestados se auto atribuyeron voluntariamente la inscripción en ciertas categorías étnicas en el porcentaje siguiente: Morenos, 51.6. Blancos: 43.6. Negros: 2.8. Afrodescendientes: 0.7. Otros: 1.2. Son elecciones subjetivas en categorías imprecisas. Quizá habría que recurrir a categorías objetivas integradas indeleblemente en la profundidad de nuestro organismo.

       Éste es el objetivo  de la investigación "Admixture Estimates for Caracas, Venezuela, Based on Autosomal, Y-Chromosome, and mtDNA Markers"  desarrollada en 2007 en el IVIC  por Helios Martínez, Alvaro Rodríguez-Larralde, Mary Helen Izaguirre y Dinorah Castro de Guerra.

      Como objeto del estudio se analizaron muestras de sangre de 60 pacientes en una clínica privada (a los cuales por tanto se atribuía un nivel socioeconómico alto), y muestras de 50 pacientes en una maternidad pública (a las cuales se atribuía un nivel socioeconómico bajo), ambas instituciones situadas en Caracas. A partir de 1951 nuestra población urbana de supera a la rural, y la capital acoge nutridas migraciones externas e internas, por lo que podemos asumir que la muestra es representativa.


     En ella, el estudio de los haplogrupos de los cromosomas de las personas de alto nivel socioeconómico revela un elevado componente de origen europeo (0.78) y un muy bajo componente africano subsahariano (0.06). El componente amerindio es casi inexistente.

     El mismo estudio sobre los cromosomas de personas de quienes se presume un nivel socioeconómico  bajo revela un  mediano componente de origen europeo de (0.42), un componente africano subsahariano de (0.21), y un componente amerindio de (0.36).

     Se puede observar que en las  personas con alto nivel socioeconómico los haplogrupos de los cromosomas relativos al origen europeo (0.78) casi duplican a los de igual origen en las personas de escasos recursos (0.42).

    Asimismo, en las personas de alto nivel socioeconómico los haplogrupos de cromosomas relativos al origen subsahariano (0.06) son menos de un tercio de los presentes en personas de bajo nivel económico (0.21).

     Estos datos son susceptibles de lectura social, económica, histórica y política. Desde 1498, a lo largo de la conquista, la colonia, la República oligárquica, el liberalismo, las dictaduras positivistas, los populismos y parte de este siglo, pobladores de origen europeo coaccionaron, explotaron y a veces exterminaron a amerindios  y afrodescendientes a fin de situarse en el  alto nivel socioeconómico y permanecer en él.

    Por otra parte, la proporción de herencia Amerindia y Subsahariana se localiza entre la muestra femenina, ya que el cromosoma Y se transmite sólo por esta vía. Ello evidencia un elevado número de uniones, voluntarias o forzadas, entre los varones de origen europeo y las mujeres de origen Amerindio y Subsahariano.  Es lo que se podría llamar una asimetría de género en el mestizaje. Conquistadores, colonos y migrantes eran en su mayoría varones, y el ingreso de mujeres desde Europa al Nuevo Mundo siempre fue menor al de hombres. Nativas amerindias y esclavas afrodescendientes tuvieron la mayor parte en nuestro mestizaje.

   El número de personas con nivel socioeconómico alto es muy inferior al de las de nivel socioeconómico bajo: quizá el perfil genético de estas últimas sea el que mejor representa al pueblo venezolano.

        El componente europeo es  esencialmente español, y éste mayoritariamente canario, el cual a su vez incorpora muchas vertientes genéticas, entre ellas la de los guanches.

      Somos un pueblo de conquistados y esclavizados que un día juró no volver jamás a serlo.

 

TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO.