sábado, 5 de octubre de 2019

GANAR LA GUERRA, PERDER LA PAZ


Luis Britto García

Si alguna guerra es justificable  es la de liberación. Contra la voluntad de los pueblos de existir se estrellan los más feroces  imperios. Pero lo que éstos pierden en las batallas lo recuperan en las mesas de negociaciones. Recordemos y pensemos. 

LA REBELIÓN DE LOS ESCLAVOS

La primera insurrección libertadora en América Latina ocurre en 1791, y es una rebelión de esclavos. Haití es el más puro fruto de la piratería europea. Bucaneros y filibusteros se apoderan de La Tortuga en 1629 y desde allí terminan conquistando La Española, para instalar en su parte occidental el más implacable infierno. A fines del siglo XVIII medio millón de esclavos de origen africano producían para sus amos  75% del azúcar que se consumía en el mundo. Una noche de 1791 los ingratos esclavos se sublevaron al mando de Toussaint Louverture, expulsaron a sus amos,  desbarataron  las fuerzas  francesas y arrojaron al mar las intervenciones  española e inglesa. Con la humanitaria intención de hacerlos de nuevo esclavos, Napoleón envió 40.000 hombres de las tropas de élite de la campaña de Egipto: 30.000 fueron aniquilados por las milicias negras de Dessalines, Petion y Christophe. En 1822 el general mestizo Pierre Boyer dominó todo lo que ahora es República Dominicana.  Con sangre habían comprado su libertad: con tinta sus antiguos amos se la cobrarían atrozmente cara.  Para evitar nuevas insurrecciones de esclavos, contra Haití se tendió un férreo bloqueo. Boyer sólo pudo lograr el reconocimiento de su Independencia en 1825, cuando Francia lo otorgó  a cambio de la aplastante indemnización de 150.000 millones de francos para los antiguos propietarios de los esclavos. El gobierno de Boyer debió solicitar préstamos  a un banco francés para afrontar los primeros pagos. Gracias a ello Haití nació doblemente aplastado por una deuda impagable, y es desde entonces el país más pobre de América Latina.   

VENEZUELA

Guerra cruenta si las hubo fue la de la Independencia de Venezuela. Ambos bandos lucharon con  ferocidad, José Tomás Boves masacrando patriotas y Bolívar deslindando campos con su contundente Decreto de Guerra a Muerte. Nuestro país perdió  entre la tercera parte y la mitad de su población en el largo enfrentamiento entre el 19 de abril de 1810 y la batalla de Ayacucho en 1824. Mientras ganábamos batallas, los capitalistas ganaban la guerra.  Para comprar armas se requieren empréstitos: para contratarlos el Libertador envía a Londres a Luis López Méndez, quien contrae deuda por dos millones de pesos, y luego a Fernando Peñalver, quien contrae compromisos por tres millones de libras esterlinas. Bolívar había confiscado todas las propiedades de los realistas; mientras prepara la batalla de Carabobo, ordena distribuirlas entre los soldados de la patria. El ministro de Hacienda de la Gran Colombia las reparte en vales negociables, y el 17 de julio de 1821 Bolívar le increpa este carácter transferible del título : “porque iban a ser propietarios de él hombres que reducidos a la indigencia, se veían en la necesidad de cambiarlo por cualquiera cantidad efectiva que remediase al pronto sus necesidades”. Y en efecto, la oligarquía compra a los arruinados soldados los títulos por menos de un 5% de su precio, y hace que la República le reintegre su valor completo. Al tiempo que  libera Ecuador, el 14 de junio de 1823, el prócer escribe al vicepresidente  Santander: “La deuda pública es un caos de horrores, de calamidades y de crímenes, y el señor Zea un genio del mal, y Méndez, el genio del error, y Colombia una víctima cuyas entrañas despedazan esos buitres”. En efecto, los políticos  dilapidaron los créditos ingresados en negociados, importaciones inútiles y haciéndose pagar supuestas indemnizaciones por la República. Con  frase irónica,  en 1826 Bolívar hace saber a Santander que conoce cómo se ha enriquecido con la deuda: éste contesta con el atentado decembrino. Para ese año, la Gran Colombia debe la impagable suma de  11.039.000 libras esterlinas.
Todavía falta el último acto de esta comedia de horrores. Cuando Fermín Toro y Alejo Fortique obtienen en 1845 el reconocimiento  por España de la Independencia de Venezuela, ésta “reconoce espontáneamente como deuda nacional consolidable la suma a que ascienda la deuda de Tesorería del Gobierno español”. Por si fuera poco “Todos los bienes muebles o inmuebles, alhajas, dinero, u otros efectos de cualquier especie que hubieren sido con motivo de la guerra secuestrados o confiscados a ciudadanos de la República de Venezuela o súbditos de S.M.C. y se hallaren todavía en poder o disposición del Gobierno en cuyo nombre se hizo el secuestro o la confiscación, serán inmediatamente restituidos a sus antiguos dueños o a sus herederos o legítimos representantes”. El producto de las confiscaciones de bienes realistas, que nunca fue entregado a los soldados patriotas, deberá ser restituido a sus antiguos propietarios, para lo cual habrá que contraer nueva y onerosa deuda. Difícil si no sombrío es el destino de una República que nace con semejantes cargas. Con razón había dicho el Libertador al resignar sus poderes en 1830: “Me ruborizo al decirlo: la independencia es el único bien que hemos adquirido a costa de los demás”.


VIETNAM

Guerra de guerras de liberación, la de Vietnam se prolonga durante varios siglos: contra China, contra Francia, contra Estados Unidos.
Durante su intervención entre 1963 y 1973, Estados Unidos arrojó contra el heroico país un tonelaje de bombas tres veces superior al utilizado en la Segunda Guerra Mundial; sus tropas sufrieron unas 50.000 bajas y debieron huir ignominiosamente mientras se firmaban los Acuerdos de París en 1973. En medio de mucha retórica diplomática, contenían el mismo veneno que el reconocimiento por España de la Independencia de Venezuela: Vietnam debía asumir la Deuda Pública del desaparecido gobierno títere del Sur, vale decir, quedaba obligado a resarcir las sumas que se habían gastado en intentar impedir mediante prácticas genocidas la Unidad Nacional. Una vez más un país arrasado por las heridas de la guerra quedaba aplastado bajo el peso de una deuda incosteable. En tales condiciones las políticas sociales quedan severamente comprometidas. Como señala Hong Xoan, el gobierno comunista, para atraer la inversión extranjera, “ha intentado competir con otras naciones en la región en términos de ofrecer mano de obra barata” (Hong Xoan, 2015: 35). Entre 2009 y 2010,  49.7%  de los habitantes no están registrados en el universo laboral, 19,9% trabajan por cuenta propia, sólo 25% son asalariados. Sobre las condiciones laborales apunta Hong Xoan que “la luz inadecuada, ruido, superpoblación, calor y otras deficiencias son frecuentes. Los trabajadores trabajan normalmente muchas horas sin descanso,  sin estándares de seguridad para protegerlos”. Muchos laboran en neoliberales maquilas (Nguyen Hong Xoan:Economic Adjustment and Living Conditions of Young Migrants in Ho Chi Minh City.Vietnam Journal of Family and Gender Studies, 10 (1) (2015), pp. 29-56).

Indispensables y graves negociaciones se realizan para enfrentar el asedio que hasta el presente ha resistido Venezuela. No consintamos cláusulas inaceptables. Ganemos la guerra, venzamos  la paz. 
 
                        
           ESTE SITIO NO USA COOKIES

CONSULTE TAMBIÉN:

VEA EN YOUTUBE:
LA PLANTA INSOLENTE: VENEZUELA CONTRA SEIS IMPERIOS
Cómo Venezuela ganó la Guerra de Cuarta Generación en el siglo XX
DIRECCIÓN: Román Chalbaud GUIÓN: Luis Britto García
INAUGURAMOS PÁGINA WEB:
COMO MUCHOS DE MIS LIBROS ESTÁN AGOTADOS, CON LA INVALORABLE COLABORACIÓN DE RAFAEL PIRE CORDERO INAUGURAMOS LA  PÁGINA WEB:http://www.desdelpatio.org/britto
DONDE EL LECTOR ENCONTRARÁ LOS SIGUIENTES TÍTULOS: 
RAJATABLA/
PARA REPOTENCIAR NUESTRA CONSTITUCIÓN
TODO EL MUNDO ES VENEZUELA/ 
LA CIENCIA, FUNDAMENTOS Y MÉTODO /
CONCIENCIA DE AMÉRICA LATINA/ 
AMÉRICA NUESTRA, INTEGRACIÓN Y REVOLUCIÓN, TOMOS  I Y 2./
DEMONIOS DEL MAR: PIRATAS Y CORSARIOS EN VENEZUELA, 1528-1727 /
DICTADURA MEDIÁTICA EN VENEZUELA 
LA MÁSCARA DEL PODER: DEL GENDARME NECESARIO AL DEMÓCRATA NECESARIO /
LA LENGUA DE LA DEMAGOGIA: DE LA CONCERTACIÓN POPULISTA A LA EXPLOSIÓN SOCIAL/
EL IMPERIO CONTRACULTURAL: DEL ROCK A LA POSTMODERNIDAD
PARA REPOTENCIAR NUESTRA CONSTITUCIÓN
EL PROYECTO SECRETO DE CONSTITUCIÓN, con comentarios de Luis Britto García
DESCARGUE OTROS LIBROS DE LUIS BRITTO EN INTERNET:
Rajatabla:
Dictadura Mediática en Venezuela:
El Imperio Contracultural: del Rock a la Postmodernidad:
https://iaedenzulia.files.wordpress.com/2013/02/el_

La invasión paramilitar: Operación Daktari:
Socialismo del Tercer Milenio:
tercer-milenio.pdf
La Ciencia: Fundamentos y Método:
ciencia-fundamentos-y-mc3a9todo.pdf"

El pensamiento del Libertador: Economía y Sociedad:
La máscara del Poder:
La lengua de la Demagogia:
La paz con Colombia:






domingo, 29 de septiembre de 2019

¿DOLARIZACIÓN?


Luis Britto García

“Ya no tengo más voz que la que tiene/ un hombre entre la noche, sacudido/ por una pesadilla que va y viene”, escribe Aquiles Nazoa sobre la represión contra los revolucionarios griegos. Contra  pesadilla que va y viene, la voz debe alzarse una y otra vez.

Se sabe que en Venezuela 97,5% de las divisas proviene de las exportaciones del Estado, única entidad competente para ejercer la industria petrolera;  que el gran y casi único negocio de la burguesía parasitaria es lograr que el Estado le aporte ese ingreso, al extremo de que sólo entre 2003 y 2014 fueron transferidos  329.756 millones de dólares del Tesoro Público a un sector privado cuyas exportaciones no aportan más del 2,5% de las divisas que nos ingresan. 

Para combatir esa situación, sancionó Chávez el DECRETO CON RANGO, VALOR Y FUERZA DE LEY DEL RÉGIMEN CAMBIARIO Y SUS ILÍCITOS, el cual  disponía restrictivamente cuáles órganos del Estado podían vender divisas a los particulares, para qué finalidades, a qué precio, con cuáles trámites, y las sanciones a ser aplicadas por infracción.

Esa restricción en el otorgamiento de divisas por el Estado fue siempre considerada fundamental. “Ni un dólar más para los golpistas”, precisó Chávez al sancionarla. “Si quitamos el control de cambios nos tumban”, reiteró Aristóbulo Isturiz en 2016.
A pesar de haber sido violado con  escandalosa frecuencia, este Decreto Ley evitó la fuga de  422.669 millones de dólares  entre 2003 y 2014 y posibilitó que hasta 2018 conserváramos unos  8.756  millones de dólares en las reservas, que impedían que el país fuera declarado en “default” o quiebra. 

Comprensiblemente, el candidato  opositor Henry Falcón arranca su campaña presidencial en enero de 2018 con una promesa central: la sustitución del bolívar por el dólar como signo monetario de Venezuela.
Incomprensiblemente, en agosto del mismo año el gobierno elimina el control de cambios, abriendo paso  al programa de dolarización prometido por el perdedor Henry Falcón, a pesar de que tal operación es imposible. 

En primer lugar, el artículo 156 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela pauta que “es de la competencia del Poder Nacional: 11. La regulación de la banca central, del sistema monetario, del régimen cambiario, del sistema financiero y del mercado de capitales; la emisión y acuñación de moneda”. Y el artículo 318 pauta que: “La unidad monetaria de la República Bolivariana de Venezuela es el Bolívar”.  Para imponer el dólar como unidad monetaria habría que reformar la Constitución, y  la Asamblea Nacional Constituyente no será instrumento de esta rotunda  pérdida de soberanía. 

Tampoco es posible que el Estado adquiera los dólares necesarios para utilizarlos como moneda. La masa monetaria de Venezuela era en 2013 de 1.188.000.000.000 de bolívares, un 44.82% del Producto Bruto Interno. El PBI para 2017 según el FMI sería de 215.307 millones de dólares; para obtener las divisas equivalentes aproximativamente a un 44,82% de esa magnitud deberíamos gastar la totalidad de nuestras reservas internacionales -que a mediados de 2017 totalizaban 9.928 millones de dólares- y todavía  encontrar otros 999.990 millones de dólares en momentos en que el país confronta problemas de liquidez para satisfacer compromisos internacionales y realizar importaciones indispensables.

Aparte del 97,5% de las divisas que produce la explotación de recursos naturales por el Estado, sólo hay tres fuentes de dólares en Venezuela: la del moderado ingreso por exportaciones del empresariado,  las remesas de los familiares emigrados, y la legitimación de capitales provenientes de actividades ilícitas.

Es imposible que el sector privado, el cual aporta apenas 2,50% de las divisas que ingresan a Venezuela, ingrese la masa de divisas necesaria para convertir el dólar en unidad monetaria. Dicho sector  ha recibido del sector público unos 700.000 millones de dólares a partir de 1976, cuando se nacionalizó la industria petrolera, y en el mismo lapso  ha disminuido su inversión en 63%, estimada de acuerdo con la formación bruta de capital fijo con respecto al PIB. La inmensa mayoría de esos dólares han sido exportados por sus beneficiarios, los cuales ni los regresan ni los regresarán al país que se los aportó. 

Muchísimo menos factible es que las divisas necesarias para dolarizar la economía lleguen por vía de las remesas. Según el Banco Mundial, en 2017 los venezolanos recibieron 289 millones de dólares en remesas desde Estados Unidos, suma que no alcanza al millón diario, apenas el 0,04% del total de remesas estadounidenses de ese año, e insignificante comparada con lo que recibe  Colombia con 5.535 millones de dólares (0,9% del total), Perú con 2,974 millones de dólares (0,49%), Ecuador con 2.719 millones de dólares (0,45%), Brasil con 2.660 millones de dólares (0,45%).

Descartadas las anteriores fuentes de captación de divisas, sólo queda una sobre la cual es mejor no pensar y muchísimo menos no actuar: la legitimación de capitales proveniente de actividades ilícitas.
Capitales de origen ilegal se aplican a finalidades ilegítimas. En un país vecino compraron el aparato del Estado hasta sumergirlo en la parapolítica.
En el nuestro  no sólo instalarían  y fortalecerían redes delincuenciales: tratarían de dominar con ellas el sector público y el privado y finalmente adquirir las empresas estatales que explotan los recursos naturales, principal fuente de ingresos de  Venezuela.  
A pesar de la señalada imposibilidad de adoptar el dólar como signo monetario, todo el que puede abusar de una posición de poder o de una escasez exige el pago en divisas.
Cada moneda marca fronteras entre una clase social y hasta un país distintos. El abismo entre el trabajo que se remunera con un bolívar que cada vez vale menos y  bienes que se adquieren con un dólar que nadie consigue puede tragarse al país.
Hasta ahora Venezuela presentó el menor índice de desigualdad social de América Latina. Pero no hay igualdad en un país dividido entre una moneda a la que tiene acceso sólo una minoría y otra con la que la mayoría no puede comprar nada.

Las soluciones son y serán las mismas: contra la hiperinflación, volver a poner en vigencia la Ley Orgánica de Precios Justos de 23 de enero de 2014 y aplicarla esta vez con órganos eficaces e implacables, y defender el carácter de unidad monetaria única del bolívar respaldándolo directamente con nuestros valiosos recursos naturales. 

Desdichado el país que estando en guerra se deja imponer la moneda por el enemigo.

                 ESTE SITIO NO USA COOKIES

CONSULTE TAMBIÉN:
VEA EN YOUTUBE:
LA PLANTA INSOLENTE: VENEZUELA CONTRA SEIS IMPERIOS
Cómo Venezuela ganó la Guerra de Cuarta Generación en el siglo XX
DIRECCIÓN: Román Chalbaud GUIÓN: Luis Britto García
INAUGURAMOS PÁGINA WEB:
COMO MUCHOS DE MIS LIBROS ESTÁN AGOTADOS, CON LA INVALORABLE COLABORACIÓN DE RAFAEL PIRE CORDERO INAUGURAMOS LA  PÁGINA WEB:http://www.desdelpatio.org/britto
DONDE EL LECTOR ENCONTRARÁ LOS SIGUIENTES TÍTULOS: 
RAJATABLA/
PARA REPOTENCIAR NUESTRA CONSTITUCIÓN
TODO EL MUNDO ES VENEZUELA/ 
LA CIENCIA, FUNDAMENTOS Y MÉTODO /
CONCIENCIA DE AMÉRICA LATINA/ 
AMÉRICA NUESTRA, INTEGRACIÓN Y REVOLUCIÓN, TOMOS  I Y 2./
DEMONIOS DEL MAR: PIRATAS Y CORSARIOS EN VENEZUELA, 1528-1727 /
DICTADURA MEDIÁTICA EN VENEZUELA 
LA MÁSCARA DEL PODER: DEL GENDARME NECESARIO AL DEMÓCRATA NECESARIO /
LA LENGUA DE LA DEMAGOGIA: DE LA CONCERTACIÓN POPULISTA A LA EXPLOSIÓN SOCIAL/
EL IMPERIO CONTRACULTURAL: DEL ROCK A LA POSTMODERNIDAD
PARA REPOTENCIAR NUESTRA CONSTITUCIÓN
EL PROYECTO SECRETO DE CONSTITUCIÓN, con comentarios de Luis Britto García
DESCARGUE OTROS LIBROS DE LUIS BRITTO EN INTERNET:
Rajatabla:
Dictadura Mediática en Venezuela:
El Imperio Contracultural: del Rock a la Postmodernidad:
https://iaedenzulia.files.wordpress.com/2013/02/el_

La invasión paramilitar: Operación Daktari:
Socialismo del Tercer Milenio:
tercer-milenio.pdf
La Ciencia: Fundamentos y Método:
ciencia-fundamentos-y-mc3a9todo.pdf"
El pensamiento del Libertador: Economía y Sociedad:
La máscara del Poder:
La lengua de la Demagogia:
La paz con Colombia: