sábado, 5 de noviembre de 2011

ENTRE ASESINOS TE VEAS

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En el documental de Errol Morris The Fog of War, Robert McNamara, ex Secretario de Defensa de Estados Unidos, confesó sin ambages que “si hubiéramos perdido, todos hubiéramos sido juzgados como criminales de guerra”. Noam Chomsky candidatea para tal juicio a todos los presidentes norteños. No exagera: el documento del gobierno de Estados Unidos de 1960 Selective Assassination as an Instrument of Foreign Policy,
ISBN 1-58160-296-0 consagra el asesinato como instrumento de su política exterior. Lawrence Davidson testimonia que durante la Guerra de Vietnam el programa Phoenix de la CIA asesinó a sangre fría 23.369 presuntos miembros del Vietcong. Esa cifra es superada por la hecatombe de más de medio millón de comunistas en 1965 en Indonesia, según listas preparadas por la CIA y utilizadas por militares entrenados en Estados Unidos. Obama proclama el genocidio en Libia como “el modelo de las relaciones internacionales”. Preguntaba Cantinflas: ¿Hablamos como caballeros, o como lo que somos? Vivimos el imperialismo humanitario, o sea la caída de las máscaras.
2
¿La carnicería contra víctimas indefensas o prisioneros desarmados es casualidad o excepción? El imperio no maneja otra política. En la América Nuestra es imposible olvidar los asesinatos de Benjamín Zeledón, Francisco Madero, Emiliano Zapata, Pancho Villa, César Augusto Sandino, Julio Antonio Mella, Fabricio Ojeda, Alberto Lovera, Jorge Rodríguez, el Che Guevara, Salvador Allende, Oswaldo Letellier, monseñor Arnulfo Romero, el padre Ignacio Ellacuría, Francisco Caamaño Deñó, Manuel Reyes, del Mono Jojoy, entre centenares de miles que engordan estadísticas. Sumemos a ellos cerca de tres mil chilenos y 8.960 argentinos, y más de diez mil venezolanos y quien sabe cuántos centenares de miles de peruanos y colombianos y guatemaltecos y salvadoreños y hondureños exterminados por gobiernos instrumentos de Washington. La carnicería se transnacionalizó con la llamada Operación Cóndor, alianza entre dictaduras que consagró la diplomacia del asesinato. El presidente ecuatoriano Roldós y su homónimo panameño Omar Torrijos perecen en inexplicables accidentes de aviación. Contra Fidel pasan de novecientos los atentados fallidos; contra Chávez no se sabe. Rafael Correa escapó de milagro. Ni siquiera están seguros los viejos lacayos que devienen inútiles: la CIA supo todos los detalles del complot contra Rafael Leonidas Trujillo, y no movió un dedo para salvarlo. La política se confunde con la mafia.
3
¿La máquina de asesinar opera sólo en el patio trasero? Roguemos por Patricio Lumumba. Oremos por Yasser Arafat, muerto de “misterioso desorden de la sangre” que su consejero
Bassam Abu Sharif calificó como sobredosis de thallium administrado por el Mossad. Lawrence Davidson acredita también al Mossad el asesinato en serie de científicos iraníes que trabajaban en usos pacíficos de la energía nuclear. Hagamos votos por Milosevich, misteriosamente fallecido al comenzar el juicio al que lo sometieron quienes destruyeron su país. Una nueva arma cobarde, el avión no tripulado, habría dado cuenta del fantasma de Osama bin Laden. Del mismo mal fallecen cotidianamente en Pakistán incontables inocentes. El asesinato, guerra individualizada, se confunde con la guerra, asesinato a gran escala.
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Los Estados nacionales surgieron con la sustitución de los ejércitos mercenarios por los de voluntarios; los imperios perecerán con la suplantación de sus voluntarios por mercenarios. Roma sustituyó sus milicias de ciudadanos por las de bárbaros a sueldo, y los bárbaros tomaron Roma en cuanto ésta dejó de pagarles. Estados Unidos alquila para sus latrocinios a marginales que se venden por comida e inmigrantes a precio de carta de ciudadanía. En la mayoría de los países europeos desapareció el servicio militar obligatorio: se mata por dinero. Pero el dinero mata. Países militarmente ocupados sólo sirven de bases para ocupar militarmente a otros países. El intento de privatizar la vida concluye en privatización de la muerte. Las milicias informales que pretenden servir al Estado formal lo convierten en su instrumento. Los sicarios comprados por la política compran políticos. El asesinato se convierte en única ley. Quien por el sicario mata, por el sicario muere. El paramilitar es el verdadero rostro del imperio.
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¿Asombra, entonces, que 20.000 ataques aéreos con bombas y proyectiles teledirigidos asesinen más de 50.000 víctimas indefensas en un país al cual no se ha declarado la guerra? ¿Qué una turba de cazarecompensas linche a un prisionero que agoniza fulminado por un bombardeo? ¿Qué así culmine una cadena de atentados que comenzó con un bombardeo en tiempos de paz contra su residencia, y que eliminó sistemáticamente sus familiares? ¿Que una Secretaria de Estado se ufane: “Fuimos. Vimos. Murió”? ¿Puede hacer otra cosa un país que para 2011 gasta 708 mil millones de dolares en armamentos, más de la mitad del gasto bélico mundial? ¿Dispone de otro medio para pagar una deuda pública que pasa del 102% de su Producto Interno Bruto? ¿Le queda otro recurso a un imperio que produce sólo fraudes financieros? ¿Puede un sistema de genocidas ejercer otra industria que el pillaje? ¿Cabe en su mente algo distinto de la destrucción de la Biblioteca de Babilonia, o que el actual latrocinio de los Tesoros Arqueológicos de Bengazi, del Banco Comercial Nacional de Libia? El asesinato es la economía, la política, la diplomacia, la cultura, la religión del Imperio. Así promueven la rebelión que les hará probar su propia medicina.
El siglo de Herodes no ha terminado

LOS JUEGOS DE LA INFANCIA

En las noches hay bonitos fuegos y durante el día las corrientes de aire caliente que ascienden facilitan el volar cometas, cometas que sin embargo no elevamos porque primero los familiares dijeron que no y luego no había con qué hacerlas y, en fin, otras cosas nos preocupan. Antes debíamos ir mucho a la escuela y acostarnos temprano, pero ahora que no hay escuela todas las horas nos pertenecen y aun las de las noches, cuando es malo dormirse por más sueño que uno tenga. Antes tanta soledad que tenías en tu mundo de niño y la poca esperanza de que los mayores condescendieran a participar en los juegos, y ahora todos juegan, no hacen más que jugar desde el día en que bajaron los aviones de los cielos y comenzaron estos largos escondites entre los árboles, donde mamá, o papá, por ejemplo, a veces se hacen un ovillo y tras el follaje y con los ojos te suplican no hagas ruido, no dejes que vean donde estoy, o a veces la tía también juega y se separa de nosotros y se esconde tan bien que nunca la encontramos, de manera que podemos imaginárnosla dentro de un cráter, con los ojos cerrados, contando primero hasta cien, después hasta mil, finalmente hasta un millón, hasta acabarse los números que enseñaban en la escuela antes de la mañana en que nos dijeron que la escuela se había vuelto humo y cenizas y pensamos que habían volado hasta los cielos y se habían perdido sin remedio todas las letras, los números y los dibujos del mundo que estaban guardados en ella.
También es bueno jugar a las adivinanzas. Qué de misterios encierra un trozo de tela chamuscada que cae de los cielos, preguntarse se vistió a una niña o a una muñeca, qué de curiosidades en las cenizas que llueven constantemente, discutir si fueron de cosechas de arroz o de cebada, qué de perplejidades, en este largo juego de viaje, despierta el hallazgo de las ruinas de un pueblo en el cual no quedan habitantes a quienes preguntar el nombre, y entonces aventurar: era el pueblo de la tía abuela, porque todavía queda algo de la colina en el norte, o bien: era el pueblo del primo segundo, porque hay anzuelos fundidos en lo que fue el cauce del río. O bien, apostar sobre la ruta de los aviones en el cielo: darán la vuelta y envenenarán el norte. Están de regreso, han incendiado el sur. No, van al oeste, contaminarán los lagos. No, vuelven al este, esterilizarán los bosques. Qué de variado este largo juego de escondites y de desapariciones, con niños nuevos que salen a veces de escondrijos que no pensábamos y niñas conocidas que no vemos más; qué de diferencias entre los que nos acurrucamos en las noches y los que amanecemos. Qué soledad, por fin, ahora que se han escondido todos, todos, y después de contar hasta cien, por días y por días vagas buscándolos por el país en el que llueven rojos tizones, pavesas de cuadernos y cenizas de rasgados velos nupciales.
(Rajatabla)

domingo, 30 de octubre de 2011

ANTE LA RESISTENCIA LIBIA

Carece de sentido deplorar un asesinato: éste es modus operandi y modus vivendi de todo imperio. Útil es aprender sus métodos, reforzar la seguridad de los dirigentes y establecer mecanismos de sucesión que mantengan incólume el liderazgo.

Inoperante resulta criticar la ausencia de juicio y sentencia: las cortes imperiales son turbas de linchamiento y sus tribunales sepulcros blanqueados. Urge negarles jurisdicción mientras no condenen a sus propios sicarios.

No tiene caso descalificar tribunales internacionales que condenan sin proceso y expiden órdenes de detención por encargo. Hay que dejar sin efectos los tratados que nos someten a jueces o árbitros extranjeros y recuperar el derecho soberano de cada país a resolver sus controversias con sus tribunales propios y sus propias leyes.

Es irrelevante censurar un genocidio: las potencias hegemónicas se nutren de sangre derramada como los bosques de la lluvia. Cabe defenderse para no seguirlas alimentando.

Es inútil quejarse de entidades financieras que confiscan reservas internacionales: el latrocinio es su razón de ser. Hay que retirarles los fondos de los que se alimentan y colocarlos en instituciones nacionales o regionales invulnerables.

Es tiempo perdido denunciar el robo a mano armada por parte de los países hegemónicos. Es preciso armarse para no dejarse saquear.

Resulta vano condenar que mercenarios armados asesinen decenas de miles de ciudadanos desarmados: el asesino a sueldo es el único recurso de poderes que nadie se alista para defender. Lo indispensable es que cada ciudadano sea voluntario de su legítima defensa.

Futil es quejarse de países sicarios que prestan territorios para bases del Imperio y súbditos como carne de cañón de las transnacionales. Eficaz es negarles el sustento y el apoyo que les posibilite destruirnos.

De nada sirve demostrar que los monopolios mediáticos mienten, tergiversan, engañan y fabrican realidades: su industria es el fraude. Es necesario aprender a descubrir sus falsificaciones y crear redes alternativas de información y educación que divulguen los hechos.

Banal es lamentar que aves de rapiña se repartan los recursos del país que destruyen. Indispensable es asegurar que la rebatiña sea infructífera o imposible.

Inefectivo es reprobar la traición de políticos que agasajaron a cambio de otorgamiento de concesiones u homenajearon a precio de financiamiento de elecciones: A Judas hay que darle la soga y no los treinta dineros.

Ningún sentido tiene censurar a las potencias que en el Consejo de Seguridad
omitieron el veto que hubiera evitado el genocidio. Son ellas quienes emprenden la marcha al patíbulo energético con el Mediterraneo confiscado por la OTAN, África ocupada por el Africom y Asia bloqueada por guerras de rapiña.

Irrelevante sería explicar que bombardeos de aplanadora de coalición imperial no equivalen a un movimiento social. El relevo de la leal izquierda de su Majestad es una incondicional izquierda de la OTAN, que cree que ésta le hará las revoluciones que nunca realizó ella misma.

Ineficaz es condolerse de que un pueblo sea invadido milicias extranjeras, cuyos propios países a su vez están ocupados por bases militares foráneas. Procede evitar que el propio territorio sea ultrajado por la planta insolente del extranjero.

Vano es lamentar que diferencias regionales, culturales, sociales o étnicas sean fomentadas y manipuladas por imperios como coartada para su injerencia. Efectivo es alentar el sentimiento de unidad en el propio país y el de integración en la región.

Inane es derramar lágrimas por las víctimas: imperativo destruir la maquinaria que las causa resistiendo con ellas la prueba terrible que nos viene.



MIENTRAS LOS OBSTÁCULOS PARA EL ACCESO A INTERNET QUE PLANTEA CANTV, SÓLO ACTUALIZAREMOS EL PRIMERO:
http://luisbrittogarcia.blogspot.com


http://laplantainsolente.blogspot.com.


http://luisbritto.wordpress.com


Versión en francés, gracias a la inteligente ayuda del amigo Romain Vallée:http://luisbrittogarcia-fr.blogspot.com


Libros de Luis Britto en Internet:Rajatabla: www.monteavila.gob.ve


Dictadura mediática en Venezuela: www.minci.gob.ve


http://www.facebook.com/Luis.Britto.Garcia

LA HERENCIA

Visto que el viejo puso tanto esfuerzo en consolidar la hacienda, que la llamó La Esperanza. Recordándose que él era ya cuarentón y la abuelita de catorce años que después dijo que ella no estaba pensando en casarse sino en jugar con muñecas. Chismeándose que él lo único que pidió antes del compromiso formal fue verle el tobillo a la novia, en tiempos cuando las faldas cubrían la punta del pie. Siendo que batido por las tropas del gobierno pactó una paz honrosa con un coronel compadre suyo, entregó un parque y regaló al vencedor su escopeta de guerrillero. Contándose que los pleitos sobre las tierras eran tan apretados que mandaron dos hombres a matarlo. Comentándose que cuando lo vieron pasar con la esposa en un burro uno le dijo al otro: no le dispares, parece un San José. Siendo que el viejo murió prematuramente, dijeron que de cólico aunque se puso amarillo como de cáncer. Contándose que dejó muchachos como un acure y que al irse lo único que dijo fue que les dejaba La Esperanza. Sintiéndose que murieron algunos y que esas son las fotos de niñas acostadas en mesas que usted veía en el álbum. Siendo del dominio público que la viuda fue vendiendo pedazos a precio vil para comer y para mandar la capital a estudiar a los muchachos. Constando en actas que lo que no vendió se lo quitaron los parientes con pleitos y demandas para despojarla e irle corriendo los linderos. Resultando que mujer sola queda indefensa y que lo que no le quitaron lo gastó en abogados para responder demandas. Sobreviniendo que el hijo mayor que se graduó de abogado se antojó de vender de una vez la herencia indivisa para partir y repartir su mejor parte. Aconteciendo que la hija menor se opuso porque en vida de la madre cómo iban a disponer de su parte. Siendo así que el otro hijo construyó un rancho y se opuso hasta que no le reconocieran por él las cuatro quintas partes del precio del fundo. Pasando que el otro trabajó para la petrolera y quería liquidar para irse a vivir al extranjero. Ocurriendo que el menorcito le sacaba dinero a la vieja para montar comercios o expendios de licores que no funcionaban. Acabándose por fin de morir la vieja sin entender los pleitos porque estaba sorda o se hacía. Siendo así que mientras va y viene demanda y contrademanda ni se siembra ni se cría porque nadie mete un centavo en tierras que va a compartir o perder. Aconteciendo que a los pleitos de los hijos se suman los de los nietos y los parientes siguen metiendo demandas u ocupan terrenos sin molestarse en inventar pretextos. Pasando que los campesinos han comenzado a invadir y los únicos que los sacan son otros invasores. Entonces aquí ve usted La Esperanza, que era la flor de la región, como si le hubiera caído langosta. Desde aquí arriba se ve mejor. Así está todo. No sé si usted tiene papeles o no tiene o si piensa que allí le toca herencia o un quebradero de cabeza. Todavía está a tiempo de regresarse. Nadie ha podido con ella. Quien entra allí no sale.
(Los fugitivos)

domingo, 23 de octubre de 2011

EL HIT PARADE DE LOS MATAVOTOS

CANTV LLEGÓ DE ÚLTIMA EN UNA CARRERA DE MORROCOYES
Desde 2002 escribo esta modesta columna, sin que calamidad, enfermedad ni cataclismo hayan impedido su publicación.

Algo peor que una combinación de catástrofes evitó que apareciera la semana pasada: los matavotos de Cantv.

Matavoto avisa: en cinco semanas me informaron a última hora desde Últimas Noticias que no recibieron la columna enviada días antes por el ABA de Cantv.

Matavoto no perdona: remito simultáneamente cada artículo a cinco e-mails distintos en la redacción, y Cantv logró no hacérselo llegar a ninguno: vale decir, cero hit cero carrera en 25 turnos al bate.

Antes de seguir, recordemos que INTERNET ES UN INSTRUMENTO DE TRABAJO. Sin red no se cobra cheque ni se tramita licencia ni se declara impuesto ni se comunica con el Estado ni se extrae petróleo ni se educa ni se recibe noticia ni se transmiten resultados electorales.

Una Internet cero hit cero carrera en veinticinco turnos es un país ponchado. Con menos que eso hubieran triunfado el cierre patronal y el sabotaje petrolero del 2002.

Todo país con reservas de hidrocarburos está en el umbral de una guerra asimétrica que comienza con el ataque contra sus sistemas informáticos.

En Venezuela parece que lo perpetrara Cantv con un ABA moribunda que el 80% del tiempo no da señales de vida, y cuando las da, son dudosas.

No me pasa sólo a mí: ocurre lo mismo con embajadas, empresas, ministerios. El cibercafé de mi urbanización luce un letrero que reza: “No respondemos por interrupciones del ABA causadas por Cantv”.

La disculpa de Cantv por la agonía de su servicio es culpabilizar al usuario. Cada vez que se interrumpe, lo manda a revisar el cable de conexión, como si dentro del modem nuevo que acabamos de instalar hubiera un enanito que enchufa y desenchufa cada cinco minutos el acceso a la red.

Cuando finalmente conectamos un minuto el servicio que pagamos por veinticuatro horas, nuevas perplejidades nos asaltan.

¿Por qué Cantv eliminó decenas de miles de cuentas activas con esa operación que los hackers llaman baneo, que interrumpe el servicio con la fraudulenta acusación de que el usuario ha olvidado su clave?

¿Por qué obligó a los que no desertaron hacia otros servicios a cambiar de clave, con el resultado de que los servidores no abrían con la vieja clave ni con la nueva?

¿Por qué la página de su flamante correo dedica más de un tercio del espacio a encandilantes letreros sin sentido, y apenas muestra tres mensajes en la bandeja de entrada y dos líneas de cada mensaje?

¿Por qué cada vez que elegimos uno, sale un letrero que dice “El mensaje que usted ha seleccionado no existe”, como si estuviéramos en una sesión de espiritismo?

¿Por qué no incluye Filtro de Mensajes, lo que equivale a tener una puerta sin cerradura?

¿Por qué cuando enviamos un mensaje a varias direcciones no lo entrega a ninguna alegando que “contiene destinatarios no conformes”, que es como si pusiéramos cien sobres en el correo y el cartero los botara todos porque una dirección le pareció incorrecta?

Y aunque se trata de otra empresa ¿Por qué Movilnet cobra abusivamente a sus usuarios el mes de prepago que no han usado?

Insisto en usar Cantv en lugar de otros sistemas que sí funcionan, porque en caso de contingencia internacional a los pocos segundos nos dejarían incomunicados.

Cantv no es sólo un pésimo servicio: es el organismo competente que resulta incompetente para la prestación de un servicio público del cual dependen la seguridad y defensa de la Nación.

Una burocracia de pesadilla impone a 27 millones de venezolanos que no tienen Internet comunicarse con el Estado sólo mediante planillas a ser bajadas de páginas web que nunca abren para luego ser presentadas personalmente. Cuando Cantv deje también incomunicados a los internautas, toda comunicación entre Estado y ciudadanía habrá quedado tronchada.

Pero más fácil que corregirla es perder elecciones.

SI EXISTE UN MOVIMIENTO SOCIAL EN LIBIA, DEBE ESTAR LUCHANDO CONTRA LA OTAN

ENTREVISTA PARA EL DIARIO GARA, BILBAO, 17 de octubre de 2011
Luis Britto García, escritor venezolano
Nacido en Caracas, Venezuela, en 1940, Luis Britto es uno de los escritores progresistas más prolíficos del país sudamericano. Autor, entre otras obras, de «Rajatabla», que le valió recibir el Premio Casa de las Américas en 1970, ha estado recientemente en Euskal Herria participando en un coloquio bajo el título «Caso Libia, Caso Venezuela», en la Universidad del País Vasco.

revueltas
«Hubo movilizaciones sociales en Túnez y Egipto, pero no hay pruebas de que se registrasen en Libia»
petróleo
«Vamos a una guerra mundial por el saqueo definitivo del petróleo y va a ser espantosa para toda la humanidad»
debate
«Es difícil llamar de izquierda a alguien que aplaude a la OTAN. En Latinoamérica no ha existido este debate»
gadafi
«Durante los últimos cinco o seis años, Gadafi hizo concesiones a Occidente pero se rompió el intento de entendimiento»

Alberto PRADILLA
«La cuestión es compleja», señala el escritor Luis Britto instantes después de la entrevista. La legitimidad de los insurgentes, la injerencia y los intereses de la OTAN, las víctimas civiles, la cohesión social en torno a la figura de Muamar Gadafi, el petróleo o el riesgo de que los ataques se extiendan a otros países como Siria son algunos de los elementos que han marcado un debate especialmente virulento en el campo progresista.
En los últimos tiempos, usted viene advirtiendo de que el modelo libio puede afectar a otras partes del mundo, especialmente a Venezuela. ¿Por qué?
Obama presentó la experiencia libia como un modelo para las relaciones internacionales. Ha pasado el pico de la producción de hidrocarburos. Las reservas podrían durar, quizás, medio siglo más. Esto implicaría un colapso del estilo de civilización que conocemos. Frente a esto existen dos posibilidades: un intento para crear sistemas de energías renovables o un modelo predatorio, es decir, que trate de confiscar la energía fósil del planeta a través de una serie de conflictos cuyos ejemplos más notables son Irak, Afganistán y Libia. Si un grupo de potencias arrebata la mayor parte de las reservas energéticas del planeta, va a prohibir al resto que disponga de ella. Y esto implicaría un bloqueo energético tan grave que podría conducir a una guerra mundial.
¿Las reservas de petróleo son el elemento en común entre Libia y Venezuela?
Las experiencias son sumamente parecidas. En primer lugar, en ambas se ha mantenido la nacionalización de la industria petrolera, aunque Libia ejerció en los últimos años una privatización parcial. Libia tiene unos 40.000 millones de barriles y Venezuela, 90.000 probados. En Venezuela se están promoviendo intentos de unidad latinoamericana. En Libia se trató de consolidar la unión árabe y africana. Una de las razones que se aducen para justificar la agresión contra Libia es que estaba intentando crear una especie de moneda o unidad de pago para toda África usando sus grandes reservas de divisas y de oro. Venezuela ha lanzado el llamado Sucre, que sería el Sistema Unificado Compensatorio de Reserva, para crear una unidad monetaria independiente del Fondo Monetario. Además, Venezuela ha sido difamada por los medios internacionales, del mismo modo que lo fue Libia.
En esta ecuación, queda fuera la existencia de un movimiento social previo a los bombardeos de la OTAN y que nació por el contagio de las revueltas de Túnez y Egipto.
Hubo movimientos sociales muy importantes en Túnez y Egipto. Pero no hay pruebas de que hubiese una movilización social importante en Libia. Es probable que la haya habido. Lo curioso es que, teniendo todos los sistemas informativos abiertos, no existen pruebas sustanciales ni de manifestaciones ni de una represión contra esas manifestaciones que hayan incluido bombardeos.
¿Las protestas de Bengasi fueron dirigidas para forzar una intervención ya decidida?
Usualmente, un movimiento social derroca al gobierno por sí mismo, no necesita la ayuda de la OTAN; está formado por un liderazgo nuevo, no como el Consejo Nacional de Transición, que está formado por viejos ministros de Gadafi, monárquicos idristas (y no he visto ningún movimiento social en el mundo que esté integrado por defensores de la Monarquía) y, según reportaron periodistas sobre el terreno, personas vinculadas con Al Qaeda. Un movimiento social no opera con tanques de guerra ni armamento de última generación. Es sumamente extraño. Aparentemente, algunos periodistas han denunciado también la injerencia de tropas de Qatar y de mercenarios de otra cantidad de fuerzas que son enteramente distintas a un movimiento social. Si hay un movimiento social en Libia debe de estar luchando contra las fuerzas de la OTAN. Ahora, yo no he estado sobre el terreno, pero por la diversidad de informes que han circulado...
El debate entre defensores de los insurgentes y quienes ponen en duda sus motivaciones ha provocado una ruptura en la izquierda internacional.
Una de las grandes pasiones de la izquierda es dividirse, y no siempre es nocivo. Pero una izquierda que aplauda a la OTAN y a su intento de destruir un país petrolero es una posición que es difícil llamarla de izquierdas. Me parece un dislate, algo insostenible. En Latinoamérica no ha existido este debate. En febrero, la Red de Defensa de la Humanidad ya señaló su solidaridad con movimientos democráticos como el de Egipto o Túnez y denunció la intervención de la OTAN y de las potencias europeas y de EEUU en Libia. Los países del ALBA ratificaron esta postura. La izquierda latinoamericana, en líneas generales, ha condenado la invasión de la OTAN, ha dicho que la solución de los problemas internos de Libia le corresponde a Libia, de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas. Hemos sido objeto de tantas intervenciones extranjeras que vemos con desconfianza todas las injerencias. En este caso, en un país como éste, que había adoptado distintas medidas de afianzamiento de la soberanía y de mejora de la población. Que una parte de la izquierda europea confunda una intervención con un movimiento social obedece a que... ¿hace cuánto que no han hecho una revolución?
La izquierda árabe, la más afectada por el conflicto, no coincide con esta versión.
Yo lo que conozco es un comunicado de uno de los partidos comunistas argelinos en el cual dice, sin la menor duda, que esto es una intervención de la OTAN y que manifiesta solidaridad con el pueblo libio.
El PCOT tunecino o el FPLP palestino han mostrado su satisfacción por la caída de Gadafi y denunciaron la represión contra las protestas.
Pero no en defensa de la OTAN. Yo añadiría a esa postulación de la izquierda que, obviamente, solucionar los problemas de Libia les corresponde a los libios. Me parece magnífico que haya un movimiento social. En América Latina, nuestro actual proceso bolivariano viene de un movimiento social que fue el «caracazo». Ahora, en el caso de que hubiera habido una intervención externa, toda Venezuela se hubiese unido sin distingo. No concibo a alguien en Libia que no esté combatiendo contra la intervención de la OTAN. Ni en el mundo árabe, ni islámico, ni en el mundo en general.
En Argentina hubo un problema con las islas Malvinas y con Inglaterra. Había una dictadura militar e Inglaterra contestó con todo el poder de su flota, destruyó la Marina argentina y causó innumerables bajas. Ciertamente, uno podía tener reparos a quien estaba en el poder en Argentina, pero no podía decir que estaba con Inglaterra o que Inglaterra era un movimiento de liberación. Hay que distinguir bien los términos.
Pero esto no invalida la existencia de una oposición a Gadafi y que se movilizó el 17 de febrero en Bengasi y en otras localidades libias.
Habría que demostrar que el levantamiento popular existió. Si es así, debería de estar luchando contra la OTAN. Todas las intervenciones extranjeras en los movimientos nacionales han sido nocivas. Nos sentimos muy sorprendidos cuando escuchamos que una potencia lucha desinteresadamente por la democracia. Sobre todo, cuando tiene todos los visos de una rebatiña. Ya se ha publicado que Sarkozy se reserva el 35% del petróleo de Libia, hubo un reparto de las potencias en una conferencia internacional, entre Merkel, Cameron, Sarkozy y Berlusconi... Honestamente, no creo que Berlusconi sea dirigente de un movimiento social, ni Merkel, ni Cameron. En Venezuela hemos tenido manifestaciones importantes contra el gobierno bolivariano. El golpe de Estado de 2002 fue precedido por una marcha de 50.000 personas. ¿Qué representa eso en un país de 30 millones de habitantes? No es imposible que las haya habido. Ahora, ¿cuál es la realidad de esas manifestaciones que ningún medio de comunicación puede documentar? Si hubiera sido verdaderamente la mayoría, hubiera sido una marejada popular como la de Egipto, que hizo que Mubarak se marchase. Aparentemente, o no las hubo o fueron muy pequeñas. Mucha gente dice que detrás de la intervención está la idea de instalar el Africom en Libia.
Ha hecho referencia a los líderes occidentales. ¿No fueron estos aliados del líder libio hasta instantes antes de decidir comenzar con el bombardeo?
Sí, es lo trágico y lo patético. Durante mucho tiempo fueron los más acérrimos enemigos de Gadafi. En los últimos cinco o seis años, éste hizo concesiones. Pagó unas indemnizaciones a las que le condenó un tribunal internacional y aplicó un paquete del Fondo Monetario no teniendo necesidad. Libia tiene un plus de 200.000 millones de dólares de reservas más 70.000 millones de la autoridad de inversiones extranjeras. Y una deuda pública de 5.000 millones de dólares que, frente a esas enormes reservas, es casi una propina. Sin embargo aplicó un paquete del FMI, privatizó una serie de industrias, quitó la gratuidad a algunas ramas de la educación y retiró los subsidios a los alimentos básicos. Posiblemente estos elementos ayudaron a la contestación social, si es que la hubo. Pero, en realidad, fueron medidas de apaciguamiento ante las potencias externas. Además, entregó una serie de cohetes que tenía y se ha demostrado que fue una decisión fatal, ya que lo agarraron sin nada con lo que defenderse. Hubo un intento de entendimiento que finalmente se rompió. Parece ser que estaba dispuesto a retornar el control de algunas empresas y eso cayó sumamente mal.
Ha mencionado las similitudes entre Libia y Venezuela pero, ¿cree que estos paralelismos también son ampliables a Muamar Gadafi y Hugo Chávez? El proceso bolivariano llega después de un abrumador apoyo en las urnas...
Chávez ha ganado más de una docena de elecciones y perdió un referendo, lo cual reconoció sin ningún problema. Un dictador no pierde elecciones y Chávez perdió una. En este conflicto de Libia, Chávez ha llamado al diálogo entre las partes. Y ha dicho que ese diálogo lo debería de promover la Unión Africana o la Liga Árabe, y ha llamado a la no intervención. Esa es la posición venezolana y no es para ganarse la aclamación de los medios europeos, que lapidan a Chávez con todos los epítetos.
Sin embargo, ¿no podía haberse evitado el conflicto con una apertura de las libertades civiles en febrero?
La única solución previa era que Libia le regalara el petróleo a la OTAN. La OTAN no está detrás de la democracia, sino del petróleo, las aguas subterráneas y las reservas de divisas. Si estuviese a favor de la democracia bombardearía a la ONU, que es la institución más antidemocrática del mundo.
Actualmente, los mandos de la OTAN dan por hecha la victoria militar de los rebeldes.



¿Cuál cree que es el futuro inmediato?
La victoria de la OTAN ha sido tan resonante como en Afganistán, que después de diez años de desangramiento tienen que salir corriendo. O como en Irak. La OTAN pensaba tener una victoria en seis horas, han pasado seis meses y no lo han logrado. Probablemente vayamos a un terrible desangramiento de un país que no tiene la culpa de tener petróleo y que se prolongará quién sabe cuánto tiempo.
Tras siete meses de campaña en Libia, las miradas se centran ahora en Siria, donde se están registrando manifestaciones y enfrentamientos. ¿Cree que la intervención podría extenderse al país árabe?
Existe un veto de Rusia y China. Esto plantearía un interdicto de acciones contra Siria. Ojalá. Mi preocupación fundamental es que hay una operación por parte de Occidente para apropiarse de las reservas energéticas del mundo y eso puede llevar a un conflicto con las potencias emergentes. En algún momento, estas potencias tienen que poner un límite. Y ese límite es Siria. Si es sobrepasado, vamos hacia un conflicto mundial. Pero habrá que ver si obedecen. El permiso de la ONU era el establecimiento de una zona de exclusión aérea y eso se convirtió en una operación de bombardeos masivos. Ojalá el veto fuera eficaz para establecer un equilibrio que permitiera negociar. Si no, vamos a tener una guerra mundial por el saqueo definitivo del petróleo y va a ser espantosa para toda la humanidad.

domingo, 9 de octubre de 2011

CÓMO DIFERENCIAR UNA INVASIÓN DE LA OTAN DE UN MOVIMIENTO SOCIAL

Algunos medios presentan la invasión de la OTAN y Estados Unidos contra Libia como un movimiento social. Para quienes no saben distinguir entre una cosa y otra, sugerimos algunas pistas:
Un movimiento social mayoritario triunfa solo, y no necesita que una coalición imperialista de 42 países saqueadores invada durante más de seis meses sin poder imponerse.
Un movimiento social está integrado por personas de carne y hueso, y no por víctimas imaginarias de supuestos bombardeos no confirmados por los periodistas del Telesur ni por la vigilancia satelital rusa ni por la del Pentágono.
Un movimiento social surge espontáneamente del pueblo, y no de los planes del Pentágono de invasión de Libia denunciados desde 2001 por el general Wesley Clark.
Un movimiento social no obtiene la protección de esa mafia de las potencias hegemónicas denominada ONU.
Un movimiento social no está dirigido por monárquicos, terroristas fundamentalistas, mercenarios extranjeros ni ex ministros del gobierno al cual se opone.
Un movimiento social no es presentado por Barack Obama como "modelo para las relaciones internacionales", ni apoyado por el ejército de ocupación de Europa llamado OTAN.
Un movimiento social no se inaugura asesinando a su propio jefe, como hizo el CNT con su primer presidente, Abdel Younis.
Un movimiento social no dispone de portaaviones, acorazados, bombarderos, cohetes teledirigidos, helicópteros de combate y aviones no tripulados.
Un movimiento social no desata contra sus compatriotas la estrategia de bombardeo terrorista de la población civil que inauguró la Luftwaffe nazi contra Guernika.
Un movimiento social no repite ese genocidio en 20.000 misiones aéreas contra su propio país.
Un movimiento social no bombardea sistemáticamente hospitales, acueductos, escuelas, residencias ni medios de comunicación.
Un movimiento social no secuestra a periodistas independientes ni los expulsa para impedirles testimoniar lo que ocurre.
Un movimiento social no practica el asesinato selectivo de los dirigentes de su país, ni fija recompensas de millón y medio de euros por sus cabezas.
Un movimiento social no maneja bufetes, lobbys ni influencias para que la Corte Penal Internacional dicte autos de detención contra sus adversarios.
Un movimiento social no causa un genocidio de 60.000 víctimas entre su propio pueblo.
Un movimiento social no tiene cómplices financistas internacionales capaces de confiscar 270.000 millones de dólares de las reservas de su país.
Un movimiento social no somete los recursos de su patria a la rebatiña de mandatarios y consorcios extranjeros.
Un movimiento social nunca es apoyado incondicionalmente por monopolios mediáticos y transnacionales de la información.
Un movimiento social no dispone de camarógrafos, escenógrafos, maquilladores, actores, vestuaristas y directores para escenificar y grabar fraudulentamente en Qatar las victorias que todavía no ha obtenido.
Un movimiento social no destruye y saquea las sedes diplomáticas de países amigos.
Un movimiento social no mata sistemáticamente compatriotas por tener piel oscura, como lo hacen las fuerzas de la CNT.
Un movimiento social no está dirigido por Berlusconi, Sarkozy, Cameron, Merkel y Rassmussen.
Un movimiento social no inicia operaciones fundando un Banco Internacional y una Compañía transnacional para entregar los recursos de su patria.
Un movimiento social no es reconocido prematuramente como gobierno por las potencias imperialistas sin haber ni siquiera obtenido el control del territorio.
Más fácil que diferenciar una invasión de la OTAN de un movimiento social es distinguir entre un bobo y un canalla. Un bobo ignora los hechos antes señalados. Un canalla los conoce, e insiste en que la invasión contra Libia es un movimiento social.


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COME DISTINGUERE UNA INVASIONE DELLA NATO DAI MOVIMENTI SOCIALI
di Luis Britto García
data di pubblicazione: 09/10/11
Alcuni media presentano l'invasione della Nato e degli USA contro la Libia comese fossero movimenti sociali. Per coloro i quali non sanno distinguere tra l'una e gli altri, suggeriamo qualche indizio:
Un movimento sociale maggioritario trionfa da solo, non ha bisogno che una coalizione imperialista di 42 paesi saccheggi ed invada per più di sei mesi senza avere la possibilità di imporsi.
Un movimento sociale è composto da persone in carne ed ossa, non da vittime immaginarie di ipotetici bombardamenti non confermati dai giornalisti di Telesur e nemmeno dalla vigilanza satellitare russa o del Pentagono.
Un movimento sociale sorge spontaneamente dal popolo e non dai piani del Pentagono per l'invasione della Libia denunciati dal 2001 dal Generale Wesley Clarck.
Un movimento sociale non ottiene la protezione di questa mafia delle potenze egemoni denominata ONU.
Un movimento sociale non è diretto da monarchici, terroristi, fondamentalisti, mercenari stranieri né da ex-ministri del governo al quale si oppone.
Un movimento sociale non è appoggiato da Barack Obama né per dall'esercito di occupazione dell'Europa chiamato NATO.
Un movimento sociale non si inaugura assassinando il suo proprio leader, come ha fatto il CNT con il suo primo presidente Abdel Younis.
Un movimento sociale non dispone di portaerei, corazzate, bombardieri, missili teleguidati, elicotteri da combattimento ed aerei senza pilota.
Un movimento sociale non fa applica contro i suoi propri compatrioti la strategia del bombardamento terrorista della popolazione civile che ha inaugurato la Luftwaffe nazista contro Guernica.
Un movimento sociale non ripete questo genocidio con 20.000 missioni aeree contro il suo stesso paese.
Un movimento sociale non bombarda sistematicamente ospedali, acquedotti, scuole, residenze e nemmeno mezzi di comunicazione.
Un movimento sociale non sequestra giornalisti indipendenti né li espelle per impedire loro di testimoniare ciò che accade.
Un movimento sociale non pratica l'assassinio selettivo dei dirigenti del proprio paese, nemmeno offre ricompense di un milione e mezzo di euro per ottenere la loro testa.
Un movimento sociale non gestisce uffici, lobbies non ha influenza affinché la Corte Penale Internazionale spicchi mandati di cattura contro i suoi avversari.
Un movimento sociale non causa un genocidio facendo 60.000 vittime tra il suo stesso popolo.
Un movimento sociale non può contare su complici della finanza internazionale capaci di confiscare 270 miliardi di dollari delle riserve sovrane.
Un movimento sociale non offre le risorse della propria patria agli assalti dei governanti e consorzi stranieri.
Un movimento sociale non è mai appoggiato in maniera incondizionata dai monopoli mediatici e transnazionali della informazione.
Un movimento sociale non dispone di cameramen, scenografi, truccatori, attori, sarti e registi per mettere in scena e registrare in maniera fraudolenta in Qatar le vittorie che ancora non ha ottenuto.
Un movimento sociale non distrugge e saccheggia le sedi diplomatiche dei paesi amici.
Un movimento sociale non uccide sistematicamente compatrioti dalla pelle scura come fanno le forze della CNT.
Un movimento sociale non è diretto da Berlusconi, Sarkozy, Cameron, Merkel e Rassmussen.
Un movimento sociale non inizia operazioni fondando una Banca Internazionale ed una Compagnia transnazionale per consegnare a terzi le risorse della propria patria.
Un movimento sociale non è riconosciuto in maniera prematura come governo dalle potenze imperialiste senza avere nemmeno ottenuto il controllo del territorio.
Ancora più facile che distinguere tra una invasione della NATO ed un movimento sociale è distinguere uno sprovveduto da una canaglia. Uno sprovveduto ignora i fatti sopra indicati. Una canaglia li conosce ed insiste a dire che la invasione della Libia è un movimento sociale.
(Traducción de Ciro Brescia)