sábado, 12 de noviembre de 2011

LA OCULTA VICTORIA




De no explicarlo yo, nadie entendería mi genio militar, por lo tanto, en estas memorias, lo explico. El objetivo de la guerra, según Clausewitz, consiste en imponer nuestra voluntad al enemigo. Sus discípulos han variado infinitamente sobre el tema: para ellos, nuestra voluntad se impone al enemigo mediante nuestra victoria; éste se doblega ante ella únicamente en la derrota. Sólo yo me he atrevido a variar los términos, aparentemente incontestables, de esta ecuación estúpida. Sólo yo he conducido a mi pueblo a imponer su voluntad no obstante la certeza —la necesidad, diría— de la derrota. Derrochado inútilmente contra un enemigo imbatible, dirán los historiadores. Pero no. Derrochado, no. E inútilmente, menos. Lo afirmo ahora, mientras el fuego calcina sus cuerpos inanimados.
¿Cuántos seres humanos es lícito sacrificar a la consecución de un objetivo? Las respuestas de los tratadistas son inconsistentes. Para ellos, si el pueblo consta de doscientos millones, el sacrificio de cincuenta millones parecerá razonable. Pero si el pueblo consta de cincuenta millones, entonces el sacrificio de esa cantidad resulta excesivo. Yo no veo que estas consideraciones modifiquen en manera alguna los factores objetivos de la situación. Los pueblos existen, pero se cuentan hombre a hombre, y el objetivo que justifica la muerte de un solo ser, automáticamente justifica la muerte de todos, y esto es lógico, e irrefutable. Si la cifra de sacrificios que requiere un objetivo militar iguala a la cifra de integrantes de una nación, y si ese objetivo es deseable, ello no es óbice para que la guerra sea.
Y la guerra ha sido. No para derrotar a la gran potencia, nuestro adversario. No podíamos. Lo sabía perfectamente yo, que observaba el progreso de la guerra como el de una enfermedad incurable. Lo sé ahora, cuando las tropas de ocupación escudriñan las ruinas de mi pueblo aniquilado.
Pero. Pero. Para aplastarnos, la gran potencia ha debido recurrir a fondo a sus militares. Entregarse a ellos, gozar en su eficiencia, hasta el punto de fascinarse y confundir esa eficiencia con un objetivo, el arte de matar con una manera de vivir.
Para aplastarnos, la gran potencia se ha convertido en un ejército, y toda sociedad que se convierte en un ejército se devora a sí misma y muere.
Nunca, nunca, una tan vasta victoria con tan escasas fuerzas. Lo digo yo, vencido, escuchando el crepitar de los incendios de mi derrota, que es también la anticipada derrota y crepúsculo del enemigo.
Reclamo la corona de los vencedores. Reclamo la corona de los vencedores. Yo, el último viviente de mi pueblo. Reclamo la corona de los vencedores.
(Rajatabla)

CHÁVEZ SOSTIENE QUE IMPERIO YANQUI CONSAGRA EL ASESINATO POLÍTICO DE ESTADO

Caracas, 06 Nov. AVN.- El imperio yanki consagró el asesinato como política exterior, afirmó este domingo el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, en un contacto telefónico con el programa Kiosko Veraz, que conduce Earle Herrera y transmite Venezolana de Televisión.
Herrera le preguntó al Jefe de Estado si recordaba la época cuando él ingreso a la Academia Militar de Venezuela, momento en el que ocurrían hechos importantes en América. "El 13 de febrero de 1971 el presidente chileno Salvador Allende nacionaliza la banca privada y luego las minas de cobre, posterior a eso es derrocado, asesinado", comentó sobre el tema.
"Este domingo leía un artículo de Luis Britto García que titulaba Entre asesinos te veas, en el que hace una relación de la política del imperio. Recordemos como la CIA (Oficina Central de Inteligencia estadounidense) asesinó a presuntos miembros del Vietcong, luego superarían cifras en otros países. Ahora (Barack) Obama proclama el genocidio en Libia, Correa se escapó, contra Fidel hay varios atentados, contra Chavez cuántos, no se sabe", añadió el Presidente.
"Uno tiene que cuidarse. Esto que pasa en América Latina es extraño, es una especulación, pero es extraño. Murió Néstor Kitchner, el cáncer de Dilma (Rousseff), el de Lula (Da Silva). Asesinaron a (Muammar) Gaddafi y Obama dice que casi lloró de la emoción", comentó.
"El asesinato en el imperio es política de Estado. Este sábado en la noche hablé con Daniel Ortega y le dije que se cuidara de lo que comemos. No es una manía persecutoria, pero es que el imperio lo usó desde hace tiempo", recalcó.
Expresó que recordaba lo sucedido en Chile, la nacionalización de la banca, del cobre, y el avance del socialismo, luego en 1973 el golpe cuando era cadete.
"Allende, que era médico, terminó con un casco de soldado, en 2002 acá ocurrió una cosa distinta, y ocurrirá si se atreven a atentar contra la revolución. Tenemos soldados y el primero soy yo, por eso le doy la importancia a las Fuerzas Armadas, a mis soldados, si el 12 de abril no estuviese el Ejército, hubiesen masacrado al pueblo", recordó.
"Anoche en la Academia Militar vi soldados con mística, cuestión emocionante. La revolución venezolana es una revolución armada, armada de valores. Allende se quedó sin soldados, una revolución necesita armas para defenderse", recalcó el Presidente.
En los años 70 el presidente Chávez formó un grupo en Cumaná, estado Sucre, que casi se va a la guerrilla. En los 80 forma una célula como movimiento, rememoró. "(Carlos) Mata Figueroa era aspirante, (Francisco) Arias Cárdenas era teniente, luego vino el 4 de febrero y de verdad que no se dónde estaría Venezuela si no formamos ese grupo, pues el ejército es un pueblo con poder, la unidad cívico militar es la gran forma".
AVN 06/11/2011 12:41

sábado, 5 de noviembre de 2011

ENTRE ASESINOS TE VEAS

1
En el documental de Errol Morris The Fog of War, Robert McNamara, ex Secretario de Defensa de Estados Unidos, confesó sin ambages que “si hubiéramos perdido, todos hubiéramos sido juzgados como criminales de guerra”. Noam Chomsky candidatea para tal juicio a todos los presidentes norteños. No exagera: el documento del gobierno de Estados Unidos de 1960 Selective Assassination as an Instrument of Foreign Policy,
ISBN 1-58160-296-0 consagra el asesinato como instrumento de su política exterior. Lawrence Davidson testimonia que durante la Guerra de Vietnam el programa Phoenix de la CIA asesinó a sangre fría 23.369 presuntos miembros del Vietcong. Esa cifra es superada por la hecatombe de más de medio millón de comunistas en 1965 en Indonesia, según listas preparadas por la CIA y utilizadas por militares entrenados en Estados Unidos. Obama proclama el genocidio en Libia como “el modelo de las relaciones internacionales”. Preguntaba Cantinflas: ¿Hablamos como caballeros, o como lo que somos? Vivimos el imperialismo humanitario, o sea la caída de las máscaras.
2
¿La carnicería contra víctimas indefensas o prisioneros desarmados es casualidad o excepción? El imperio no maneja otra política. En la América Nuestra es imposible olvidar los asesinatos de Benjamín Zeledón, Francisco Madero, Emiliano Zapata, Pancho Villa, César Augusto Sandino, Julio Antonio Mella, Fabricio Ojeda, Alberto Lovera, Jorge Rodríguez, el Che Guevara, Salvador Allende, Oswaldo Letellier, monseñor Arnulfo Romero, el padre Ignacio Ellacuría, Francisco Caamaño Deñó, Manuel Reyes, del Mono Jojoy, entre centenares de miles que engordan estadísticas. Sumemos a ellos cerca de tres mil chilenos y 8.960 argentinos, y más de diez mil venezolanos y quien sabe cuántos centenares de miles de peruanos y colombianos y guatemaltecos y salvadoreños y hondureños exterminados por gobiernos instrumentos de Washington. La carnicería se transnacionalizó con la llamada Operación Cóndor, alianza entre dictaduras que consagró la diplomacia del asesinato. El presidente ecuatoriano Roldós y su homónimo panameño Omar Torrijos perecen en inexplicables accidentes de aviación. Contra Fidel pasan de novecientos los atentados fallidos; contra Chávez no se sabe. Rafael Correa escapó de milagro. Ni siquiera están seguros los viejos lacayos que devienen inútiles: la CIA supo todos los detalles del complot contra Rafael Leonidas Trujillo, y no movió un dedo para salvarlo. La política se confunde con la mafia.
3
¿La máquina de asesinar opera sólo en el patio trasero? Roguemos por Patricio Lumumba. Oremos por Yasser Arafat, muerto de “misterioso desorden de la sangre” que su consejero
Bassam Abu Sharif calificó como sobredosis de thallium administrado por el Mossad. Lawrence Davidson acredita también al Mossad el asesinato en serie de científicos iraníes que trabajaban en usos pacíficos de la energía nuclear. Hagamos votos por Milosevich, misteriosamente fallecido al comenzar el juicio al que lo sometieron quienes destruyeron su país. Una nueva arma cobarde, el avión no tripulado, habría dado cuenta del fantasma de Osama bin Laden. Del mismo mal fallecen cotidianamente en Pakistán incontables inocentes. El asesinato, guerra individualizada, se confunde con la guerra, asesinato a gran escala.
4
Los Estados nacionales surgieron con la sustitución de los ejércitos mercenarios por los de voluntarios; los imperios perecerán con la suplantación de sus voluntarios por mercenarios. Roma sustituyó sus milicias de ciudadanos por las de bárbaros a sueldo, y los bárbaros tomaron Roma en cuanto ésta dejó de pagarles. Estados Unidos alquila para sus latrocinios a marginales que se venden por comida e inmigrantes a precio de carta de ciudadanía. En la mayoría de los países europeos desapareció el servicio militar obligatorio: se mata por dinero. Pero el dinero mata. Países militarmente ocupados sólo sirven de bases para ocupar militarmente a otros países. El intento de privatizar la vida concluye en privatización de la muerte. Las milicias informales que pretenden servir al Estado formal lo convierten en su instrumento. Los sicarios comprados por la política compran políticos. El asesinato se convierte en única ley. Quien por el sicario mata, por el sicario muere. El paramilitar es el verdadero rostro del imperio.
5
¿Asombra, entonces, que 20.000 ataques aéreos con bombas y proyectiles teledirigidos asesinen más de 50.000 víctimas indefensas en un país al cual no se ha declarado la guerra? ¿Qué una turba de cazarecompensas linche a un prisionero que agoniza fulminado por un bombardeo? ¿Qué así culmine una cadena de atentados que comenzó con un bombardeo en tiempos de paz contra su residencia, y que eliminó sistemáticamente sus familiares? ¿Que una Secretaria de Estado se ufane: “Fuimos. Vimos. Murió”? ¿Puede hacer otra cosa un país que para 2011 gasta 708 mil millones de dolares en armamentos, más de la mitad del gasto bélico mundial? ¿Dispone de otro medio para pagar una deuda pública que pasa del 102% de su Producto Interno Bruto? ¿Le queda otro recurso a un imperio que produce sólo fraudes financieros? ¿Puede un sistema de genocidas ejercer otra industria que el pillaje? ¿Cabe en su mente algo distinto de la destrucción de la Biblioteca de Babilonia, o que el actual latrocinio de los Tesoros Arqueológicos de Bengazi, del Banco Comercial Nacional de Libia? El asesinato es la economía, la política, la diplomacia, la cultura, la religión del Imperio. Así promueven la rebelión que les hará probar su propia medicina.
El siglo de Herodes no ha terminado

LOS JUEGOS DE LA INFANCIA

En las noches hay bonitos fuegos y durante el día las corrientes de aire caliente que ascienden facilitan el volar cometas, cometas que sin embargo no elevamos porque primero los familiares dijeron que no y luego no había con qué hacerlas y, en fin, otras cosas nos preocupan. Antes debíamos ir mucho a la escuela y acostarnos temprano, pero ahora que no hay escuela todas las horas nos pertenecen y aun las de las noches, cuando es malo dormirse por más sueño que uno tenga. Antes tanta soledad que tenías en tu mundo de niño y la poca esperanza de que los mayores condescendieran a participar en los juegos, y ahora todos juegan, no hacen más que jugar desde el día en que bajaron los aviones de los cielos y comenzaron estos largos escondites entre los árboles, donde mamá, o papá, por ejemplo, a veces se hacen un ovillo y tras el follaje y con los ojos te suplican no hagas ruido, no dejes que vean donde estoy, o a veces la tía también juega y se separa de nosotros y se esconde tan bien que nunca la encontramos, de manera que podemos imaginárnosla dentro de un cráter, con los ojos cerrados, contando primero hasta cien, después hasta mil, finalmente hasta un millón, hasta acabarse los números que enseñaban en la escuela antes de la mañana en que nos dijeron que la escuela se había vuelto humo y cenizas y pensamos que habían volado hasta los cielos y se habían perdido sin remedio todas las letras, los números y los dibujos del mundo que estaban guardados en ella.
También es bueno jugar a las adivinanzas. Qué de misterios encierra un trozo de tela chamuscada que cae de los cielos, preguntarse se vistió a una niña o a una muñeca, qué de curiosidades en las cenizas que llueven constantemente, discutir si fueron de cosechas de arroz o de cebada, qué de perplejidades, en este largo juego de viaje, despierta el hallazgo de las ruinas de un pueblo en el cual no quedan habitantes a quienes preguntar el nombre, y entonces aventurar: era el pueblo de la tía abuela, porque todavía queda algo de la colina en el norte, o bien: era el pueblo del primo segundo, porque hay anzuelos fundidos en lo que fue el cauce del río. O bien, apostar sobre la ruta de los aviones en el cielo: darán la vuelta y envenenarán el norte. Están de regreso, han incendiado el sur. No, van al oeste, contaminarán los lagos. No, vuelven al este, esterilizarán los bosques. Qué de variado este largo juego de escondites y de desapariciones, con niños nuevos que salen a veces de escondrijos que no pensábamos y niñas conocidas que no vemos más; qué de diferencias entre los que nos acurrucamos en las noches y los que amanecemos. Qué soledad, por fin, ahora que se han escondido todos, todos, y después de contar hasta cien, por días y por días vagas buscándolos por el país en el que llueven rojos tizones, pavesas de cuadernos y cenizas de rasgados velos nupciales.
(Rajatabla)

domingo, 30 de octubre de 2011

ANTE LA RESISTENCIA LIBIA

Carece de sentido deplorar un asesinato: éste es modus operandi y modus vivendi de todo imperio. Útil es aprender sus métodos, reforzar la seguridad de los dirigentes y establecer mecanismos de sucesión que mantengan incólume el liderazgo.

Inoperante resulta criticar la ausencia de juicio y sentencia: las cortes imperiales son turbas de linchamiento y sus tribunales sepulcros blanqueados. Urge negarles jurisdicción mientras no condenen a sus propios sicarios.

No tiene caso descalificar tribunales internacionales que condenan sin proceso y expiden órdenes de detención por encargo. Hay que dejar sin efectos los tratados que nos someten a jueces o árbitros extranjeros y recuperar el derecho soberano de cada país a resolver sus controversias con sus tribunales propios y sus propias leyes.

Es irrelevante censurar un genocidio: las potencias hegemónicas se nutren de sangre derramada como los bosques de la lluvia. Cabe defenderse para no seguirlas alimentando.

Es inútil quejarse de entidades financieras que confiscan reservas internacionales: el latrocinio es su razón de ser. Hay que retirarles los fondos de los que se alimentan y colocarlos en instituciones nacionales o regionales invulnerables.

Es tiempo perdido denunciar el robo a mano armada por parte de los países hegemónicos. Es preciso armarse para no dejarse saquear.

Resulta vano condenar que mercenarios armados asesinen decenas de miles de ciudadanos desarmados: el asesino a sueldo es el único recurso de poderes que nadie se alista para defender. Lo indispensable es que cada ciudadano sea voluntario de su legítima defensa.

Futil es quejarse de países sicarios que prestan territorios para bases del Imperio y súbditos como carne de cañón de las transnacionales. Eficaz es negarles el sustento y el apoyo que les posibilite destruirnos.

De nada sirve demostrar que los monopolios mediáticos mienten, tergiversan, engañan y fabrican realidades: su industria es el fraude. Es necesario aprender a descubrir sus falsificaciones y crear redes alternativas de información y educación que divulguen los hechos.

Banal es lamentar que aves de rapiña se repartan los recursos del país que destruyen. Indispensable es asegurar que la rebatiña sea infructífera o imposible.

Inefectivo es reprobar la traición de políticos que agasajaron a cambio de otorgamiento de concesiones u homenajearon a precio de financiamiento de elecciones: A Judas hay que darle la soga y no los treinta dineros.

Ningún sentido tiene censurar a las potencias que en el Consejo de Seguridad
omitieron el veto que hubiera evitado el genocidio. Son ellas quienes emprenden la marcha al patíbulo energético con el Mediterraneo confiscado por la OTAN, África ocupada por el Africom y Asia bloqueada por guerras de rapiña.

Irrelevante sería explicar que bombardeos de aplanadora de coalición imperial no equivalen a un movimiento social. El relevo de la leal izquierda de su Majestad es una incondicional izquierda de la OTAN, que cree que ésta le hará las revoluciones que nunca realizó ella misma.

Ineficaz es condolerse de que un pueblo sea invadido milicias extranjeras, cuyos propios países a su vez están ocupados por bases militares foráneas. Procede evitar que el propio territorio sea ultrajado por la planta insolente del extranjero.

Vano es lamentar que diferencias regionales, culturales, sociales o étnicas sean fomentadas y manipuladas por imperios como coartada para su injerencia. Efectivo es alentar el sentimiento de unidad en el propio país y el de integración en la región.

Inane es derramar lágrimas por las víctimas: imperativo destruir la maquinaria que las causa resistiendo con ellas la prueba terrible que nos viene.



MIENTRAS LOS OBSTÁCULOS PARA EL ACCESO A INTERNET QUE PLANTEA CANTV, SÓLO ACTUALIZAREMOS EL PRIMERO:
http://luisbrittogarcia.blogspot.com


http://laplantainsolente.blogspot.com.


http://luisbritto.wordpress.com


Versión en francés, gracias a la inteligente ayuda del amigo Romain Vallée:http://luisbrittogarcia-fr.blogspot.com


Libros de Luis Britto en Internet:Rajatabla: www.monteavila.gob.ve


Dictadura mediática en Venezuela: www.minci.gob.ve


http://www.facebook.com/Luis.Britto.Garcia

LA HERENCIA

Visto que el viejo puso tanto esfuerzo en consolidar la hacienda, que la llamó La Esperanza. Recordándose que él era ya cuarentón y la abuelita de catorce años que después dijo que ella no estaba pensando en casarse sino en jugar con muñecas. Chismeándose que él lo único que pidió antes del compromiso formal fue verle el tobillo a la novia, en tiempos cuando las faldas cubrían la punta del pie. Siendo que batido por las tropas del gobierno pactó una paz honrosa con un coronel compadre suyo, entregó un parque y regaló al vencedor su escopeta de guerrillero. Contándose que los pleitos sobre las tierras eran tan apretados que mandaron dos hombres a matarlo. Comentándose que cuando lo vieron pasar con la esposa en un burro uno le dijo al otro: no le dispares, parece un San José. Siendo que el viejo murió prematuramente, dijeron que de cólico aunque se puso amarillo como de cáncer. Contándose que dejó muchachos como un acure y que al irse lo único que dijo fue que les dejaba La Esperanza. Sintiéndose que murieron algunos y que esas son las fotos de niñas acostadas en mesas que usted veía en el álbum. Siendo del dominio público que la viuda fue vendiendo pedazos a precio vil para comer y para mandar la capital a estudiar a los muchachos. Constando en actas que lo que no vendió se lo quitaron los parientes con pleitos y demandas para despojarla e irle corriendo los linderos. Resultando que mujer sola queda indefensa y que lo que no le quitaron lo gastó en abogados para responder demandas. Sobreviniendo que el hijo mayor que se graduó de abogado se antojó de vender de una vez la herencia indivisa para partir y repartir su mejor parte. Aconteciendo que la hija menor se opuso porque en vida de la madre cómo iban a disponer de su parte. Siendo así que el otro hijo construyó un rancho y se opuso hasta que no le reconocieran por él las cuatro quintas partes del precio del fundo. Pasando que el otro trabajó para la petrolera y quería liquidar para irse a vivir al extranjero. Ocurriendo que el menorcito le sacaba dinero a la vieja para montar comercios o expendios de licores que no funcionaban. Acabándose por fin de morir la vieja sin entender los pleitos porque estaba sorda o se hacía. Siendo así que mientras va y viene demanda y contrademanda ni se siembra ni se cría porque nadie mete un centavo en tierras que va a compartir o perder. Aconteciendo que a los pleitos de los hijos se suman los de los nietos y los parientes siguen metiendo demandas u ocupan terrenos sin molestarse en inventar pretextos. Pasando que los campesinos han comenzado a invadir y los únicos que los sacan son otros invasores. Entonces aquí ve usted La Esperanza, que era la flor de la región, como si le hubiera caído langosta. Desde aquí arriba se ve mejor. Así está todo. No sé si usted tiene papeles o no tiene o si piensa que allí le toca herencia o un quebradero de cabeza. Todavía está a tiempo de regresarse. Nadie ha podido con ella. Quien entra allí no sale.
(Los fugitivos)

domingo, 23 de octubre de 2011

EL HIT PARADE DE LOS MATAVOTOS

CANTV LLEGÓ DE ÚLTIMA EN UNA CARRERA DE MORROCOYES
Desde 2002 escribo esta modesta columna, sin que calamidad, enfermedad ni cataclismo hayan impedido su publicación.

Algo peor que una combinación de catástrofes evitó que apareciera la semana pasada: los matavotos de Cantv.

Matavoto avisa: en cinco semanas me informaron a última hora desde Últimas Noticias que no recibieron la columna enviada días antes por el ABA de Cantv.

Matavoto no perdona: remito simultáneamente cada artículo a cinco e-mails distintos en la redacción, y Cantv logró no hacérselo llegar a ninguno: vale decir, cero hit cero carrera en 25 turnos al bate.

Antes de seguir, recordemos que INTERNET ES UN INSTRUMENTO DE TRABAJO. Sin red no se cobra cheque ni se tramita licencia ni se declara impuesto ni se comunica con el Estado ni se extrae petróleo ni se educa ni se recibe noticia ni se transmiten resultados electorales.

Una Internet cero hit cero carrera en veinticinco turnos es un país ponchado. Con menos que eso hubieran triunfado el cierre patronal y el sabotaje petrolero del 2002.

Todo país con reservas de hidrocarburos está en el umbral de una guerra asimétrica que comienza con el ataque contra sus sistemas informáticos.

En Venezuela parece que lo perpetrara Cantv con un ABA moribunda que el 80% del tiempo no da señales de vida, y cuando las da, son dudosas.

No me pasa sólo a mí: ocurre lo mismo con embajadas, empresas, ministerios. El cibercafé de mi urbanización luce un letrero que reza: “No respondemos por interrupciones del ABA causadas por Cantv”.

La disculpa de Cantv por la agonía de su servicio es culpabilizar al usuario. Cada vez que se interrumpe, lo manda a revisar el cable de conexión, como si dentro del modem nuevo que acabamos de instalar hubiera un enanito que enchufa y desenchufa cada cinco minutos el acceso a la red.

Cuando finalmente conectamos un minuto el servicio que pagamos por veinticuatro horas, nuevas perplejidades nos asaltan.

¿Por qué Cantv eliminó decenas de miles de cuentas activas con esa operación que los hackers llaman baneo, que interrumpe el servicio con la fraudulenta acusación de que el usuario ha olvidado su clave?

¿Por qué obligó a los que no desertaron hacia otros servicios a cambiar de clave, con el resultado de que los servidores no abrían con la vieja clave ni con la nueva?

¿Por qué la página de su flamante correo dedica más de un tercio del espacio a encandilantes letreros sin sentido, y apenas muestra tres mensajes en la bandeja de entrada y dos líneas de cada mensaje?

¿Por qué cada vez que elegimos uno, sale un letrero que dice “El mensaje que usted ha seleccionado no existe”, como si estuviéramos en una sesión de espiritismo?

¿Por qué no incluye Filtro de Mensajes, lo que equivale a tener una puerta sin cerradura?

¿Por qué cuando enviamos un mensaje a varias direcciones no lo entrega a ninguna alegando que “contiene destinatarios no conformes”, que es como si pusiéramos cien sobres en el correo y el cartero los botara todos porque una dirección le pareció incorrecta?

Y aunque se trata de otra empresa ¿Por qué Movilnet cobra abusivamente a sus usuarios el mes de prepago que no han usado?

Insisto en usar Cantv en lugar de otros sistemas que sí funcionan, porque en caso de contingencia internacional a los pocos segundos nos dejarían incomunicados.

Cantv no es sólo un pésimo servicio: es el organismo competente que resulta incompetente para la prestación de un servicio público del cual dependen la seguridad y defensa de la Nación.

Una burocracia de pesadilla impone a 27 millones de venezolanos que no tienen Internet comunicarse con el Estado sólo mediante planillas a ser bajadas de páginas web que nunca abren para luego ser presentadas personalmente. Cuando Cantv deje también incomunicados a los internautas, toda comunicación entre Estado y ciudadanía habrá quedado tronchada.

Pero más fácil que corregirla es perder elecciones.