viernes, 25 de enero de 2008


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El 27 de febrero las masas recuperaron la iniciativa y se estructuraron en movimientos sociales. Grupos como los Tupamaros, los Carapaica y gentes de Pro Patria expulsaron cobradores de peaje y narcos. A partir de este saneamiento, los vecinos tomaron en sus manos la restauración física y estética de la zona. Los colectivos Alexis Vive, La Piedrita y otros la cubrieron de combativos murales. Una pluralidad de movimientos articulados en la Coordinadora Simón Bolívar ocupó lo que fuera el cuartel antimotines para convertirlo en Centro Cultural. La Emisora Libre Al Son del 23 se convirtió en voz de todos. Los lugareños prestaron una activa colaboración a las Misiones. Se instaló un Infocentro. Un Club de Abuelas Manuela Sáenz agrupa y atiende a la tercera edad. Esta vivaz solidaridad entre colectivos prefigura lo que podrían ser, lo que deberán ser los Consejos Comunales. El 23 de Enero vive porque no es ya una fecha, ni una proeza arquitectónica, sino una comunidad.

2 comentarios:

Daniela dijo...

Muy buen artículo sobre nuestro 23 de Enero. Como también el artículo de "Reforma y Revolución" el cual publiqué en mi blog(mafalda.com.ve).

Gracias...

Marsovia dijo...

Que bueno, que elegancia la forma de expresar el cumulo de hechos acontecidos a través del tiempo en esa comunidad que reflejaba la realidad social venezolana de una epoca pasada, pero que esta allí latente, viva, porque su gente así lo ha decidido con las luchas emprendidas como comunidad con un fin establecido: la vida en valores de la comunidad. Gracias por ofrecernos articulos como este