sábado, 16 de febrero de 2008


Quinto Round: La naturaleza de los mismos
Quien alega excepción, debe especificar los supuestos de ella y probarlos. Los contratos de PDVSA con Exxon son de interés público porque versan sobre la explotación de un recurso natural propiedad de la República, en territorio de ésta, con personal mayoritariamente venezolano y bajo la protección de leyes venezolanas, elementos todos sujetos a decisión de nuestros tribunales. En materia de interés público, la norma priva sobre el acuerdo privado. Y ni una norma, ni un supuesto de hecho, autorizan a someterlos a otra jurisdicción. Además, por ser de interés público, tales contratos requerían aprobación del Poder Legislativo, según el artículo 126 de la Constitución de 1961 y el 150 de la vigente. Se debe verificar si tal requisito se ha cumplido. Sin ello, serían absolutamente nulos de toda nulidad, por falta del elemento fundamental constitutivo del consentimiento de la República.


Sexto Round: Organizaciones Internacionales

Por otra parte, el artículo 35 del “Protocolo de Cartagena de Indias” de 1985, que reforma la Carta de la Organización de los Estados Americanos, dispone que “Las empresas transnacionales y la inversión privada extranjera están sometidas a la legislación y a la jurisdicción de los tribunales nacionales competentes de los países receptores y a los tratados y convenios internacionales en los cuales éstos sean Parte y, además, deben ajustarse a la política de desarrollo de los países receptores”. Y la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, adoptada en 1974 por la Asamblea General de la ONU, pauta en su artículo 32 que “Ningún Estado podrá emplear medidas económicas, políticas o de ninguna otra índole, ni fomentar el empleo de tales medidas, con objeto de coaccionar a otro Estado para obtener de él la subordinación del ejercicio de sus derechos soberanos”. De seis rounds, ganamos cuatro. Para decidir por KO, sólo necesitamos darle largas vacaciones pagas a legisladores y funcionarios enemigos de la soberanía.