domingo, 7 de septiembre de 2008


ANNE BONNY nace en un pueblo irlandés cercano a Cark, hija ilegítima de un abogado casado y de una criada de la casa de éste, a quien la celosa cónyuge encarcela bajo la falsa acusación de haber robado unas cucharillas. Absuelta a los seis meses por falta de evidencia, la criada da a luz una niña y vive con el abogado. La niña, que pierde tempranamente a su madre, es descrita por Johnson como “de un temperamento orgulloso y valiente”. Según rumores, habría acuchillado a una criada y repelido a un pretendiente que intentaba forzarla con tal violencia, que estuvo quebrantado largo tiempo.

MIENTRAS SU PADRE le busca un buen partido, la impulsiva Anne se casa con un joven marino sin mayores cualidades. Rechazados por el padre, los tórtolos se embarcan hacia la isla de Providencia, donde Annie conoce al pirata John Rackam y acepta irse a la mar con él vestida de hombre.

COMO GRAN PARTE de sus colegas, Rackam se acoge a la amnistía real de 1717; al igual que ellos, cambia la piratería por el corso, y luego sustituye éste por su profesión originaria, siempre acompañado por Annie. Por este mal camino llegan al abordaje en que Annie Bonny y Mary Read resisten furiosamente mientras todos sus cómplices se rinden.

SU PADRE y muchos plantadores de Jamaica favorecen a la detenida, pero el abandono por ésta de su esposo legal endurece a los jueces. El día en que Rackam va a ser ejecutado, se le permite verla, pero Anne apenas le dice que “sentía verlo allí, pero que si hubiera peleado como un hombre, no tendría que ser colgado como un perro”.

LA EJECUCIÓN DE LAS EMBARAZADAS se retrasa hasta después del parto. Anne da a luz en prisión, y aunque desde entonces las noticias sobre ella se pierden, de lo único que está seguro el exhaustivo cronista Charles Johnson es de que no fue ejecutada.