domingo, 10 de agosto de 2008


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¿Qué decimos Ernesto Cardenal, Francois Houtart, Michel Collon, Ramsey Clark, Montserrat Ponza, los participantes en el Encuentro de Intelectuales por la Unidad y la Soberanía de Bolivia? En el palacio presidencial, Frei Beto lee nuestra proclama con su dulce acento brasileño: “Los grupos políticos y económicos que dominaron el país durante décadas, y que aún mantienen gran parte del poder mediático, son los mismos que sometieron a la pobreza y al atraso a la gran mayoría de su población. (…) Convocamos a los gobiernos, organizaciones internacionales y a todos los ciudadanos del mundo a contribuir al reencuentro de la sociedad boliviana que, en los próximos días, participará en una jornada en la que prevalecerán la razón y el entendimiento.”
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¿Qué dice la oposición? Fascistas con facciones indígenas insultan a las mayorías indígenas. Marginalidades expulsadas de Europa marginalizan al pueblo que los acogió y enriqueció generosamente. Uno solo de ellos, Marinkovich, tiene una hacienda de más de 300.000 hectáreas. Así como se poseen latifundios que parecen países, se quieren poseer países que parezcan latifundios. El plan secesionista va en serio. Después de la supuesta consulta sobre los estatutos autonómicos, inconstitucional, a la cual no concurrió la mayoría de los electores y cuyos resultados no fueron verificados por ninguna autoridad imparcial, los prefectos de las provincias han comenzado a sancionar estatutos por los cuales rompen sus vínculos con el gobierno central y pretenden percibir en sus gobernaciones los tributos originados por el ingreso de los hidrocarburos y las minas. Oligarcas que convocaron un referendo contra Evo Morales ahora se sublevan contra el órgano electoral y contra el Tribunal Supremo cuando comprenden que el referendo puede revocarlos. Policías, transportistas y mineros lanzan acciones anárquicas para pescar en río revuelto sin advertir que pueden secarlo. Los secesionistas promueven una movilización callejera en Sucre, la capital política de Bolivia, que impide a Evo y a los representantes del Poder Legislativo concurrir a la conmemoración de la fecha patria de Bolivia. Evo quizá espera a que se desgasten, o a que se deslegitimen totalmente por sus acciones. Los secesionistas van acorralando al gobierno legítimo: han desconocido, sucesivamente, los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del pueblo soberano. A falta de argumentos, buenos son palos, pedradas, tiros. Los prefectos secesionistas comandan escuadras que a garrotazos y balazos silencian a todo el que se dice boliviano
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