lunes, 3 de agosto de 2015

LUIS BRITTO GARCÍA; HAY QUE EVITAR QUE LA VIDA SE CONVIERTA EN UN ESPECTÁCULO

El intelectual considera que la gente quiere “sustituir ser por tener y tener por la apariencia”.

3 agosto 2015 | CORREO DEL ORINOCO
Prologó el libro La sociedad del espectáculo (1967), escrito por el francés Guy Debord, y que la editorial El Perro y la Rana ofrece gratuitamente en su portal digital
El Perro y la Rana relanzó el clásico del francés Guy Debord La sociedad del espectáculo (1967) en la sexta edición de la Feria del Libro Caracas. En el acto de presentación, el intelectual Luis Britto García dijo que “hay que pensar en lo que se hace, hay que ser antes que parecer, hay que actuar antes que representar; y esta es la lección de este extraordinario libro”.
El texto de Debord, traducido por el Colectivo Maldeojo, se puede leer gratuitamente a través de la página www.elperroylarana.gob.ve.

LO QUE ESTÁ Y NO ESTÁ

Britto García, que escribió el prólogo de esta edición digital, comenzó su presentación con una reflexión: “Aquí se dice que hay un libro, pero el libro no está, pero está de una forma más efectiva que si no estuviera porque vivimos en un mundo de ficciones, de cosas que están pero no están; o no están pero están. Es decir, hay que manejarnos en ese nuevo mundo”.
Para reforzar su planteamiento, rememoró “dos experiencias reales, pero no sé sin son reales o virtuales”. Una fue la presentación de una tesis en la escuela de Comunicación Social de la UCV, donde varias muchachas con trajes escotados, maquilladas y tacones altos, entregaban material POP (tazas, bolígrafos y pendones con el nombre de las tesista y el de la tesis):
“Parecía la presentación en pasarela de una nueva línea de maquillaje. Las pobres profesoras que estaban de jurado, ¿cómo iban osar a raspar a esa tesista? La aprobaron, pero no sabían qué estaban aprobando: la presentación o lo que decía la tesis de la cual nadie se acuerda”.
Citó otro ejemplo de otro tesista que presentó su trabajo de grado “pero estaba en Miami y la presentó por skype (video conferencia). El jurado reunido para ver a un caballero por skype. Se supone que una tesis es un acto solemne y es un examen. ¿Quién ha visto que un examen se le hace a un tipo que está a 6.500 kilómetros, a lo mejora asesorado por otros tipos con un gusanito o un telepronter? Nadie le puso objeción”.

¿MAYO FRANCÉS?

Volviendo al contexto en el que Debord escribió su obra, recordó Britto García que los años sesenta fue la ebullición de las revoluciones, empezando por la exitosa Revolución Cubana: “Eso le llegó a los franceses que se preguntaban cómo hacer una revolución pero sin usar una metralleta. Aparece La sociedad del espectáculo en 1967, como expresión de una protesta juvenil y preámbulo de un Mayo Francés en 1968, igualmente simbólico”.
“Los jóvenes lucían cabello largo, indumentarias coloridas y desarrapadas. Los contestatarios se expresaban en el estilo ‘situacionista’, donde la ideas prevalecían en consignas en las paredes como ‘Prohibido prohibir’, ‘La imaginación al poder’, etc, etc que iban caldeando el ambiente”.
El también escritor de ficción agregó: “Los estudiantes tomaron las calles y empezaron a protestar. Fue tan violentísima que apenas hubo tres muertos: un pobre policía que cayó bajo su caballo y se asfixió; el régimen de De Gaulle, quien convocó un plebiscito y lo perdió y tuvo que retirarse. Y la propia izquierda francesa, que ante aquella arremetida se puso a decir que si sí, que si no… y en todo se quedó la izquierda francesa como la guayabera, afuera. No aprovechó esa insurrección, la caída de De Gaulle; y se confirmó el acierto de quien hace una revolución a medias se entierra”.
Resaltó irónicamente: “Casi fueron estudiantes latinoamericanos los franceses en ese momento. Debord con su libro profetiza el Mayo Francés y profetiza la caída de ese movimiento revolucionario que se quedó nada más en los espectáculos”.
O como escribió en el prólogo del libro: “Por no atreverse a completar la revolución cavó su propio sepulcro de mediocres claudicaciones. Quien reduce su rebelión al espectáculo, termina dando la cómica”.

¿SER O PARECER?

Resaltó del libro de Debord que “en donde dominan las condiciones modernas de producción se presenta una inmensa acumulación de espectáculos. Yo señaló que no, la sociedad siempre ha sido un espectáculo. Lo señalaba en el prólogo: nuestras comunidades yanomami son un ejemplo. Es un espectáculo continuo, todo el punto se la pasa el tiempo pintándose, decorándose para lucirse con lo demás. A cada momento arrancan a bailar, pero baila toda la comunidad”.
Sin embargo, está de acuerdo en otros aspectos con el francés, “porque si una sociedad capitalista se apropia de los medios de producción y se los apropia exclusivamente para ellos, también los aparatos ideológicos confiscan la actividad espectacular y la reservan para algunos pocos opresores, confinándonos a los demás al papel de espectadores”.
“Debord señaló que la vida se convirtió en un espectáculo y eso tiene que ver con el cambiar el tener por el ser, cuando yo soy las cosas que poseo, yo soy. Yo escribí un cuento llamado ‘Ser’ y era solo una lista de compra desde mi niñez, hasta la lápida. Era la biografía de una persona por los objetos que había consumido”, profundizó el escritor.

TENER Y SER

En la sociedad capitalista, “como efecto de la representación del espectáculo”, se impone “la idea de que la existencia es tener y es tener todo objetos u objetos para ser”, señaló Britto García. “No hay ser sin esa cantidad de objetos, pero entonces se produce un contagio en el sentido que toda la vida es un espectáculo, porque se posee esa cantidad de objetos no por el placer de tenerlos, sino para exhibírselos a los demás, para señalar que se está inscrito en un modo de vida. No es que yo tenga ganas de tener un camionetón del tal tipo, sino es que la gente tiene que ver que yo voy en ese camionetón y yo lo tengo”.
Al final, comentó que este “libro está vigente, porque los libros importantes son libros que permanecen por muchos años, porque predicen lo que va a pasar. ‘El Capital’ está vigente porque predice que las crisis económicas serán cada vez más grandes, frecuentes y destructivas. Asi pasa con este texto”.
Cuando el Correo del Orinoco le inquirió sobre si el siempre recordado Hugo Chávez, utilizó el mundo del espectáculo y los medios de comunicación para llegar al pueblo, reflexionó: “Sí, cómo no, pero más que los medios el se utilizó a sí mismo. Fíjate que ‘Alo Presidente’ era un hombre sentado frente a un mesa hablando dos, tres, cuatro cinco horas. Era él… El show era él”.

¡QUÉ VIVA INTERNET!

Con motivo de la edición digitalizada de “La sociedad del espectáculo”, Luis Brtito García recalcó: “Soy fanático de los libros por internet”. Cuando se le preguntó si en dos décadas las ferias de libro serían virtuales, no titubeó: “Podrían ser… porque los libros están acabando con los árboles y con el planeta. tengo mi casa tomada de libros, primero están acabando con mi casa y no tengo espacio para vivir ahí; pero también cada libro, cada periódico implica árboles derribados para hacer pulpa; y si se puede a través de un flujo de información leve mejor, magnífico”.
“Es una tendencia que se irá imponiendo… Es muy grato palpar el libro como objeto físico, el olor del papel, la calidad de la tinta, etc, pero se irá imponiendo lo digital. Era grato también el papiro o el libro en cuero.. pero fueron desplazados por el libro impreso. Así pasará con el internet”, sentenció.
T/ Eduardo Chapellín
F/ José Miguel Meneses
Caracas