domingo, 15 de julio de 2012

BRITTO GARCÍA EN MILÁN: LATINOS Y CARIBEÑOS RESUELVEN SUS PROBLEMAS A TRAVÉS DE ORGANIZACIONES CONTINENTALES QUE EXCLUYEN A EEUU


julio 10, 2012 - 5:52 am

Al Dia
Internacionales

La hegemonía norteamericana ejercida sobre América Latina y el Caribe mediante entes como La Organización de Estados Americanos (OEA) está en franca declinación, y los pueblos de estas regiones han tomado la iniciativa de gestionar sus intereses y resolver sus problemas comunes, a través de poderosas asociaciones de alcance continental que excluyen a Estados Unidos y Canadá.


Tal afirmación la hizo el historiador y escritor Luis Britto García en Milán, durante una conferencia titulada: “La integración de América Latina y el Caribe”, con la asistencia de Julián Isaías Rodríguez, embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Italia; Gian Carlo Di Martino, Cónsul general de la República Bolivariana Venezuela en Milán; Eduardo Vidal Chirino, cónsul general de Cuba en Milán; Adolfo Gustavo Moreno, Cónsul general de la Republica Argentina en Milán; Antonio Luz, Cónsul general adjunto de la Republica Federativa de Brasil en Milán; Narcisa de los Ángeles Soria Valencia, Cónsul general de la Republica de Ecuador en Milán; José Luis Vicente Torres Seguin, Cónsul general adjunto de la Republica de Perú en Milán; Stefano Boeri, asesor de cultura de la Alcaldía de Milán entre otras personalidades y público en general. El evento se desarrolló en Casa della Cultura, Via Borgogna, 3 – frente a la Plaza San Babila.


Antes de comenzar el evento, Di Martino adelantó que este tipo de ponencias muestran el camino de la nueva realidad geopolítica mundial “y quien más indicado que un especialista en la materia como Brito García, para señalarnos los alcances y los avances de este histórico proceso.


“Los pueblos latinoamericanos y caribeños con sus gobiernos progresistas rompen con el monopolio imperial y se abren hacia nuevos horizontes, hacia un futuro cada vez más prometedor desde el punto de vista económico, político, social y cultural”, agregó.


Di Martino invitó a escuchar al destacado ponente y a reflexionar sobre esa independencia de los pueblos latinoamericanos y caribeños en el mundo.


Britto García en su exposición apuntó que esas organizaciones de alcance continental las cuales carecen del dominio de EEUU y Canadá, no se limitan a pautar el libre comercio y las exenciones arancelarias, sino que avanzan hacia la integración ambiental, social, económica, financiera, política, estratégica y cultural y en algunos casos establecen vínculos de cooperación y solidaridad.


“Tanto los estados nacionales como las nuevas organizaciones de integración desarrollan progresivamente una política exterior autónoma, orientada hacia la multipolaridad, la no alineación, las relaciones con el Tercer Mundo y con las potencias emergentes”, indicó.


Expuso que dichas organizaciones fomentan políticas de integración e intercambio cultural en la región que indudablemente reforzarán los vínculos culturales, que terminarán relativizando o borrando nuestras fronteras políticas y pondrán en camino a América Latina y el Caribe, para constituirse en una sola y gran nación libre de dependencias y tutelas.


El ponente hablando necesariamente de historia universal, explicó que los dos imperios que conquistaron la mayor parte de lo que es ahora América Latina y el Caribe fueron también integradores. España y Portugal fundaron grandes cuerpos políticos, además culturalmente comunicados por la religión cristiana, y por dos lenguas romances.


Todos los próceres independentistas –memorizó el escritor- proyectaron grandes entes unificadores. “Francisco de Miranda propuso un Incanato republicano extendido desde el Río Grande hasta la Patagonia. Bolívar creó la Gran Colombia con lo que ahora es Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador, y en 1826 convocó el Congreso Anfictiónico de Panamá para crear una confederación americana. José de San Martín no dudó en cruzar los Andes, independizar Chile e iniciar el proceso emancipador en Perú. Augusto César Sandino formuló otro proyecto de unión latinoamericana”.


Estados Unidos –precisó- intentó anular estos proyectos con organizaciones bajo su tutela, como la Unión Panamericana (1899) y la Organización de Estados Americanos (1948), a la cual aporta más de la mitad de su presupuesto y que ha legitimado todas sus agresiones armadas contra América Latina.


Luis Britto García remarcó que otros proyectos bajo influencia estadounidense, como la Alianza para el Progreso de Kennedy o la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio o el Mercado Común Centroamericano, a la larga sólo favorecieron a burguesías pro estadounidenses y fracasaron.


“También Estados Unidos ha promovido pactos en su exclusivo interés, como el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, los Tratados de Libre Comercio, y la fallida Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA)”, insistió.


De allí observó el historiador que los países latinoamericanos y caribeños respondieron creando organismos regionales que no incorporan a Estados Unidos ni a Canadá. “Así, se integraron sucesivamente el Mercado del Sur (MERCOSUR) en 1990, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) en 2004, la Alianza Bolivariana para América (ALBA) en 2004, y finalmente la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en 2011”.


Expresó que esta colosal unión de 38 países americanos, que excluye a Estados Unidos y Canadá, comprende 550.018.000 habitantes distribuidos en 20.446.902 km2, casi la mitad de todo el continente. A diferencia de Unasur, que reúne sólo a los países de América del Sur, la CELAC integra también a los de Centro América y Norteamérica, como México.


Britto García dijo que la mayoría de sus presidentes son izquierdistas o por lo menos progresistas: Cristina Kirchner en Argentina, Evo Morales en Bolivia, Dilma Roussef en Brasil, Raúl Castro en Cuba, Rafael Correa en Ecuador, Leonel Fernández en República Dominicana, Álvaro Colom en Guatemala, Daniel Ortega en Nicaragua, Ollanta Humala en Perú, José Mujica en Uruguay, Hugo Chávez Frías en Venezuela, el derrocado Fernando Lugo de Paraguay, muchos de las Guayanas y los países antillanos. Administran la inmensa mayoría de la población, del territorio y del Producto Bruto de América Latina y el Caribe.


Buena parte de los gobiernos latinoamericanos y caribeños –añadió- han ido tomando esta orientación progresista, contraria a las hegemonías imperiales. “Paralelamente, han iniciado políticas de apertura comercial hacia Rusia, China, India y el Sureste Asiático, que han roto el cuasi monopolio mercantil estadounidense y europeo en la región”.


Las amenazas contra la Celac estriban fundamentalmente -advirtió- en la oposición de Estados Unidos y de algunos gobiernos regionales que están ligados a ellos por tratados de libre comercio; toleran bases militares estadounidenses en sus territorios y en líneas generales se subordinan al Consenso de Washington. Avanza tales políticas el llamado “Eje del Pacífico” que integra a México, Colombia y Chile, y que se quebró con la victoria de Ollanta Humala en Perú.


El historiador y escritor Luis Britto García sostuvo que como en el caso de MERCOSUR, sus decisiones deben ser unánimes, lo que dificulta el consenso. “La CELAC seguramente adoptará muchas de las funciones de UNASUR. Quizá heredará el Consejo de Defensa, para tratar nuestros problemas estratégicos específicos. También podría avanzar proyectos tales como el Banco del Sur o el Sucre”.


(Prensa Consulado General de Venezuela en Milán)