sábado, 15 de noviembre de 2008


Bajo las estrellas de Oriente
El 4 de julio de 1915 Rafael de Nogales Méndez ve destacarse “en el confín bermejo de la Siria las torres y las atalayas del castillo de Alepo”, la antigua Palmira (Cuatro años bajo la Media Luna, p.82). Enver Pachá lo pone a las órdenes de Veli Pachá, quien lo asciende a inspector y segundo del Estado Mayor del Centro de Etapa de Mamurich, encargado de mantener en funcionamiento ferrocarriles y caravanas desde Anatolia a la legendaria Bagdad, en una zona castigada por el desorden, el cólera y el tifo, donde, al estilo venezolano, muchos efectivos eran “imaginarios” (Op.cit.p.94).
El frente de Palestina
Los oficiales alemanes no entienden una guerra distinta de la de sus manuales, donde las fronteras son geográficas y no culturales y el triunfo depende del plan y no de la improvisación. Nogales la aprendió en la vastedad americana. Enver Pachá lo nombra comandante militar y Jefe de etapas de la zona y el distrito de Ramlet “es decir, la mayor parte de la fértil planicie costanera de Palestina, comprendida entre Nablus y Tel-Es-Sheriát”. Nikolai Pachá lo agrega al 12° Regimiento de infantería que guarnece a Belén, para ayudar a su jefe el comandante Kiehl a reorganizarlo, mientras llega la III División de Caballería Imperial, a la que había sido asignado (Op.cit. p.169).