sábado, 26 de julio de 2008


La gente es brutal
Y odia siempre al que sueña
Lo burla y con risas despeña
Su intento mejor
(Enrique Santos Discépolo: Infamia)
En la inauguración de la Cátedra Simón Bolívar en la Facultad de Periodismo de la Universidad de la Plata expongo que cuando en Venezuela se desató la tormenta mediática contra el gobierno electo, éste sólo contaba con una televisora y una radio de servicio público, de alcance precario. Contra un aparato mediático dominado casi totalmente por los grandes propietarios, cuenta Cristina Kirchner con una televisora de servicio público y algunos programas de radio y emisoras comunitarias. Los medios de la patronal de estancieros exhortan a la paralización del país y al acoso a los defensores del gobierno democrático. Sus casas son atacadas por muchedumbres que les arrojan inmundicia y basuras. “Escrachar”, llaman a esta variante del fascismo vulgar, amenizada con música de cacerolas.