sábado, 19 de abril de 2008

UNA QUE OTRA VOZ


Voz, qué quieres decirme. Ahora que las voces se liberaron de los cuerpos y andan solas por los mundos es la gran vaina, una pared de repente puede decirte te amo y al responderle no tendrás tu voz, que en este instante recita listas de

aduana en Colombo o sólo refunfuñará desde un árbol, una tos, una carraspera, un atención firm de frente march y es la libertad ahora de no hacerle caso más a las voces de al dejar de prestarles atención no temer más sus engaños al disociarlas de sus fuentes escucharlas por primera vez y ahora que no dicen saber qué dicen o que nunca dijeron.