domingo, 12 de julio de 2009

ARBITRAJE INTERNACIONAL VA CONTRA LOS INTERESES DE PAÍSES PRODUCTORES


Mientras el Tribunal Supremo de Justicia proclama que la República de Venezuela puede ser sometida a jueces y árbitros extranjeros en lo tocante a las controversias sobre sus contratos de interés público, el ministro Rafael Ramírez, en declaraciones que transcribimos, desenmascara tales arbitrajes como parte de una "estrategia transnacional aplaudida por la oligarquía venezolana, parasitaria y beneficiaria de las migajas de las rentas petroleras". Es bueno saber con quién está cada quién.

Caracas, 09 Jul. ABN.- El arbitraje internacional de inversiones se ha convertido en un instrumento de dominación del capital transnacional que se ejerce sobre los países del llamado tercer mundo y sobre aquellos que, como Venezuela, son productores de materias primas y recursos naturales como petróleo y gas. Así lo manifestó el ministro del Poder Popular para la Energía y Petróleo y presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Rafael Ramírez, durante la instalación del ciclo de conferencias 'El Otro Lado del Arbitraje Internacional de Inversiones' dirigido a funcionarios que están al servicio del Estado venezolano. 'Es importante entender que la industria petrolera es una actividad internacional. Esta confrontación entre los países productores y los países consumidores ha girado en torno del ejercicio o no de la plena soberanía sobre el manejo de los recursos naturales. Nuestro país, su doctrina y experiencia en legislación minera y política petrolera, ha sido referencia y territorio de ensayo para las distintas fases de esta confrontación internacional por el control de los recursos', expresó Ramírez. El titular de la cartera petrolera reseñó tres grandes etapas por las que ha pasado la política petrolera venezolana, éstas son: la Concesionaria, la Nacionalización y la Plena Soberanía Petrolera. 'En todas ellas el posicionamiento jurídico del Estado venezolano con respecto a la materia minera estuvo condicionado a la concepción política e ideológica del Estado venezolano, respecto al manejo de nuestro principal recurso económico', dijo. Acotó que todos los instrumentos de cooperación internacional deben reflejar coherentemente el posicionamiento del Estado Venezolano sobre la soberanía de sus recursos naturales. 'Reivindicamos el derecho soberano de Venezuela al manejo de nuestros recursos naturales en beneficio de sus propios intereses y del pueblo, este derecho es inalienable, es ejercido por el Estado, sus instituciones y su empresa nacional como representantes legítimos del interés colectivo', precisó. El titular de la cartera petrolera recordó que el andamiaje internacional tuvo su más acabada expresión desde mediados de los años 80 hasta finales de los 90, con la llamada política de Apertura Petrolera, que se estructuró atendiendo a la estrategia orquestada por los grandes centros del pensamiento de la dominación, con la activa complicidad de la vieja Pdvsa y su dirigencia meritocrática. En ese sentido, señaló que 'paso a paso fue imponiéndose la estrategia transnacional aplaudida por la oligarquía venezolana, parasitaria y beneficiaria de las migajas de las rentas petroleras que dejaban las transnacionales y sus medios de comunicación, los mismos que pretenden cercar a la Nueva Pdvsa'. De igual manera, destacó que la segunda etapa de la política petrolera se cumplió entre 1993 y 1999, cuando el tren ejecutivo de la vieja Pdvsa venía promoviendo dentro del Gobierno Nacional la idea de que Venezuela suscribiera los llamados Tratados Bilaterales de Inversión y aceptara el arbitraje internacional en contra de la República. Por esa razón, Venezuela llegó a firmar y a ratificar a lo largo de 15 años cerca de 24 tratados de esta naturaleza y, en 1999, aprobó la Ley de Promoción y Protección de Inversiones que autoriza al Estado si decide aceptar el arbitraje internacional, incluso en casos en los que el inversionista no estuviera amparado por tratado alguno. No es sino hasta después de la derrota del sabotaje de la industria petrolera que el Estado venezolano recupera el asiento institucional e inicia entonces la política de Plena Soberanía Petrolera, como una política nacional popular y revolucionaria, a través del cual el Estado recupera el control de sus recursos naturales, su administración y explotación para finalmente máximizar la captura de la renta petrolera y distribuirla en beneficio del pueblo. 'A partir de que se implementó la política de Plena Soberanía Petrolera el Estado, se restableció la autoridad y el control de nuestra principal industria, esa fue la razón por la cual se dio el Golpe de Estado en el 2002', puntualizó Ramírez. Es importante resaltar que, ponencias como las del ministro Ramírez, se estarán dando entre jueves y viernes en Pdvsa la Tahona, donde expertos ampliarán aun más estos temas en materia de arbitraje.