domingo, 8 de enero de 2012

EL 4-F FUE LA PARTIDA DE DEFUNCIÓN DE LA CUARTA REPÚBLICA



ENTREVISTA A LUIS BRITTO GARCÍA POR HEBERTO HERNÁNDEZ PARA EL CORREO DEL ORINOCO DEL 8-1-2012
1.- Entre los antecedentes de la asonada del 4F se menciona El Caracazo como un hecho fundamental que impulsó el movimiento militar. A su juicio, ¿cuál es la importancia del levantamiento popular del 27 y 28 de febrero de 1989 para los militares insurgentes?
-Fue un tremendo llamado a la conciencia. Durante la semana que arranca el 27 de febrero el pueblo estuvo en la calle, no sólo en Caracas, sino en toda Venezuela, inerme y protestando contra la venta del país, y un sector de las Fuerzas Armadas lo reprimió con armas de guerra. Pero este episodio no fue aislado. Muchos olvidan que dos años antes, en 1897, había ocurrido la sublevación popular del Meridazo, también suprimida a sangre y fuego durante una semana, y que durante esos años el índice de las protestas sociales reprimidas en forma violenta aumentaba acompasadamente. La rebelión militar del 4 de febrero de 1992 es una respuesta al auge de masas que protestaban indefensas en las calles.
MILITARES A LA IZQUIERDA
2.- El episodio del Samán de Güere con el juramento de los militares patriotas del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 es un punto fundamental para el posterior desarrollo de la acciones que vendrían luego. ¿Cuál considera Ud. que son los aportes filosóficos más importantes del pensamiento nacionalista que recuperan los militares insurgentes?

-Esos militares para entonces muy jóvenes estaban movidos por un conjunto de ideas nacionalistas, pero que en algunos casos iban más allá de la simple preocupación por lo nacional. Buscaban rescatar la obra independentista de Bolívar, pero también su ideal de integración latinoamericana y caribeña, como en efecto lo han hecho. Bolívar acordó la propiedad pública del subsuelo a las Repúblicas que liberó, decretó el fin de la esclavitud y sentó los principios de soberanía popular y de inmunidad de jurisdicción, vale decir, otorgó a nuestros países el derecho de no ser juzgados en tribunales o juntas arbitrales extranjeras. De Ezequiel Zamora los militares jóvenes rescataban la lucha latinoamericana de los sin tierra por los fundos que trabajan, y por el acceso a los derechos políticos tales como el sufragio universal, pues para esa época sólo podían votar los propietarios. De Simón Rodríguez, la idea de una educación efectivamente para todos, orientada hacia el aprendizaje por la práctica, hacia la reflexión sobre nuestros problemas y hacia la solución creativa de ellos mediante la invención propia.
4.- ¿Cuál cree Ud. que es el aporte más importante del 4F a la historia contemporánea venezolana desde el punto de vista de la descolonización de la memoria?
- Casi todos los gobiernos en Venezuela habían utilizado la figura de Bolívar, pero intentando vaciarla de todo contenido nacionalista, económico y social, reducirla a un fetiche sin contenido y someterla a un culto de oropeles vacíos. Sin embargo, en las últimas décadas de la Cuarta República, el Libertador y la Patria devinieron términos casi tabú. Carlos Andrés Pérez se atrevió a decir públicamente que el patriotismo era un sentimiento demodé, y para mayor claridad lo dijo así, en francés. Gracias al proceso bolivariano, hay un nuevo interés por nuestra Historia, por su revisión, por el rescate de figuras claves ignoradas o vilipendiadas, como Simón Rodríguez o Ezequiel Zamora. Hasta ahora, hemos tenido cuatro tipos de Historia: la de los cronistas, que interpreta el genocidio de la Conquista como un triunfo del cristianismo y de la civilización; la heroica, que hacía depender todo en Venezuela de los actos de un grupo de seres providenciales; la positivista, que considera que nuestro pueblo es genéticamente inferior y debe ser sustituido por inmigración superior a través del autoritarismo de Gendarmes Necesarios, y la marxista, que revela las luchas de clases, las rebeliones de los oprimidos y las condicionantes socioeconómicas de nuestro devenir. La descolonización de la memoria hace énfasis sobre todo en este último tipo de Historia. Estudia el pasado para clarificar nuestro presente y avizorar el porvenir.
SE REVALORIZARON LOS SÍMBOLOS DE LA PATRIA
5.- Podría Ud. analizar la respuesta que tuvo esta asonada militar en la sociedad venezolana los días posteriores al 4F. ¿Cómo considera Ud. que fue el impacto en la opinión pública nacional?

-El pueblo comprendió de inmediato que no se trataba de un simple cuartelazo. Como lo destaqué en un artículo de opinión que apareció dos días después, nadie salió a defender a la Cuarta República. Quienes condenaron la rebelión militar, como Morales Bello, que gritó en el Congreso “¡Muerte a los golpistas!”, quedaron reducidos a cadáveres políticos. Rafael Caldera, que estaba expulsado del partido socialcristiano, resucitó políticamente al decir que el pueblo no podía salir a defender un gobierno mientras pasaba hambre. Aristóbulo Istúriz adquirió un gran relieve al sostener una posición parecida. El 4-F fue la partida de defunción de la Cuarta República. Después de él se incrementó tanto la protesta popular, que los sectores dominantes decidieron aplacarla con un chivo expiatorio, e iniciaron un juicio contra el presidente Carlos Andrés Pérez, al cual depusieron de su cargo y encarcelaron. Pero el pueblo no iba a quedar satisfecho con un gesto. En un artículo de la época “El Joropop”, destaqué también cómo a raiz del 4-F se pusieron de moda varios símbolos de lo nacional, antes casi vetados: la bandera, la efigie de Bolívar, la música nacional. Incluso una disquera lanzó un “llanero Barbie”, un modelo muy bien parecido que cantaba en liquiliqui. Todo eso quería decir algo.
UNA DERROTA MILITAR Y UN TRIUNFO POLÍTICO
6.- Quienes adversan al actual gobierno y aquellos que se opusieron a la insurrección del 4F han dicho que el entonces militar Hugo Chávez había dado muestras de cobardía al deponer las armas en la lucha de ese día. Hoy (casi 20 años después), ¿cuál es la lectura que Ud. hace de la conocida alocución del actual presidente del “por ahora”?

-Se ha dicho, con razón, que el 4-F fue una derrota militar que se convirtió en un triunfo político. Parte de esa transformación se debió desde luego al brevísimo discurso de Chávez, que ha sido analizado hasta la saciedad. Cuando el insurgente asumió plenamente la responsabilidad por la rebelión, sentó un ejemplo de ética y claridad en un país donde todo el mundo eludía responsabilidades. Cuando calificó a su movimiento de “bolivariano”, lo revistió de una vez de las características de nacionalismo y soberanía que le concitaron el apoyo popular. Cuando dijo que los objetivos no se habían cumplido “por ahora”, proclamó que no había rendición, que la lucha seguiría hasta su triunfo. Una acción militar se lanza para conseguir un objetivo, y cuando éste se revela como imposible, es un acto responsable y valiente deponer las armas para evitar el sacrificio inútil de vidas. Sobre todo si en vez de huir se permanece en el sitio para afrontar las consecuencias.
UN ESFUERZO DESDE LA CULTURA
7.- Es muy importante actualmente el abordaje que se está haciendo de esta efemérides desde el punto de vista cultural. ¿Cual considera Ud. que son las acciones pertinentes para que este hecho se vincule con la creación artística?

-Pues bien, ya Carlos Azpúrua dirigió un largometraje de ficción sobre el hecho, cuyo primer proyecto de guión, por cierto, lo escribí yo, antes de que fuera radicalmente modificado por Cabrujas. Ahora prepara un documental sobre el mismo tema, lo cual me parece muy positivo. Agustín Blanco Muñoz registró una extensa entrevista con Chávez, la cual publicó después en forma de libro. Quizá sería oportuno recoger en antología la reacción de los medios y de la opinión ante la rebelión.
8.- A 20 años de esta insurrección militar se han abierto unos concursos en el ámbito cultural (plástica, estatuaria, ensayo, etc) que intentan dar cuenta de este hecho histórico que no ha sido tan visibilizado. ¿Cree Ud. que estos certámenes influirán en el imaginario nacional para la resemantización de esta fecha?
-Seguramente. La memoria histórica no es innata. Sabemos que Cristóbal Colón encontró América porque un aparato cultural nos lo informa. Las nuevas generaciones conocerán del 4-F la imagen que las instituciones educativas y culturales y los medios de comunicación le transmitan. Seguramente la versión de estos últimos será completamente negativa. Corresponde a la educación y a la cultura restablecer la verdad cuando los medios mienten.
9.- ¿Cuáles son las lecciones históricas que se derivan de la asonada militar de 4F?
-No fue una asonada, sino una rebelión, legitimada por el artículo de la Constitución de 1961 que en caso de violación de ella permite usar la fuerza para restablecerla. Esa rebelión hace caer muchos mitos. Ante todo, el de que las Fuerzas Armadas serían refractarias a todo postulado revolucionario, y la izquierda inevitablemente antimilitarista. La verdad es que durante la lucha armada revolucionaria de los sesenta las organizaciones radicales, entre ellas el Partido de la Revolución Venezolana, mantuvieron un estrecho contacto con sectores del ejército. También es verdad que en los años sesenta en el alzamiento de Carúpano medio millar de efectivos y en el de Puerto Cabello millar y medio se jugaron la vida por la Revolución y liberaron guerrilleros presos. La recluta de la oficialidad en diversos estratos sociales facilitó esta pluralidad ideológica. También, la gran cantidad de oficiales que siguieron otros estudios superiores aparte de la carrera militar. Para los noventa, se integraba dentro de las Fuerzas Armadas el MBR200, movimiento nacionalista, izquierdista, bolivariano. Posteriormente, varias experiencias latinoamericanas han demostrado que es posible hacer avanzar movimientos progresistas sin la oposición de las Fuerzas Armadas. Salvo, desde luego, algunos cuartelazos aislados de sectores reaccionarios, que han sido rápidamente derrotados por la acción conjunta del pueblo y de los militares progresistas.

10.- ¿De qué manera cree Ud. que se articula el movimiento militar insurgente con la miembros de la sociedad civil progresista para marcar un camino diferente a la democracia de la Cuarta República?
-La rebelión del 4 de febrero de 1992 no fue un movimiento exclusivamente militar. Existían contactos con movimientos y personalidades de izquierda, que no pudieron articular apoyos significativos por la rapidez con la cual fue derrotada la rebelión. A pesar de esto, el apoyo civil se manifestó en la ininterrumpida procesión de personalidades de valía que visitaron a Chávez mientras estaba en el cuartel San Carlos, y la solidaridad popular, en la masiva manifestación que intentó evitar su traslado a la cárcel de Yare. Desde entonces la verdadera izquierda ha apoyado al proceso bolivariano. Pero ante el triunfo de éste, también se le unió un compacto sector de oportunistas, aprovechadores y camaleones, un lastre que sistemáticamente lo ha traicionado y que es la peor rémora para su proyecto socialista.
11.- ¿Cuál cree Ud. que es la mejor estrategia para dar a conocerse esta fecha a las y los jóvenes que no recuerdan mucho sobre esta fecha?
-Cobertura en los medios de comunicación, difusión de libros sobre el tema, pero sobre todo, procurar que en escuelas y liceos se enseñe Historia Contemporánea de Venezuela y se den los programas completos. Cuando yo estudié, difícilmente se iba más allá de la Independencia. Debí estudiar el resto de nuestra Historia por mí mismo.
12.- Para finalizar, ¿cuál cree Ud que es el desafío que se presenta a la historiografía en la lectura de este hecho como parte del actual proyecto de país en la Revolución Bolivariana?
-Investigar y decir la verdad, no sólo sobre la rebelión del 4-F, sino sobre el vergonzoso estado de claudicación de la soberanía, entreguismo a las transnacionales, corrupción y desigualdad social contra el cual éste se enfrentó.