lunes, 27 de mayo de 2019

PRETENDEN INOCULARLE AL VENEZOLANO UNA AUTOVALORACIÓN NEGATIVA


PRETENDEN INOCULARLE AL VENEZOLANO UNA AUTOVALORACIÓN
NEGATIVA
ENTREVISTA DE PEDRO IBAÑEZ  CON LUIS BRITTO GARCÍA
PIE DE PÁGINA 8 DE MAYO DE 2019 MARZO 19
PP. 8-10

1) A propósito del sabotaje eléctrico, que la derecha uso para promover un estallido social y que causó realmente brotes de solidaridad en el seno del pueblo, como fue durante el sabotaje petrolero de 2002-2003 ¿Por qué en estas situaciones prevalece el venezolano solidario y fracasan las estrategias de terrorismo, coacción o intimidación que buscan desmovilizarlo? ¿Es en estas
condiciones cuando prevalece la identidad del verdadero venezolano?

-Es interesante señalar que hace décadas en Estados Unidos se produjeron apagones de apenas unas horas que de inmediato se tradujeron en un caos total: saqueos, violencia, asesinatos y una durísima represión policial. En Venezuela, a pesar de que el apagón duró varios días, afectó la casi totalidad de los medios de comunicación y de que la población estaba desinformada, la inmensa
mayoría de los venezolanos permaneció tranquila, a la expectativa, sin desatar la violencia contra los demás ni contra las cosas, soportando con relativa paciencia una situación que no sólo la dejaba a oscuras, sino que paralizó transportes como el Metro; inhabilitó el suministro de agua en las edificaciones con hidroneumático, estropeó muchísimos alimentos y medicinas por falta de refrigeración y supuso un verdadero calvario para quienes viven en edificios de decenas de piso de alto. En mis investigaciones sobre la identidad del venezolano he encontrado
un altísimo grado de solidaridad, que garantiza la colaboración con los demás en momentos de necesidad, y de empatía, que le permite compartir los sentimientos de los demás.  El sabotaje eléctrico ha sido una constante en los últimos años. Quizá esto le permitió interpretar que la situación era un ataque contra el colectivo venezolano, y que los actos de violencia indiscriminada favorecerían
al adversario.


2) EEUU, la UE y sus países aliados en la región atacan constantemente al gobierno, también hemos conocido señalamientos directos contra migrantes venezolanos, como el pronunciamiento xenófobo del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, e incluso expresiones de dirigentes de la
como "plaga". ¿Cuáles son, a su juicio, los flancos de ataque contra la venezolanidad? ¿Qué efectos busca la estrategia de calificar a un Gobierno de corrupto y a un gentilicio como delincuente?

-Desde el primer momento de la invasión europea llamada Conquista se
articuló contra el venezolano un discurso denigratorio, tendiente a
vulnerar su concepción de si mismo y a inocularle una autovaloración
negativa. Durante tres siglos se ha motejado a nuestro pueblo de
perezoso, violento, incoherente, “bárbaro” e incluso de racialmente
degenerado. Ese discurso sigue hasta la contemporaneidad en los medios
de comunicación que tratan a los venezolanos de “monos”, de “chusma”,
de “turba”. Ahora hay una campaña xenófoba contra los venezolanos que
emigran al exterior, que en realidad no pasan de 1.200.000 en una
década, cantidad muchas veces menor que la de extranjeros que hemos
acogido. Para exagerar la cifra de migrantes hay muchos recursos. Por
ejemplo, desde San Cristóbal, en una zona fronteriza muy poblada,
pasan a Colombia diariamente infinidad de venezolanos, que declaran
que regresarán en pocas horas o días, y se los cuenta como migrantes.
Las fake news inflan la cifra a unos tres millones de migrantes, y
ello ha dado origen a una campaña xenófoba sin precedentes. En
contraste, el venezolano ha sido siempre generoso y solidario con
todos los que vienen de afuera. En los años cincuenta del pasado siglo
ingresaron 800.000 inmigrantes europeos a un país que contaba apenas
con cinco millones de habitantes: no hubo nunca un incidente xenófobo
de nota, ni movimientos de discriminación racial. En las décadas
inmediatas ingresaron centenares de miles del Cono Sur, de las
Antillas, de los países árabes, de los países andinos contra los
cuales no hubo tampoco reacción xenófoba, Y no hablemos de los
5.600.000 colombianos que nos acompañan. A todos se les dio acogida, a
todos se le acordó el acceso a beneficios sociales como la educación y
la atención médica gratuitas y las viviendas de interés social. Es una
verdadera muestra de mezquindad que algunas autoridades de países
vecinos proclamen que no habrá “nada para los venecos”, o que
consideren que los afecta una migración mínima comparada con la que
hemos recibido de ellos. Por ejemplo, los medios peruanos clamaban
contra una supuesta presencia de unos 20.000 venezolanos, mientras que
en nuestro país hay arriba de 100.000 peruanos. Lenin Moreno se
pronuncia contra los migrantes venezolanos sin tener en cuenta que
Ecuador ha sido históricamente un país de emigración; que con unos 16
millones de pobladores ha visto salir en los últimos años cerca de
1.200.000 emigrantes. Venezuela ha recibido fraternalmente a los
inmigrantes de todos los países, y colaborado en programas sociales
con muchos de ellos. En cuanto a los venezolanos, llamémoslos así, que
en el exterior exageran la cifra de migrantes y la califican de
“plaga”, lo hacen para legitimar una invasión militar extranjera
contra nuestro país. Se trata, sencillamente, de traición a la Patria.
Los venezolanos hemos sido calificados de muchas maneras: como
generosos, como libertadores, pero jamás de delincuentes ni de plagas,
porque nunca lo hemos sido ni lo seremos.




3) ¿Cómo caracterizamos a esa narrativa anti venezolana en el discurso
mediático y de voceros injerencistas? ¿Cuáles han sido sus verdaderos
efectos en el pueblo, lo desmoraliza o cohesiona?


-He destacado en diversas oportunidades que la actitud del pueblo
venezolano es inapreciable. A pesar de que históricamente la mayoría
de los medios de comunicación son opuestos al bolivarianismo, el
pueblo ha mantenido su adhesión a este movimiento político. Creo que
hay dos razones para ella. Primero, el discurso del bolivarianismo,
comenzando por el del comandante Chávez, ha encomiado los valores y la
manera de ser del venezolano. Segundo, el gobierno ha aumentado
progresivamente la proporción del gasto público destinada a la
inversión social, que en la actualidad es de 74% de todas las
erogaciones. Ambos factores han asegurado una adhesión del pueblo al
bolivarianismo, a pesar de todas las durezas infligidas por la
oposición interior y sobre todo por los enemigos imperiales. La
catarata de insultos del discurso mediático fortalece la resolución y
la capacidad de resistencia de nuestros compatriotas.


4) EEUU contradictoriamente ofrece "ayuda humanitaria" a Venezuela
mientras asfixia su economía ¿Subestima Washington al pueblo
venezolano en su nivel de conciencia e identidad en defensa de la
patria?


-Pasqualina Curcio ha caracterizado de manera precisa la situación
como el colmo de la hipocresía. Las medidas de agresión contra nuestro
país lo han dañado por una suma superior a los 32.000.000 millones de
dólares. Después de causar un estropicio de esa magnitud, Trump ofrece
una limosna de unos veinte millones de dólares en una ayuda
humanitaria que no es ni humanitaria ni ayuda, sino una excusa para
invadir el país, y que no llega al 0,6% del daño que nos ha causado.
Es como si destruyeras todas las propiedades de un ser humano, y luego
pretendieras comprarlo con una limosna de un centavo. El pueblo
venezolano entendió de qué se trataba: con su presencia masiva impidió
la invasión de dos camiones que, aparte de algunos alimentos, traían
un contrabando de armas, explosivos y otros pertrechos para la
violencia.


5) El pueblo venezolano desatiende los llamados bélicos y la Fanb los
llamados a deserción. ¿Podemos pensar que unidad cívico-militar
encarna el simbolismo independentista recuperado por el chavismo? ¿Es
este el núcleo que EEUU y la derecha atacan?


-Ciertamente, la derecha ha agredido de tantas maneras al pueblo
venezolano, ofendiéndolo de manera continua con los medios de
comunicación, secuestrando a su Presidente electo, intentando
asesinarlo, creando desabastecimiento, elevando insensatamente los
precios, saboteando los servicios públicos, lanzando oleadas
terroristas, quemando vivos a ciudadanos porque le parecían
bolivarianos o morenos, que sería comprensible una respuesta violenta.
Ésta no se ha producido, gracias a la gran conciencia política
fortalecida en las últimas dos décadas. El pueblo confía en las
Fuerzas Armadas, y se ha integrado a ellas con dos nuevas fuerzas, la
Milicia y la Reserva, que aumentan considerablemente nuestras
capacidades defensivas. Por otra parte, pese a las amenazas y a las
promesas engañosas, en dos décadas las defecciones del Ejército a
favor de la minoría derechista han sido insignificantes. Pensemos en
los pocos guardias que cruzaron la frontera cuando se pretendió forzar
la entrada de la “ayuda humanitaria”. Ahora están abandonados, no sólo
por los venezolanos leales, sino por las fuerzas extranjeras que los
sedujeron. Los traidores han sido traicionados, y es lo que merecían.

6) El irrespeto al derecho internacional, la pretendida idea de crear
un gobierno paralelo con un presidente autoproclamado y títere de
EEUU, son maniobras que atentan contra el concepto de Estado ¿Atacar
al Estado constitucional puede ser una variante del ataque a la
venezolanidad?



-Pues claro que sí. Desde hace dos décadas, casi todas las estrategias
de la derecha han sido ilegítimas: golpe de Estado, magnicidio,
sabotaje, terrorismo, acaparamiento masivo, contrabando de extracción,
gobiernos paralelos. Quiero sumar a ellas la creación de un cuerpo
paramilitar, la llamada Guardia Territorial Pemona, que se opuso a la
Guardia Nacional cuando ésta se dirigía a evitar la invasión de un
convoy de supuesta ayuda humanitaria en la frontera por Santa Elena de
Guairén. No sólo se están creando presidentes paralelos: se trata de
crear paraestados, con fuerzas armadas propias, y hay que rechazar
estas tentativas, que podrían contar con un descomunal apoyo por parte
de los imperios.

7) Otro aspecto en el ataque a los símbolos ha sido la historia. El
presidente colombiano Iván Duque afirmó que EEUU apoyó la
independencia de Colombia hace 200 años, cuando realmente fue el
ejército patriota liderado por Simón Bolívar. ¿Se pretende borrar al
bolivarianismo de la historia de la región? ¿Es también una forma de
eliminar de la memoria al chavismo? ¿Tendrían estos mensajes efectos
sobre la identidad del venezolano?



-Creo que se trata sencillamente de ignorancia del Presidente Duque.
Para cuando nuestras repúblicas se independizan a partir de 1810, ya
los Padres Fundadores que proclamaron la libertad de Estados Unidos en
1783 habían muerto o estaban retirados. Todavía más: Estados Unidos
prohibió que sus ciudadanos vendieran armas a nuestros patriotas, y
permitió que sus contrabandistas las vendieran a los realistas, e
incluso pretendió defender a esos contrabandistas cuando nuestras
fuerzas navales los apresaron. Bolívar sostuvo una larga polémica con
el representante estadounidense Irvine, quien pretendía que ese pleito
fuera juzgado por los tribunales de Estados Unidos. Bolívar defendió
nuestra soberanía al decidir que fuera sentenciado por nuestros
jueces. No estaría de más que antes de lanzarse, los candidatos
presidenciales aprobaran un examen de Historia Patria. Evitaría muchos
ridículos. Hay que señalar que el intento de borrar nuestra Historia
no es nuevo. A finales del pasado siglo, un estadounidense llamado
Rudolf Atkon preconizó que nuestros programas educativos debían
comprender sólo materias instrumentales, como matemáticas y física. En
consecuencia, a partir de la segunda presidencia de Caldera, la
Historia, la Geografía y la Educación Cívica, que ocupaban nueve horas
semanales en los pensum de primaria, fueron apelmazadas en una sola
materia a la que correspondían apenas tres horas. En ella se aprendía
qué es una Cordillera, pero no qué es la Cordillera de los Andes.
Varias generaciones de educandos se graduaron así sin conocimientos de
Historia ni de Geografía venezolana. Así como se pretendió borrar
nuestra gesta histórica, seguramente se pretende y se pretenderá
erradicar todo trazo de bolivarianismo. Pero una cosa es decirlo, y
otra hacerlo.


8) ¿Somos efectivos en afianzar nuestra verdadera identidad desde el
mensaje político mediático y en redes sociales, así como desde la
expresión cultural?


-Hay claras fallas sobre el particular. Encuestas realizadas por GIS
XXI señalan un decisivo repunte en el orgullo de ser venezolano y en
la estima por Venezuela, pero cuando se indaga sobre el motivo de
estos sentimientos, se encuentra que se refieren esencialmente a las
bellezas naturales o a las riquezas del país, no a la manera de ser o
a las virtudes de sus habitantes. Por otra parte, se insiste en un
conjunto de símbolos que representaron la venezolanidad a finales del
siglo antepasado y principios del pasado, tales como el sombrero de
cogollo o muchas bellas melodías tradicionales, pero no se indaga
sobre la contemporaneidad. He intentado realizar un estudio sobre
nuestra manera de ser en mi último libro El verdadero venezolano: mapa
de la Identidad Nacional. Es imprescindible estudiar y valorizar estos
elementos, porque la identidad es el fundamento de la Nación, y el
Estado se crea para defender la Nación. Sostener que el pueblo
venezolano no tiene identidad es invalidar la Nación y deslegitimar el
Estado.










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